27 abr. 2014

El agotamiento post-colonial



¿Recordáis el síndrome pre-colonial? ¿Fue duro, eh? Pues nada comparable con el agotamiento post-colonial.

Dos días fuera. Una noche.
Para nosotros significó irnos al cine (mirando el móvil de vez en cuando, lo reconozco. Por si acaso o por si mandaban un mail diciendo que todo estaba bien). ¿El resto? Lo normal, ir a trabajar, limpiar y cocinar.

Dos días fuera. Una noche.
Para ellas toda una experiencia. Hasta el sábado no empezaron a contar cosas de verdad, porque su agotamiento el viernes por la tarde fue tal que Ona a las seis ya estaba durmiendo, después de una batalla campal para bañarse. Estel igual, sólo que a las siete estaba cenando. Agotadas, con un toque de sol en las mejillas, pero cara de necesitar descansar. Ona, por cierto, se levantó a las nueve, cenó algo y dijo que se volvía a la cama. Al día siguiente ya empezaron a desgranar cómo había ido. Estel estaba más contenta que Ona con el resultado, creo. Aunque fue Estel la que al verme se puso a llorar (te he echado de menos, susurró). Les encantó llevar su bolsa, sabiendo todas las mudas y las cosas que llevaban.

“En la casa había una carpa de circo y hemos aprendido muchas cosas” (Estel, que empieza a hacer ejercicios acrobáticos)
“Me ha gustado mucho dormir en la litera con Marta” (Ona, y Marta, ahora amigas del alma)
“Hicieron magia y bebimos agua de colores” (Estel)
“Y nos tomamos un helado” (Ona, dicho en voz baja, en plan secreto)
“Me gusta mucho cómo me ha peinado Maria Antonia”, (Ona, sobre su tutora). Des del viernes que va con dos trenzas porque le gusta mucho. No nos las hemos quitado para nada.
“Yo quería jugar más con las linternas” (Estel)


Agotamiento post-colonial.
Lo primero que quieres, como m/padre, es que vuelvan bien, contentos y que para ellos haya sido una experiencia positiva. Que vuelvan con ganas de contar cosas y todo sea maravilloso. La primera tarde no fue eso. Agotadas e irritables, fue una tarde de miedo. Llegar a casa tarde y encontrarte todo de ropa tirada por todas partes, final de “la guerra de la bañera”. Y no sé cómo lo hemos hecho, pero hemos batido otro nuevo récord de lavadoras en un fin de semana. Esos ímpetus que te cogen de “ya puestos cambiamos el nórdico y lavamos sus sacos de dormir, y todas las sábanas de la casa, y las chaquetas de invierno porque ya no hará frío”. Lo dicho, agotados. 

Pero luego, este mediodía, las dos peques empezaban a coger sus muñecas y algunas bolsas. Algo tramaban… “¿Qué hacéis?”. “Las muñecas y nosotras nos vamos de colonias".


¡Ajá!!!! Ése es mi mejor barómetro para saber si algo les gusta. En casa lo reproducen hasta la saciedad. Sólo espero que las muñecas no vuelvan con tanta ropa para lavar. 

22 abr. 2014

El síndrome pre-colonial

Soy experta en algunos síndromes. Pre-menstrual, pre-vacacional, post-vacacional, pre-durante-post ovulación, pre-exámenes, pre-programas especiales, pre-decisiones importantes, pre…


Pero no estaba preparada para el síndrome pre-colonial. Muchos lo habréis vivido ya, una, dos, varias veces y pensaréis que es una exageración. Puede que la próxima vez ya no lo viva como un síndrome, sino más bien como algo más llevadero.

Las mellizas se van de colonias, por primera vez este jueves. Estarán dos días fuera. Una noche. Ante el terrible síndrome pre-colonial que TODOS vivimos des de hace cuatro días, he decidido ir al médico que nos ha recetado las “Pastillas Ooooohhhmmmmm”. Aquí tenéis las instrucciones:

Lea todo el prospecto detenidamente porque contiene información importante si su(s) hijo/a(s) se va(n) de colonias.


