28 nov. 2014

Pinceladas del mundo (10) Croacia

Retomo una serie que me apetece muchísmo publicar. Estas ‘pinceladas del mundo’. Y lo hago con Croacia. Una costa impresionante, pequeñas. Como la Costa Brava, pero a lo largo de kilómetros y kilómetros. Y lo mejor es saltar de isla en isla, y coger los ferris para ir de una punta a la otra. Croacia sorprende por muchas cosas, por la fuerza del terreno, y no se puede olvidar su historia más reciente. Sibenik y Dubrovnik son dos ciudades preciosas. Imagino que ahora, con vuelos directos y chárteres, la costa está mucho más saturada. Nosotros estuvimos en 2002 y 2003, y aún no había el boom turístico que hay ahora (de alemanes sí, naturalmente). Los autocamp eran una opción maravillosa para plantar la tienda. Lo más impresionante fue estar en una cala donde todos los edificios todavía dejaban visibles que no hacía demasiado, la guerra había hecho estragos. ¿Volveremos, pequeñas?




"El mundo es muy grande, pequeñas". Todo empezó así. Un día me ayudaron a archivar las fotografías de los viajes. Al margen de preguntar cómo es que ellas no salían, hacían diez mil preguntas. Así que me inventé alguna historia y personaje de cada viaje para que ellas también formaran parte, aunque no estuvieran. Siempre les digo que las llevaré a todos estos lugares. Ojalá. La fotografía es una de mis grandes pasiones. Me hace ilusión compartir estas imágenes. Porque si habéis estado, os animéis a explicar las aventuras, historias y personajes que os habéis llevado de estos lugares.

20 nov. 2014

G de globo (De la A a la Z)

Me apasiona la fotografía. Desde que tengo 10 años, cuando llegó a mis manos mi primera Reflex (mi querida Minolta X-300). En cada viaje, en cada instante, he intentado captar momentos únicos o bellezas que no quería olvidar. Y des de hace seis años, con el nacimiento de las mellizas, trozos de vida impagables. De los carretes y el laboratorio en casa, hemos pasado al digital y a disparar sin preocuparnos. De los trucos de la ampliadora, a los retoques de ordenador.
Por esto me encanta este proyecto. 
De la A a la Z es un proyecto fotográfico, creado por Miss Lavanda en el que cada mes se prepara una entrada con una foto cuyo motivo principal empiece por la letra del abecedario que corresponde. Puede ser tanto el objeto principal, como el color, lo que transmite o lo que nos hace sentir.


Esta serie de fotos fue tomada en Osona, en 2007. Con una Nikon, en analógico, sin filtros y sin retoques

Volar.
El imposible eterno de la humanidad.
Pero yo sueño con unas alas
que se parezcan a las de Victoria de Samotracia





Las 'otras' letras:


18 nov. 2014

La 'Piojo' Champions League



¡FullMarks, OTC i Paranix patrocinan (ironía) la crónica 

de la

 Piojo Champions League!

La competición empezó hace dos años, la primera vez que nuestra familia llegó a poder disputar el primer partido del campeonato. Fue una sorpresa, nada agradable, pero sin comerlo ni beberlo, un buen día nos encontramos disputando el primer partido. La sensación es que de jugar en Territorial pasábamos a la Liga de Campeones. Jugábamos en terreno desconocido, así que atacamos con alguno de nuestros patrocinadores y fichamos a nuestro mejor delantero, la liendrera de púas con el mejor poder ofensivo del mercado.

Des de entonces nunca hemos dejado de estar en la Champions. Hay temporadas que jugamos más tranquilos, sin presiones, pero a la que empieza la liga regular (podríamos llamarla ‘colegio’), no podemos dejar los entrenamientos.

En la portería: coletas tan estiradas que recogen todos los pelos para evitar goles por la escuadra

En la línea de defensa: Gotas de árbol de te mezcladas con el champú

De centrales: inspecciones diarias para no dejar pasar las líneas enemigas… quiero decir los jugadores rivales.

En los laterales: Vinagre a punto para hacer un sprint si es necesario

Delantero en punta: la liendrera mágica (Liendrera de oro en la última edición del premio, por delante de Messi i Cristiano). Con las liendreras no lo dudéis… fichajes caros, pero buenos.

Entrenando en la banda: el móvil con un jueguecito para que no se aburran mientras inspeccionamos

Entrenador: madre que se puso histérica la primera vez pero que ya no grita si encuentra un bichito alguna vez

Resultado del partido de hoy:
Ona 1 – Piojo FC 0 / Estel 1 – Piojo FC 0. 
Las peques han ganado. Cabezas limpias, madre feliz.

PD. Después de algunos posts desesperados con el tema, incluso me alegro de poder escribir en este tono, de verdad… ¡¡¡¡¡qué agobio de bichooooooos!!!!

