23 sept 2015

¡Vamos a escribir una carta! (¡Una propuesta que nos tiene enamorados!)


A finales de verano recibí un mensaje de un padre de la escuela. Me contaba que este verano, con las niñas (también tienen mellizas), habían estado hablando de cómo nos escribíamos antes. Sí, ¿lo recordáis? Antes de los mails y los Whatsapp. Habían hablado de cartas, sellos y carteros. Y me pedía nuestra dirección porque una de las niñas, quería escribir una carta a Estel. Me emocioné. Y a Estel le encantaría, porque cada día, cuando miramos el buzón, se enfada porque sólo recibimos cartas los padres (no sirve de nada que le explicamos que sólo nos escribe el banco). Además, su hermana recibió una del hospital hace tiempo, y todavía lo tiene bien guardado en la memoria.

No le dije nada a Estel, así sería una sorpresa. Y llegó el día. Abrió el buzón y comenzó a leer los nombres. Y cuando vio su nombre en la parte de delante del sobre, la cara se le iluminó. Y cuando le dije que mirara detrás para ver quién le enviaba la carta y vio que era Laia (su súper amiga), se puso a saltar. Fue cruzar la puerta de casa y abrimos la carta para leerla. Y rápidamente dijo que quería contesta. Así que cogió papel y lápiz y comenzó a pensar qué le explicaría. Veis, en un santiamén había hecho un buen ejercicio de lectura y ahora lo haría de escritura. Qué idea taaaan fantástica habían tenido, verdad, los padres de Laia? Ona, que estaba un poco celosilla, propuso escribir una carta para Jana, porque decía que no la había visto en todo el verano. Así que me tocó buscar su dirección. Ya lo veis, las tengo a las dos absolutamente emocionadas escribiendo cartas, tal y como había hecho yo durante años y años de mi infancia, adolescencia y de hecho, no hace tantos años que dejé de escribir.


Una compañera de trabajo me contaba que hace unos días, hablando con una adolescente, soltó el verbo "cartearse", y que la chica no sabía qué quería decir. Y pienso, con tristeza, que estamos perdiendo ese momento mágico de encontrar un sobre dentro del buzón, con nuestro nombre, y lleno de noticias de gente que queremos.

2 comentarios:

  1. Uff, mi mejor amiga y yo nos escribíamos cartas sin parar... en vacaciones, todas las semanas nos escribíamos unas cartas interminables... y ahora todo el día guasap y audios de guasap, ¡qué pena! Cómo se está perdiendo algo tan bonito y entrañable...

    Besos

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    1. Yo recuerdo cartas locas de 20 páginas, jajajajjajjajaa madre mía! espero que aún estén en alguna caja en casa de mi madre :-)

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