1 – Que son PASTILLAS OOOOOHHHHMMMMM y para qué se utilizan

De entrada porque te cambian las fechas de las colonias. Se iban a principios de mayo, pero un cambio de última hora hace que se vayan ESTE jueves. Volviendo de Semana Santa, y con Sant Jordi entremedio. Poco tiempo para preparar cosas y tiempo inexistente como no tenga algo de la lista y tenga que ir a comprarlo.

Los principios activos de las pastillas ayudan a tranquilizar a las madres y padres después de tener que marcar toda la ropa de sus criaturas. Total, sólo tienes que marcar con su nombre 3 pantalones, 3 bragas, 3 pantalones, 6 calcetines, 1 pijama, 1 saco de dormir, 1 linterna, 1 paquete de pañuelos, 1 muñequito para dormir, 1 toalla, una bolsa grande (que por suerte te han dejado) y jersey y chaqueta (que por suerte ya tienes marcados). Si lo multiplicas por dos porque tienes mellizas, tomar dos pastillas.

2 – Uso en niños

Las pastillas no pueden ser utilizadas con niños menores de 12 años. De esta manera, sentimos informar que estarán emocionados, felices, contentos, histéricos una semana antes de irse de colonias. Cada día preguntaran cuánto falta para irse de colonias e insistirán constantemente en preparar la bolsa. Cada día querrán empezar a preparar las mudas con la ropa para el viernes y la bolsita con la ropa de recambio. Te recordarán mil veces la ropa que quieren llevarse y si ya has comprado las pilas para las linternas. ¿Por qué les vuelve locos el tema de los linternas? (ay, perdón, esto no es del prospecto)

3 – Uso de otros medicamentos

Las pastillas pueden combinarse con tila, sobretodo porque de entrada las madres y padres se emocionan mucho con la idea que las criaturas se van a ir de colonias y hacen planes tipo “saldremos a cenar” o “¿vamos al cine?”. A medida que se acerca el momento empiezan a ponerse nerviosos sobre si las peques se lo pasarán bien, sabrán organizarse, no llorarán por la noche o no la liarán por cualquier historia. PASTILLAS OOOOOHHHHMMMMM y tila: la mejor combinación. Y obviamente, olvidaros de la cena y el cine porque estaréis pendientes de si las profes mandan un mail diciendo que todo va bien y que se lo están pasando genial.

4 – Conducción y uso de máquinas

Las pastillas para el síndrome pre-colonial no impiden la conducción (de hecho, ayudan a tranquilizar a padres que creen que ÉSA noche recibirán una llamada en plan "venga a buscar a su hijo"...por lo tanto, no pueden afectar a la conducción. Y sólo se ha demostrado que afectan en el síndrome post-colonial, en el uso de máquinas. La lavadora. Harás muchas, porque aunque sólo son dos días fliparás cómo va a volver la ropa…


5 – Cómo tomar PASTILLAS OOOOOHHHHMMMMM

Por suerte, el síndrome pre-colonial no es muy frecuente. En algunos casos una vez al año, o cada dos… si los niños están apuntados a casales puede que sea más frecuente, pero esto no obliga a aumentar la posología porque los padres ya están acostumbrados. La duración normal del tratamiento es de 2 días.

6 – Posibles efectos adversos

El síndrome post-colonial. Si sobrevivo, os lo contaré. 

17 abr. 2014

Cuando estamos todos juntos

Son los dibujos de Ona y Estel, de nuestra familia. Dicen que somos una familia "cocinillas" y "viajera". Aunque me hace gracia los dos adjetivos que han escogido, lo que más me gusta son las sonrisas que tenemos dibujadas en la cara. Porque creo que reflejan que cuando estamos todos juntos, estamos contentos y somos felices. Así que esto es justamente lo que haremos los próximos cuatro días. Desconectar  un poco del día a día, y jugar y pasear mucho.
 


11 abr. 2014

La primavera... los niños altera



La primavera la sangre  los niños altera. 