POSTS RELACIONADOS:

Preparándome para la batalla
Guerra de trincheras
Carta de amor/odio a mi liendrera
La ley de Murphy gemelar



14 nov. 2014

Agua exagerada

Lo "mejor" de hacernos cualquier pequeña herida es poder escoger una tirita. La que más les guste. Nos encaaaantan las tiritas. Aunque sólo duren 4’2 minutos puestas. Pero claro, si la herida ya es un poco mayor… entonces tenemos que curarla. Eso ya no nos gusta tanto.
Estel: "Mama, escuece mucho. No vuelvas a curarme con agua exagerada"

Esta niña es un poco oxigenada...

10 nov. 2014

¡No te olvides de sus ojos!

Cuando hablamos de la salud de los hijos, seguro que todos tenemos claro cuando nos toca revisión con el pediatra (aunque seguro que alguna vez se nos ha pasado, sobre todo cuando se van haciendo mayores); somos conscientes de la importancia de una buena higiene bucal para evitar visitas al dentista que no sean revisiones (así no tendréis que descubrir qué significa la horrorosa palabra pulpotomía), y seguro que tenéis el carné de vacunas bien controlado.




Con un padre que lleva gafas y una madre especialmente miope, no es de extrañar que siempre me fije si las pequeñas ven bien o presentan algún problema visual. Así que me quedé tranquila cuando en la revisión del año pasado con el pediatra no detectamos nada anormal. Pero este año, al enterarme de la campaña de salud visual de la Fundación Alain Afflelou, que este año se dedicaba al llamado "ojo vago" (ambliopía), pensé que era una nueva prevención (y por cierto, hacen las gafas gratuitas en caso de que los niños - de 5 a 7 años - las necesiten). Gracias al díptico informativo, descubrí que en España, entre el 3 y el 5% de los niños padece ambliopía, y lo más alarmante, que el 50% de los padres lo desconoce. Afecta sobre todo a niños menores de siete años. El ojo vago es una pérdida parcial de visión en uno de los dos ojos, de manera que la vista del niño no se desarrolla de manera normal.

¿Cómo se detecta? A veces no hay ningún síntoma de problema visual, pero podemos notar que cierran un ojo o se le tapan; entrecierran los ojos para ver mejor; picor de ojos e incluso dolores de cabeza; se acercan mucho al televisor o a los libros, entre otros.


Así que mentalicé a las pequeñas y fuimos a hacer la revisión a una de las ópticas de la cadena. Nos trataron muy bien y las niñas (aunque de entrada estaban un poco nerviosas), estuvieron especialmente curiosas con los aparatos. Estaban orgullosas de saberse todas las letras, y cuando alguna de ellas no lo veía del todo bien porque eran demasiado pequeñas, la otra se "chivaba". Salimos con una nueva revisión hecha y con la tranquilidad de que ven bien. Muy importante, ¿verdad?

6 nov. 2014

Gestionar emociones con gemelos



El trabajo que tuvimos que hacer con una de las gemelas para ayudarla a manejar sus emociones y controlar sus erupciones, nos tomó muchas energías (podéis leer el post dónde lo cuento, Aprendiendo a gestionar emociones). Por mucho que implicáramos a su hermana, por mucho que la hiciéramos partícipe, creo que por primera vez en su vida se sintió como "apartada" de lo que le pasaba a su hermana.

Nos decía que ella también quería ir a ver la psicóloga, porque ella también se "enfadaba". Así que en la siguiente visita nos acompañó y le comentamos que ella también entraría en el despacho con la psicóloga, quien de hecho, también nos había comentado que quería hablar con las dos, para ver su relación e interacción.


Pasaron las semanas (verano) y la cosa estaba más tranquila. Justo antes de empezar el curso, fui con las dos a una visita. Cuando parecía que dábamos un paso adelante, tuvimos que hacer dos hacía atrás. Porque  surgió la reacción. Notábamos que estaba más irritable, se enfadaba por todo. Actuaba para llamar mi atención como no lo había hecho nunca, y la psicóloga me comentó que por mucho que no lo notáramos, y sin hacerlo expresamente, habíamos volcado más energía en una de las niñas. A menudo, por mucho que intentas tener momentos para las dos, incluso encontrar ratos particulares con cada una de ellas, es complicado. No es una tarea fácil. Compensar las balanzas con gemelos requiere mucha energía y entender que cada uno tiene unas necesidades diferentes y una forma de expresarlas también diferente. Así que ahora, intento tener la mente especialmente abierta, y que la relación con cada una de las gemelas fluya tal y como debe fluir. No fuerzo, no condiciono. Buscamos más espacios y más conversaciones. Buscamos más caricias y más palabras.

