22 may. 2012

Sonrisas dobles y alegría doble. (Así lo vive Charo Ruiz de Mis mellizos prematuros)




Cuando Nuria me mando un mail contándome lo que había pensado para celebrar el aniversario de su blog, y preguntándome si podía contar conmigo no me lo pensé ni un minuto y la respuesta fue si. Así que aquí estoy delante del ordenador intentando escribir un post que llegue a todas las mamas que están embarazadas de múltiples, y que este a la altura para poder agradecer a Nuria su invitación.

Si os soy sincera no se me ocurre ningún tema de que hablaros que no haya sido escrito ya por muchas personas, aunque cada una de ellas haya puesto su punto de vista personal. Así que permitirme que os diga unas cuantas cosas que a mi personalmente me ha tocado vivir, y seguro que muchas de vosotras os sentiréis identificadas, y las que los que aun no los hayáis tenido seguro que pasareis por eso.

Los primeros meses he de deciros que todo parece un campo de batalla, las tomas, los cambios de pañales… Parece que el día en vez de tener 24 horas tenga la mitad y nos de la sensación de que no llegamos a todo. Pero si que llegamos y los peques van creciendo y se van haciendo fuertes y nosotras vamos aprendiendo con ellos y de ellos.

Las primeras salidas… ¿Qué puedo contaros de ellas?… No había día que no llegáramos tarde, y es que entre darles el bibe, vestirlos, coger todas sus cosas, montar el carro, que cuando es con capazos y doble suele dar algún que otro dolor de cabeza, subirlos en el coche… podíamos tardar mas de una hora, y eso siempre que no hubiera algún imprevisto de ultima hora, como una caca antes de salir, un se nos ha olvidado el chupete, el niño se ha manchado… Así que al final aprendimos que era mucho mejor no decir a que hora íbamos a llegar a un sitio, así si llegábamos pronto mejor, y si llegábamos un poco mas tarde no se preocupaba nadie…

Los baños, si con uno ya es difícil, con dos la cosa se complica, y eso que cuando son pequeños, el problema no es mucho, a medida que crecen la cosa se pone mas fea… Lo que mas nerviosa me ponía, y digo me ponía porque ahora los baños y las comidas son a la vez, es que uno de los dos se pusiera a llorar mientras estaba con el otro, y eso que mientras bañaba a uno, el otro siempre lo tenia en su hamaca al lado mío para que me viera y así no llorara, pero había veces que daba igual y los llantos eran irremediables, así que al final una aprende a vivir con los llantos del otro. Y no porque a mi me guste oírlos llorar, ni mucho menos, pero era imposible dejar al otro que estaba en la bañera, para poder atender a su hermano/a, así que como lo tenia al lado y veía que estaba bien y que únicamente quería que lo cogiera a bracitos y le hiciera caso también, pues con los nervios a flor de piel acababa de bañar al otro y vestirlo y pasaba al segundo.

En el tema comidas, lo mismo, porque yo siempre he sido de uno primero y otro después, lo de darles a los dos a la vez para mi no era una solución, ya que si uno comía mas rápido que el otro siempre tenia a alguno de los dos refunfuñando. Así que primero uno y luego el otro, hasta que han sido mas mayores que ya comen los dos a la vez, pero porque comen ya solos.

Ahora bien, después de contaros estas cosas, que muy buenas no son, he de confesaros que después del susto inicial, de saber que venían dos, puedo deciros que es la cosa mas bonita que me ha sucedido. Es doble trabajo, doble sacrificio, pero también sonrisas dobles, besos dobles, abrazos dobles, alegría doble…


Ahora que ya tienen 19 meses, y después del largo camino recorrido, miro hacia atrás y no me acuerdo de lo malo, simplemente me acuerdo de todos los momentos bonitos que he vivido con ellos y junto a ellos. Echo de menos a esos bebés que en todo momento necesitaban a su mamá, porque ahora ya se han convertido en dos peques inquietos y exploradores que quieren hacerlo todo solos. Se que aun me queda una dura batalla y un largo camino pero sus sonrisas al despertar y cuando me ven hacen que todo lo que tenga que sacrificar por ellos valga la pena.

Post y foto de CHARO RUIZ
Blog:
http://mismellizosprematuros.blogspot.com

3 comentarios:

  1. Qué bonito Charo!
    Eso de "acostumbrarnos" al llanto del otro... uff, qué difícil, verdad??
    Un abrazo doble!

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  2. A mi me cuesta muchísimo. Pero también forma parte del crecimiento. Yo ahora siempre estoy: "Ona, espera un momento. Estel me está contando una cosa. Luego me la explicas tu"... y así todo el día....

    muaks!!!

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  3. Un post precioso. Yo tengo uno de dos años y medio y otro de siete meses y sé de lo que hablas cuando comentas lo dde los lloros como música de fondo. Es una tortura.

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