¿Por qué sino... qué está pasando? ¡¡¡Que alguien me lo explique!!! Porque... ¿es la primavera, no?? ¿Es el cambio horario? ¿Que para ellos ya llegan las vacaciones de Semana Santa?  ¿Que se acaba el trimestre? ¿Sienten algo? ¿Presienten algo? 

En casa llevamos tres semanas alterados. Pero cuando digo alterados, quiero decir ALTERADOS. Lloros, gritos y peleas por la mañana porque quiero ponerme sólo la camiseta de manga corta. Discusiones porque "yo quería la del gatito" y no entendemos que está en la lavadora. Drama de culebrón porque después de decirme una de ellas que quería un Petit-suisse para desayunar... "noooooo, no lo quiero, te he dicho que quería un yogur de fresa"... y pataletas. Todo va lento. "Venga chicas, a desayunar, que tenemos que peinarnos e irnos al cole". Os hago una cola porque así no tenéis calor. ¿Cómo se me ocurre semejante vileza? ¿Una cola? Nooooo, quiero ir con el cabello suelto. Noooo, hazme una trenza... noooo, quiero dos colas...
 
Salimos del cole. ¿Vamos a jugar al parque? Una quiere ir a patinar y la otra a casa a hacer pulseras. Discusión asegurada. Por la noche probamos una nueva receta de pescado. "No me gusta este pescaaaaaado"... lloros, rabieta, explicaciones. Al día siguiente, en lugar de pizza te pide el pescado que le hiciste ayer. ¡Sujetaaaaaadme!
 
Opción A: que llegue el verano YA!
Opción B: vale, el tiempo sigue su camino... pero que traiga un poco de tranquilidad POR FAVOR.
Opción C: la menda no llega a Semana Santa :-)
Opción D: todo volverá a su cauce...
 
De todas formas, los próximos días estarán llenos de emociones y nuevos retos para las pequeñas. Muchas aventuras que os iremos contando. la
 

6 abr. 2014

Mis mellizas 'idénticas' favoritas - 2



Este post continúa el ejercicio iniciado en  MIS MELLIZAS ‘IDÉNTICAS’ FAVORITAS y está dedicado a todos aquellos que, aún hoy, aseguran que ven mis niñas " idénticas ", que no saben " distinguir cuál es cuál " y que realmente "se asemejan muchísimo”. Así que partiendo de la base que ambas son pálidas de piel, con ojos azules y cabello claro...


1 - Ona puede llegar a casa destrozada y medio dormirse en el sofá. No perdonará nunca irse a dormir sin beberse su vaso de leche (yo era igual). Estel dejó de tomar leche a los dos años. Prefiere comer un yogur (como el padre)

2 - Estel lleva pilas Duracell . Por la noche estaría despierta hasta las tantas con aquella energía que te hace desesperar porque tú ya no te aguantas. Y encima, es la primera casa en levantarse. Y sólo abrir los ojos, ya es full energy. Ona es más " marmota”. Por la noche va a dormir temprano y muchos días le cuesta muchísimo levantarse... mmmmm , mira que se está bien dentro de la cama .

3 - Las dos tienen MUCHO cabello. Pero puestos a comparar, Estel tiene menos y más fino. Ona tiene muchísimo y muy grueso (herencia materna y paterna). Pues Estel es la que siempre quiere ir con colas y moños y Ona quisiera ir siempre con el pelo suelto (no puede ser , hace honor a su nombre y se convierte en una  le-ONA ) . Siempre toca explicar que tienen el cabello diferente y que los peinados que le van bien a una, a la otra ¡no se lo puedo hacer!

4 - Cuando los gustos divergen, la logística se complica. "Chicas, ¿qué dibujos queréis ver?”. " ¡Doraemon ! ", grita Estel. " Tom y Jerry " , dice Ona. Glups ... Un día que pasamos el fin de semana en la nieve . " ¿Cogemos trineo o esquís ? " . Respuesta (simultánea): " ¡Trineo! " ( Ona) . " ¡Esquís!" (Estel )


5 - ¡Y ya tenéis claro qué clase extraescolar queréis hacer el año que viene ? "¡Teatro! ".
"¡Danza!”.


Pues sí que vamos bien…