3 nov. 2014

Aprendiendo a gestionar emociones


El día que una de las pequeñas, cuando tenía cuatro años y medio, me vino y me dijo llorando que no quería ir a la escuela porque nadie quería jugar con ella en el patio... todo cambió. Algo se rompe. Algo muy profundo se rompió dentro de mí. No soporté verla sufrir así. Cuando no me vio, lloré como hacía mucho que no lloraba. 

Ya hacía tiempo que habíamos hablado con su tutora, de sus reacciones, de cómo se enfadaba y como "atacaba", poniéndose a la defensiva. Es una niña impulsiva, muy dulce la mayor parte del tiempo, pero de repente, sin saber muy bien cómo ni por qué, explota. Cuando intentó empezar a hacer "grupo" con las niñas de la clase (muchas de ellas ya se conocían previamente de la guardería), no la dejaron formar parte. Un NO. Y se enfadaba y levantaba la mano. Doble NO. Así que íbamos trabajando, día a día, pasito a pasito, para ayudarla y acompañarla. Un paso adelante... y a veces dos retrocediendo. Parecía que iba a temporadas, y las fórmulas que la ayudaban al principio de curso, a la mitad ya no nos servían. Durante todo P5 estuvimos trabajando a fondo con su tutora, con cuentos y con mucho amor para ayudarla a manejar todas estas emociones que experimenta, que no sabe cómo manejar del todo y todas estas frustraciones que no sabe canalizar. Hemos leído y mucho sobre impulsividad, niveles de frustración y gestión de emociones y sentimientos. 

El final de P5 marcó un toque de alerta. La reunión final con su tutora nos hizo dar cuenta que quizás necesitábamos ayuda externa. Nos preocupaba especialmente porque a los tres meses cambiaríamos de ciclo, empezaríamos primero, en el edificio nuevo de la escuela, con profesoras nuevas. Quizás serían demasiados cambios y si no nos poníamos manos a la obra, tal vez no podríamos ayudarla como deberíamos hacerlo. 

Y buscamos ayuda en una psicóloga infantil. La necesitábamos para que nos diera herramientas a nosotros, con el fin de ayudar a nuestra pequeña. Y aunque de entrada la pequeña lloró intensamente porque no quería que su padre se fuera del despacho, a los cinco minutos le estaba explicando a la psicóloga que le gustaba mucho hacer teatro y bailar. Y empezamos a trabajar pequeños trucos, pequeñas herramientas para potenciar al máximo las cosas positivas, reforzar las cosas que hace bien y así poder calmar el volcán cuando entra en erupción. Esta fue una imagen mental que me hice. Es un pequeño volcán que entra en erupción sin avisar. En ese momento no te puedes acercar. Hay que tener paciencia, y cuando ya no saca lava, puedes acercarte, y hablar de lo que ha pasado, y sobre todo, cómo nos hemos sentido. 

A veces no es fácil cambiar la manera en que interactuamos con los pequeños. Nos hemos esforzado en potenciar las cosas positivas, que gane confianza en sí misma, pero también a enseñarle y explicarle que las acciones tienen consecuencias en la realidad. A veces lo más difícil es que explique qué le está pasando. A veces no quiere, no puede, o no sabe. Poco a poco vamos buscando las maneras para explicarlo. Pero cada vez que hemos superado una erupción, hemos sacado un aprendizaje muy importante, pequeñas victorias del día. Y sobre todo, potenciar que sea ella quien aporte posibles soluciones, cómo cree que se hubiera podido resolver un conflicto o una situación. 

Ha pasado este verano y parecía que caminábamos en paso firme por el buen camino. Comenzó el nuevo curso, una nueva etapa y la pequeña la afrontó con energía y con ilusiones renovadas. Estamos muy contentos. También es verdad que, por recomendación de la psicóloga, nada más comenzar el curso hablamos con su nueva tutora, porque estuviera al caso y para captar sus sensaciones, de cómo lo veía ella. Es fantástico encontrarte con docentes que se implican de esta manera, y ayudan de esta manera. Y con quien hablar es una experiencia enriquecedora. Una de las cosas que acordamos es que si había habido alguna erupción, me lo comentaría. Yo lo prefiero, porque así puedo intentar saber qué ha pasado y por qué. Ha habido alguna situación complicada, por lo que la tutora y la psicóloga se encontrarán esta semana, para ayudar al máximo a la pequeña. 

Una buena amiga me dijo que a menudo olvidamos que crecer es difícil, que es complicado ser niño y tener mil sentimientos y no saber cómo exponerlos, gestionarlos.  Y obviamente, requiere mucha paciencia. Mucha paciencia porque quieras que no, este proceso te toma mucha energía. Y luego es cuando te encuentras que su hermana gemela eso lo nota, y por mucho que lo hayas implicado en todo el proceso, tiene "celos" y su comportamiento provoca nuevas erupciones. Pero como diría Michael Ende... "esto es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión".