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17 ago 2015

Mi 'Iron-mom' del verano


Hace unos días, me quedé enganchada a un reportaje sobre el Ironman de Cairns, en Australia. No es que sea muy fan de estas pruebas, pero es que Cairns nos maravilló, y por un momento, fue cómo volver a viajar a este maravilloso punto del planeta. Total, que allí estaba yo, viendo a esos deportistas profesionales y otros amateur, pedaleando una bestialidad de kilómetros, nadando a mar abierto durante una hora o más y corriendo no-sé-cuantas millas por las calles y los paseos. Y pensando cómo eran capaces de aguantar ese esfuerzo titánico, por el cual entrenan a diario con el objetivo, la mayoría, de simplemente llegar a la meta y superarse a sí mismos.

Y no seré nada original cuando me di cuenta que yo tenía mi propio Ironman. O Ironwoman. O Ironmom, con el juego de palabras que más de uno ha usado, seguramente. Ya no hablo del reto anual, sino únicamente de mi Iron-mom de vacaciones, de verano. Y no, no hablo únicamente de conciliar las 12 semanas de vacaciones de las mellizas con nuestras 4 semanas de vacaciones (y sé que somos afortunados). Ahí va, por encima... 

Mes de julio: Casal de verano de 9 a 15, pero tienen que llevan la comida en un tupper. Competición para tener preparado todo a las 8.30h para poder coger el autobús y llevarlas a tiempo. Cada día tienen que llevar cosas diferentes (que si juegos de agua, excursión, actividades diversas…). Entrenamiento mental requerido para acordarte cada día de lo que tienen que llevar y no olvidarte nada. Dejarlas a las 9h, salir corriendo para el trabajo. Terminar de trabajar a las 14.30h. Salir corriendo a buscarlas (ya llevo dos carreras). Comer rápido-rápido, que a las 16.30h vuelves a estar delante del ordenador en la redacción.

Vacaciones: ya hablaré otro día de esto, pero cada vez me cuesta más desconectar y coger el ritmo de vacaciones. De nuestro ritmo habitual a estar los 4 juntos, 24 horas al día, supone un ejercicio importante.

                Playa: pasarse la mañana y la tarde jugando a palas, nadando, haciendo volteretas en el agua, verticales en el agua, haciendo castillos de arena y miles de barreras y construcciones, hacer volar cometas, cazar pelotas en el agua… Descubrir el bodyboard. Coger la bicicleta y hacerse el paseo, arriba y abajo. Abajo y arriba. No hay Ironman que lo resista.

                Montaña: Sube piedras. Baja piedras. Excursión de 5 horas, al lado de un río, con unos desniveles importantes. Ahora me adelanto. Ahora tiro para atrás. ¿Qué hay una mesa de ping-pong? Cada mañana quieren montar campeonatos. ¿Qué hay unas cintas de esas para saltar como saltamontes? Vamos a probarlo. ¿Unas pelotas gigantes dentro del agua? Vamos dentro. ¿Caminos para bici de montaña? ¿Quién se resistiría?

Casal de agosto (diferente al de julio. Van por primera vez. Riego máximo): Incluye también el pack “ten en cuenta cada día lo que tienen que llevar en la mochila y sobretodo no te equivoques”. La primera semana muy bien. O eso parecía. Dicen que no les gusta, y cada mañana tenemos lágrimas des de que se levantan hasta que las dejo. Las Iron-mom tenemos que hacer frente también a un duro entrenamiento psicológico. Llego al trabajo agotada.


Y nos queda una semanita de vacaciones, dónde nuestro hit será hacer canoa en el río.

Creo que mi Iron-mom de vacaciones (y seguro que el vuestro) podría formar parte del circuito internacional. ¿Verdad?

31 ago 2014

Nuevo curso, nuevos retos


Este verano el blog ha descansado del todo. No era mi intención, porque tenía muchas ganas de escribir, pero había una misión prioritaria: cargar pilas.

Creo que las hemos cargado mucho, y espero que duren un cierto tiempo. Tengo muchas ganas de escribir sobre muchas cosas, y compartirlas con vosotros. Hemos cerrado una etapa (P5) y empezamos otra, con aspectos por resolver y otros que hemos trabajado mucho este verano. Hemos pasado unas semanas cargadas de aventuras y ahora empezamos el nuevo curso. Para toda la familia, una nueva temporada de retos y curiosidades.

Bienvenidos al nuevo curso de LA INVASIÓN TWIN.

31 jul 2014

Desconectar para poder cargar pilas

Me siento así. Sin batería y con necesidad vital de recargarme.

Junio ​​ya es, por sí solo, un mes agotador. Final de curso, final de extraescolares y preinscripción de las siguientes, preparación de los casales de verano. Un mes donde se juntan fiestas y celebraciones y soy incapaz de alargar más las horas. Creo que a todos / todas nos pasa lo mismo. El mes se escapa como nada, y las semanas avanzan inexorables.

Pero este año, julio ha sido igual. Un mes en el que, encima, le dejo la "responsabilidad" de planificar todos los médicos y revisiones que no he tenido tiempo de hacer. Este año me ha coincidido con trabajar durante todo el mes, y con cambios de horario. Las niñas han hecho dos casales diferentes, dos dinámicas, dos listas, dos maneras de funcionar. Preparar comidas para que se las llevaran.

Y mientras tanto, yo sólo tengo tiempo de hacer listas mentales de cosas que quería contar en el blog.
El final de curso, de un P5 que no sólo es el final de un curso. Es el final de una etapa. Y cómo llegamos y cómo la enfrentamos.

De la cantidad de cosas que las pequeñas han hecho en el Casal de la escuela.

De cómo han querido probar un nuevo Casal y estamos muuuy contentos.

Y de cosas que no son tan fáciles de explicar, como tener que hacer frente a los problemas de gestión de emociones de una de las pequeñas que nos hace fortalecer como padres y buscar la ayuda necesaria para acompañarla.

Tengo la necesidad de escribir, pero me faltan las horas y las letras.

Ahora empezamos a cargar pilas, unos días para estar los cuatro juntos y hacer lo que más nos gusta: Estar juntos y poner en marcha nuevas aventuras.

Poco a poco, a otro ritmo, os lo iré contando todo. ¡Que tengáis un verano genial!

26 jun 2014

Niños y camping

Niños y camping es una combinación ganadora. Aire libre, espacios abiertos, poca circulación de coches y piscina (elemento imprescindible). Da igual si está helada. Los niños tienen esta increíble capacidad de tirarse sin ni planteárselo. Y el binomio ganador es aún más fantástico ni se puede disfrutar en temporada baja o media (no lo digo por nada, pero es que cada vez más me agobian más las aglomeraciones o mucha gente en un mismo lugar).

Hace unos días volvimos a Sant Pere Pescador (Gerona). Y digo volvimos porque era "nuestro" camping de siempre, sobre todo, porque es un espacio increíble y con todas las facilidades para practicar windsurf, el deporte que practicaba el padre de las gemelas. Lo habéis captado bien y a la primera. Practicaba. En pasado. Pobre, desde hace cinco años que no pone las tablas en el agua. El camping (es La ballena alegre), nos gusta porque las parcelas son grandes y están rodeados de windsurfistas (y kites, últimamente). Siempre habíamos dicho (incluso cuando aún no teníamos hijos) que era un buen espacio también para los niños, porque cuidan todos los detalles para ellos (lavabos a sus medida, bañeras para bebés y espacio cuidado para cambiarlo los, etc...).

Pues bien, ya era hora de probarlo, ¿no? Las mellizas ya habían estado en un camping, pero habíamos ido de bungalow. No es la primera vez que me oís hablar de logística, y de lo complicado que era ir con dos bebés de la misma edad. Ya hacía dos años que queríamos probar, pero cuando nos decidíamos, había mala previsión de tiempo. Pero ahora, con cinco años, y después de ver un capítulo de la Peppa Pig que va de camping con tienda, lo teníamos clarísimo. Dicho y hecho.

No es necesario que me alargue demasiado con el resultado, ¿verdad? Emocionadas entrando y saliendo de la tienda... y ayudándonos a montarla. Contentas de ir en bicicleta. Felices de nadar en la piscina. Divertidas de utilizar la nueva mesita para hacer las comidas. Curiosas para ver cómo eran los lavabos y las duchas. Chismosas con todos los vecinos, básicamente alemanes. Sorpresas de "dormir" tan cerca de la playa. Contentas. Muy contentas.


¿Volveremos? ¡Por supuesto!




3 oct 2013

Trucos para ayudar a que una excursión les parezca más interesante


En realidad este artículo debería titularse: "¿Cómo conseguir que al cabo de cinco minutos de haber empezado a caminar no comiencen a lloriquear que están cansadas y que quieren volver a casa?”. Yo no sé si os pasa, pero nuestras pequeñas no son unas grandes excursionistas (vaya, supongo que nosotros tampoco, pero se trata de hacer algunas caminata, ¿no?).

Los primeros veranos, con ellas a cuestas, mochilas o lo que fuera, era bastante cansado, para qué engañarnos. Y claro, cuando empezaron a caminar, tampoco se trataba de perdernos demasiado tiempo. Pero ahora, las mellizas ya pueden aguantar bastante y la verdad es que podemos hacer algunas excursiones a pie más largas. Y tenemos algunos aliados para hacerlas más amenas e interesantes.

Cámara de fotos: Como ya comenté en Turismo con gemelas, a las niñas les encanta tomar fotos. La tienen desde pequeñas (en la familia hay mucha afición y profesionales del sector, por lo tanto era inevitable). Cuando salimos de excursión les proponemos que ellas fotografíen lo que más les gusta. Os recomiendo que lo probéis. No sólo es interesante para ver qué les gusta y qué les llama la atención, sino porque seréis plenamente conscientes de su punto de vista. Y como a veces, no pensamos suficientemente en su altura y cómo ven el mundo.

Prismáticos: Los Reyes nos trajeron unos prismáticos, porque así las pequeñas pueden imitar a su padre, que siempre los lleva encima. Les gusta tener la sensación de que las cosas "se acercan" y pueden verlas con detalle. De esta manera, vamos haciendo camino.

Lupa : También nos fijamos en las cosas que tenemos en el mismo camino... sobre todo las hojas , los nidos de hormigas , las cacas de animales - que nos provocan mucha risa - , las flores , los animales ... Fue otro buen regalo que los Reyes nos trajeron este año .

¿Qué implica esto? Pues que nuestra mochila, donde llevamos agua, comida, nuestra cámara y pañuelos... cada vez va yendo más llena. Y este invierno la excursión la hicimos con raquetas y les gustó mucho, seguro que repetiremos. Y es que el placer de dar un buen paseo lo vale.

19 sept 2013

Turismo con niños (con mellizas)


Uno de los GRANDES temas. Viajar y hacer turismo con niños. Para mí es uno de esos temas que tenía una idea preconcebida (como tantas otras cosas) y que tienes que ir moldeando y revisando a medida que te vas encontrando con una nueva realidad. De entrada he de decir que me he pasado el verano muriéndome de envidia con las fotos de #asiapara3 , los fantásticos @unmundopara3 . Y admiración por una filosofía de vida clara y unas vivencias que "el joven viajero" nunca olvidará. A raíz de los comentarios que surgieron en una de sus fotos en Instagram, donde precisamente salió un "mini" debate sobre el hecho de viajar en niños, y si éramos una cultura que nos costaba más que a otras eso de tirarnos a la aventura, estuve analizando y pensando como lo estábamos viviendo nosotros.

Creo que es uno de esos temas en que tener una criatura o tener gemelos sí marca la diferencia. Tampoco sabré nunca si hubiera sido diferente con una criatura. La logística cuando viajas con múltiples es espectacular. Cuando son bebés hay muchas necesidades que sinceramente, yo no me veía con fuerzas de hacer compaginar con un viaje. Yo siempre había viajado mucho, me encanta, y cuando conocí a mi marido , descubrí el coche -carretera - y manta . Pero con las dos niñas no me creía capaz. Me cuesta confesarlo, pero entendí lo que nunca había entendido de joven, eso que la gente se estaba unas semanas de tranquilidad en la montaña o en la playa (bueno, eso de la tranquilidad lo podríamos discutir). También es verdad que han pasado 4 años de aquel primer verano, y cada vez las pequeñas se cansan menos y se pueden hacer más cosas. Este verano he podido volver a hacer " pequeñas escapadas”. Y qué queréis que os diga ... para mí ha sido un gran paso . También pienso que a medida que se van haciendo mayores, ya se pueden plantear viajes más largos y destinos más lejanos. No se puede obviar que un gran viaje implica una inversión económica muy fuerte, y ya que estamos puestos , me gustaría que recordaran algo (ya os digo ahora que me voy a copiar, quizá no toda la ruta , pero una buena parte del # asiapara3 por si nunca nos decidimos por esta zona) . Pero obviamente, es verdad que hay culturas que son mucho más " decididas" que la "nuestra" en esto de lanzarse a la aventura. Pero a mí, hay veces que ver bebés en determinados lugares me hace sufrir un poco, qué queréis que os diga…

Lo que para mí está claro, sin embargo, es que nuestra manera de viajar debe cambiar mínimamente. No podemos pretender hacer el mismo viaje que hacíamos estando solos, que con dos criaturas de 5 años. Hemos aprendido a combinar los paseos con los parques, buscar estatuas de princesas como excusa para patearnos una ciudad, y un buen helado para cada uno como recompensa a un día fantástico de haber descubierto cosas nuevas. Hemos aprendido que la imaginación es un arma poderosa y que es nuestra mejor aliada a la hora de viajar con niños. Debemos aprender a ver las cosas con sus ojos y de esta manera los “engancharemos”.

Qué adjuntamos a nuestra lista de " Cosas a tener en cuenta”:

Cámaras de fotos: una buena manera para implicar a las pequeñas en las visitas a las ciudades o en los paseos. Hace dos años que cada una tiene su cámara. A Ona se le da especialmente bien. Les gusta fotografiar las cosas que les llaman la atención. Es un buen ejercicio para los padres también, para ver su perspectiva.




DVD en el coche: Sólo somos partidarios para viajes largos de coche, de modo que en algún momento determinado, sabes de durante una hora y media no se aburrirán. Siempre viajamos aprovechando sus momentos naturales de dormir (la siesta o por la noche), pero hay momentos en que es inevitable y ver una película siempre ayuda.


Aparthotel : Imprescindible . Tener una cocina, aunque sea pequeña, es una buena herramienta para viajar con las gemelas. Para nosotros es muy práctico, porque podemos desayunar y cenar tranquilos y si es necesario prepararnos algo para mediodía. En una de las escapadas de verano, escogimos un aparthotel que tenía piscina. Fue un acierto, porque hacía mucho calor. Estaba a media distancia del centro, y aunque la idea inicial era poder coger autobús o metro para ir hasta el centro , resultó más práctico ( y al final más económico ) , coger nuestro coche y buscar aparcamiento en el centro .


Recursos: visitábamos un jardín japonés en el centro de la ciudad. Un oasis en medio de un parque. No parecía que les interesara nada hasta que no situamos a Nobita y Doraemon . “¿Lo veis? ¡Es como la casa de Nobita! " . Y voilà… ¡les encantó la visita. Y naturalmente, ser conscientes de que hay momentos en que estar un rato en un parque , es el momento para sentarse en un banco , que ellas jueguen y nosotros comentamos las impresiones de la ciudad que visitamos.


Pasos adelante: Hace dos veranos escribí este artículo: Turismus interruptus . Explicaba la frustración que sentí porque a la hora de visitar una cueva muy chula, las niñas se asustaron y me quedé sin verla. Y estaba " enfadada" porque tenía la necesidad de ver cosas nuevas. Pues debéis saber que este verano hemos vuelto a la cueva , y las pequeñas fliparon con los pasillos, las bajadas y todas las cosas que vieron . Paso a paso. Día a día. Como os contaba esta semana, ha sido un verano especialmente positivo.

18 sept 2013

Un verano en positivo

Volver a trabajar el 12 de agosto, hacer lo imposible para encontrar canguros para las niñas en unas semanas complicadas, un principio de septiembre con fiestas mayores y festividades que hacen que de repente, te encuentres a principio de curso. Reinicio de rutinas, volver a la escuela y volver a los horarios habituales. Prácticamente no he podido ni hacer balance de las vacaciones de verano. Pero es fácil... ha sido altamente positivo .

Tengo la sensación de que hemos hecho muchas cosas y por lo tanto, no hemos llegado nada " apurados " al inicio de curso. Pienso que el año pasado llegaron más cansados ​​y con ganas de retomar las rutinas. Y ha sido un verano sorprendente, por muchos motivos. No quiero dejar la oportunidad de subrayar algunos:


La seguridad y los descubrimientos de las niñas: Ya os conté hace unos días como las gafas mágicas de natación hicieron que Ona perdiera todo el miedo al agua y ahora nade como una desesperada. Se hunde, salta, disfruta. Pero qué gran descubrimiento (por nuestra parte), al ver que las dos pequeñas eran capaces de montar en bicicleta y pedalear tranquilamente. En casa todavía no tienen y antes del verano, con la bici de la hija de una amiga, ya vimos que tenían bastante habilidad. ¿Pero tanta?? ? Sin ruedas y a toda velocidad.

Los bailes infantiles: Sí, por mucho que se haga difícil de creer y explicar. Para variar tenemos una de cada. A Ona le gusta bastante bailar, y a Estel quizás no tanto . Ella es más teatrera. Pero este verano hemos descubierto aquella actividad de " baile infantil" a la que no habíamos ido nunca (y de hecho siempre habíamos dicho que nunca iríamos... aaaayyyyy , cómetelo con patatas ) . Pues ala, ya nos veis bailando el gangman style con las dos mascotas del pueblo. Madre mía....


Los ritmos: Los ritmos de toda la familia están ya perfectamente “controlados”, aunque sean mutantes y vayan variando. Esto hace que puedas programar más cosas y las que organizas sean perfectamente aplicables a las pequeñas. Las caminatas , los ratos en el parque , las excursiones ... Hemos montado a caballo , hemos nadado , hemos hecho excursiones, hemos hecho turismo , hemos visitado unas chimeneas de hadas , hemos hecho circuitos por los árboles , hemos ido a la playa , hemos modelado barro, hemos ido a una cueva ... y ellas te lo explican todo como si fuera la gran aventura . Y eso... eso es fantástico.

2 ago 2013

Y ahora... ¿cómo las saco del agua?



Tengo que reconocer que los dos primeros veranos con las pequeñas, aunque nos gusta mucho la playa, no la disfrutábamos demasiado. Bajar a la playa con infraestructura de gemelos no es fácil y nada relajante. Casi que preferíamos la piscina. Cuando las niñas ya fueron un poco mayores empezamos a volver a encontrarle el gusto, y sobre todo, a recuperar los juegos que los padres habíamos disfrutado de pequeños.

Este año las pequeñas no sólo han disfrutado como locas de juegos en la arena, con las palas y las pelotas, sino que ya no hay manera de sacarlas del agua. A Ona le encanta jugar con las olas, porque sabe que su nombre viene precisamente de ellas, del amor al mar que tienen sus padres. Las pequeñas han pasado muchísimas ratos jugando a la orilla del mar, haciendo castillos imposibles y torres y agujeros en la arena. Pero sobre todo, dentro del agua. Y no había manera de arrancarlas de la playa.


Y este año se ha potenciado aquella frase que seguro que todos conocéis muy bien: "Mama, ¿has visto lo que he hecho? ¿Sí? Pues vuelve a mirar, ya verás lo que haré ahora”. Mientras tanto, mi marido, las mira sentado en la silla bajo el parasol. "Cuando era pequeño, nunca había entendido que los padres estaban aquí en lugar de estar jugando a pleno sol", me cuenta. "Ahora sí que lo entiendo..., se está en la gloria". Y nos miramos y reímos, el tiempo justo para que una de las pequeñas nos vuelva a llamar la atención.

16 jul 2013

Cambiar de chip no es fácil


Cambiar de chip es lo que más me cuesta. Para mí no es fácil pasar del ritmo frenético del curso a estar de vacaciones. Este final de curso ha sido especialmente difícil, con varicela y post-varicelas que se ha complicado más de lo que nos hubiera gustado, logística que debe funcionar como un reloj porque todo el mundo esté en su  lugar a la hora que debe estar y cargados de nervios en el trabajo, que siempre se acumula aún más a final de temporada. Creo que hemos llegado agotados. Y cuando piensas que ya no puedes aguantar más, aún pasaba algo más que complicaba las cosas. Y aguantas, y aguantas, y aguantas...

Esta semana estoy sola con las niñas. Como que yo ya estaba de vacaciones, las peques dejaban de ir al casal y pasábamos esta semana juntas. Pero si os tengo que ser sincera, durante el fin de semana no lo veía nada claro. Quizás por la calor y el bochorno o porque han estado enfermas o por todo junto, estábamos irritables, enfadados e insoportables. Sólo pensar que toda la semana estaríamos igual, se me hacía una montaña.


Pero como suele pasar, el ser consciente del cambio de chip y de sencillamente dejar pasar las cosas (así, tomándonos las cosas con calma y un poco más de filosofía), han hecho su magia. La clave está en no agobiarse y no auto imponerse nada. ¡Que justamente por eso estamos de vacaciones! Tenemos la semana medio planificada para ver amigos y amigas (de las niñas y míos), combinado con piscina, obras de teatro y algún heladito. Ahora sí, me lo estoy pasando muy bien con ellas. Jugamos, reímos, cantamos... el cambio de chip es vital.


Las próximas semanas el blog estará un poco como nosotros... slow.

8 abr 2013

Viajar con amigos... y con hijos

La hija mayor de nuestros amigos nos dibujó así durante el fin de
semana. ¡Genial resumen! ¡Qué estilo! ¡Gracias preciosa! 

Viajar con amigos no es fácil. No me refiero sólo a hacer un viaje de los de aventura, o de estar en un mes fuera en un camping, haciendo un safari o un trekking. Viajar con amigos puede significar un fin de semana en un apartamento a 40 kilómetros de casa. Siempre se ha dicho, y estoy de acuerdo, que puedes tener una gran amistad con una persona (o con una pareja, o incluso un grupo de amigos), pero que sencillamente, a la hora de viajar no hay manera de que "aquello" funcione. Es verdad. Puedo hacer fácilmente la lista de personas con quienes sé que puedo ir de viaje y con cuáles no. Y esto no daña de ninguna manera la amistad, sólo que el ritmo interno de un viaje / estancia requiere ciertos elementos que hay gente con la que los tienes... y gente con la que no. Estoy convencida que, como yo, a lo largo de vuestra vida habéis tenido sorpresas agradables y desagradables. Y lo digo partiendo de la base y sabiendo que las personas cambiamos y evolucionamos y por tanto, las cosas que nos eran válidas 15 años atrás ahora quizás ya no nos sirven.

Pero… ¿y si además añadimos a los hijos? Los propios y los de los amigos…
Ahhhhh .... Entonces la cosa aún puede complicarse más y ser una bomba de relojería. Las tensiones pueden ser aterradoras. No es fácil compaginar maneras de hacer, horarios, reacciones, ritmos, organización de actividades, intereses, timmings, barreras de límites y paciencias, sufrimiento por el “que pensarán” o juicios sobre lo que haces o hacen ... La lista podría ser interminable. Más de una amistad se habrá roto o enfriado después de un viaje. Y muchas otras salen reforzadas.

Estos días de Semana Santa los pasamos con unos amigos que tienen dos hijos, y forman parte del reducido grupo de personas con quienes sé que podemos irnos juntos sin problemas. Porque las cosas fluyen. Y la palabra clave es confianza y obviamente, unas afinidades labradas a través de los años. Cuando estamos juntos agradezco las conversaciones, los consejos, las bromas, los buenos momentos... Ahora, ya sólo pensamos en el fin de semana que queremos pasar, también juntos, en nuestro ventoso y querido San Pedro Pescador.

Y vosotros... ¿qué experiencias has tenido a la hora de viajar con amigos... y los hijos? ¿Nos queréis contar vuestra mejor y/o peor experiencia?

(El artículo es mi colaboración mensual con DE TÚ A TÚ)

3 ene 2013

Cargar pilas / Descargar pilas



Hemos estado unos días fuera. Después de un trimestre que ha sido especialmente duro para mí y para Jordi, necesitábamos unos días de descanso. Al menos para romper ritmos y rutinas. Y seguro que me entendéis cuando digo que esto del descanso es un poco complicado con dos criaturas de 4 años.

Justo antes de irte todos te dicen "ahora descansaréis unos días". Yo pongo mi cara escéptica. A veces, estar únicamente con las niñas es mucho más agotador que el ritmo normal. No me malinterpretéis. Agotador... y genial y enriquecedor. Y divertido... y extremo. Todas las emociones se multiplican. Por tanto, estos días han servido para cargar las pilas y para descargarlas.

Las hemos cargado: con risas, con muchos cuentos explicados cuando las dos pequeñas han venido corriendo a nuestra cama, con la emoción de las niñas de estar en una casita de madera (un bungalow), por unos paisajes impresionantes que sólo respirar te llenan de energía. Hemos cargado pilas jugando a la oca, haciendo puzzles, jugando a pelota, a hacer obras de teatro y haciéndonos muchos besos y abrazos. Y por multitud de frases míticas que he ido apuntando...

Las hemos descargado cuando a la más mínima, Ona y Estel dicen que están cansadas y que no quieren ir a dar un paseo, cuando se pelean desconsoladamente porque las dos quieren ir al mismo instante y de la misma manera en el único trineo que nos hemos llevado (¡que ya íbamos bastante cargados!). Cuando con un frío impresionante una de ellas no se quiere poner la chaqueta y la otra, que ya la llevaba puesta se alía con su hermana y se la quita.

¿Pero sabéis qué? Aunque al principio de estas mini-vacaciones no me encontré demasiado bien y no las viví con demasiada intensidad... pronto olvido con qué descargo las pilas y procuro llevarlas a casa al 100%. Me vuelvo a casa con las imágenes de nuevos paisajes descubiertos y con el sonido de las risas de las niñas. Pero… ¿descansada? No demasiado :-)

22 sept 2012

Adiós verano

Adiós playa, adiós mar.
Adiós azul y ocre.
Adiós castillos y olas.
Y aquella maravillosa sensación
Una mano que descansa sobre la arena,
que casi quema.
Aquel sol
que me hace cerrar los ojos.
Mientras los gritos de los juegos
parecen lejanos.
El último día en la playa
es el señal
de un verano ya agotadodo.




 


21 ago 2012

Mi querida Mafalda


Hace unos días, en la playa, jugábamos a hacer castillos de arena, y con Ona jugábamos a hacer algunos de contentos, otros enfadados... con pequeñas piedras les hacíamos los ojos... Hice la fotografía y estuve unos días pensando y pensado a qué me recordaba esa imagen. Finalmente me acordé que era una tira de mi querida Mafalda. Buscarla me obligó a repasar todos los álbumes, pero reconozco que fue una tarea muy agradable. Y finalmente la encontré. La finalidad no era la misma, pero me hizo gracia la coincidencia :)


2 ago 2012

Cuestión de ritmos


Las vacaciones son una extraña combinación de ritmos. 24 horas al día con las pequeñas. A veces representa una exigencia mucha más fuerte que durante el curso “normal”. Durante todo el día nuestros ritmos se tienen que adecuar. Son más horas al día que necesitamos pensar en actividades adecuadas a su edad y a sus necesidades. Pero ahora os explicaré el gran “qué” de unas mellizas de tres años y medio. Les encanta jugar juntas. Crean sus historias y ya tienen sus dinámicas aprendidas.



“¿Hacemos una obra de teatro?”
“Jugamos a cocinar y a poner la mesa, igual que en el restaurante”
“¿Hacemos de payasos?”
“Tú eres una madres que viene a buscar su bebito a la guardería y yo soy la maestra...”


Y así pasan muchas horas jugando. Y nosotros hemos ganado unos momentos que no hemos tenido en sus primeros dos años y medio. Podemos leer, escribir, dar un vistazo al periódico... ya no es necesario que los dos tengamos que estar pendientes de ellas, como cuando eran más pequeñas. Pues sí, me gusta este cambio de ritmo.

27 jul 2012

Un cura, una bruja y su lógica

Bajamos del autobús. Es el último día de Casal de Verano. Esta semana las he podido llevar yo a la escuela. Como pasamos al lado del Mercado Central, les gusta ver las paradas de los campesinos, y vamos diciendo los nombres de todos los productos. Patatas, lechugas, tomates, zanahorias ...
 
Nos cruzamos con un cura, vestido con sotana negra hasta los pies.

- Mamá ... (ya tiemblo). ¿Por qué lleva un disfraz de bruja este señor?(instintivamente, intentando evitar que me coja un ataque de risa, miro atrás para ver si es lo suficientemente lejos o ha escuchado el comentario)

- No va disfrazado de bruja. Este señor es sacerdote y van vestidos así. 
- Pero mama, normalmente son las niñas que llevan faldas, dice Ona.
- Pero a teatro los niños también se visten con vestidos, ¿verdad, mamá? Apunta Estel ...

Con esta conversación hemos llegado a la escuela. Me he despedido de su tutora del Casal, agradeciéndole el trabajo y explicándole que las pequeñas se lo han pasado tan y tan bien este verano, emocionadas con la magia, los magos, los payasos y el teatro. Y con una sonrisa de oreja a oreja me he ido hacia el trabajo. Último día. Cogemos unos días de vacaciones. El bloque también descansará un poco, y el ritmo será diferente. De antemano seguro que nos esperan muchas aventuras.


7 jul 2012

5 días de vacaciones


Esta semana os he intentado resumir en cinco aspectos concretos estas pequeñas vacaciones que hemos hecho. Con alguna gente he comentado que han sido los únicos 5 días en los últimos 4 años que más se han parecido a hacer vacaciones de verdad. Hacer vacaciones en el sentido de descansar, relajarnos y dejar que pasen las horas. Nunca me habían hecho demasiada gracia este tipo de vacaciones, pero qué queréis que os diga, estos días me han entusiasmado. Seguramente no demasiados días más, porque ya me agobiaría y necesitaría un poco más de actividad, pero la verdad es que han sido geniales. Elegí un aparthotel con piscina y junto a la playa, con pensión completa. De esta manera combinaba las ventajas de no tener que hacer nada, con un espacio donde disponía de una pequeña cocina, microondas y nevera. Creo que acerté de lleno. Cuando son más pequeños lo de la pensión completa es más complicado (por las papillas, por ejemplo), pero ahora... ahora es un gran invento :)

Y qué hemos aprendido?

1 - He tenido que dar la razón a mi madre (no creáis que no me cuesta confesar esto) cuando decía aquello de "yo quiero ir a un lugar de vacaciones donde me lo hagan todo porque sino acabaré haciendo lo mismo que hago en casa”. Me alegra ver que algunos de vuestros comentarios corroboran la situación... Si os apetece releer el spot, haced clic aquí.

2 - Si quieres hacer un poco de turismo con criaturas necesitáis hacer turismo imaginativo. Inventar mil historias para captar la atención los más pequeños...

3 - Estar de vacaciones me permite tener por tiempo para dedicarlo por separado a cada una de las gemelas. Esto es un tema de debate recurrente entre padres de gemelos (y aplicable total y absolutamente a padres con hijos de edades diferentes). Nosotros tenemos un momento infalible. El grito de guerra es: Mimos con mamá!

4 - Las pequeñas han descubierto, y de qué manera, la piscina y la playa. Tanto, que hemos sufrido una Disney-metamorfosis. Sí, sí... hemos perdido a Cenicienta para convertirla en La Sirenita.

5 - A las pequeñas eso de ir al buffet libre (el restaurante - Crepería, decían ellas) les ha encantado. No os puedo engañar. A mí también me ha encantado. Probablemente, a pesar de tratarse de un deporte de riesgo, ha sido lo mejor de estas mini vacaciones.

 
¿En resumen? ¡Quiero repetir!
 

6 jul 2012

De buffetes libres y otros deportes de riesgo


MINIVACACIONES - 5

Tal vez ha tenido algo que ver el hecho de que estos días que hemos estado de vacaciones ha coincidido con la celebración de la Eurocopa y este fervor rojo que hacía que el restaurante hubiera una alta concentración de camisetas de la selección española. Pero me temo que no, que desayunar, almorzar y cenar en un buffet libre conlleva una serie de riesgos que son insalvables incluso en temporada media.



Lo primero es salir al terreno de juego mentalmente preparado. Tus rivales no son fáciles de vencer. En la línea de defensa está el grupo de La maleta, una peña de ancianos que ya conocen el complejo turístico y consideran que tienen todos los derechos del mundo adquiridos. Incluso dirigen el tráfico de rebanadas de pan que salen de la máquina tostadora. Están bien plantados y no rompen filas, de modo que tienes trabajo para llegar al buffet de ensaladas. En medio del campo un grupo de madres con hijos de 7 a 15 años tapan todos los agujeros que te permitirían llegar a la pasta con boloñesa y al menú infantil. Otro grupo de ancianos, situados en la delantera del campo, bloquean cualquier acceso a la paella. Además, si se ha acabado, hacen guardia hasta que el ejército de camareros llevan la siguiente. ¿Quiénes son ese grupo de quarterbacks que no me dejan llegar a la nevera de los helados y los yogures?




Nunca me han gustado los deportes de riesgo. Y el buffeting lo encuentro especialmente peligroso, aunque he de reconocer que ha sido una de las mejores cosas de estas vacaciones. No cocinar. No planificar menús. ¿Sabéis qué? ... que cuando la cosa esté un poco más tranquila, ya iré a buscarme la comida. Después tendré que practicar otros deportes de riesgo: el hamaquing y el piscining con niños.

5 jul 2012

De Cenicienta a la Sirenita


MINIVACACIONES - 4

Hemos estado unos días fuera. Unos días en la playa y en remojo hacen milagros. Cada verano las pequeñas han reaccionado de forma diferente en la playa, la arena y las olas. Por lo tanto, estábamos a la expectativa de qué pasaría esta vez.

Primer día: juegan tranquilamente en la arena y se bañan. Segundo día, prueban unos flotadores (los circulares de toda la vida). De entrada, Estel me pide que no la deje de tomar de la mano. Tiene miedo. Es una sensación nueva. Al cabo de 10 minutos (de reloj), ya se baña sola y me dice que no es necesario que le de la mano.

"Cuando era pequeña me daba miedo este flotador, mamá". Sí, cuando eras pequeña. Hace diez minutos eras más pequeña, sonrío.

Esa misma tarde, en la piscina, comienza a saltar dentro del agua sin miedo. Descubre tantos juegos que no hay manera de sacarla del agua. Ona es más prudente, pero también juega, y mucho. Estoy tomando el sol. Estel viene corriendo y me anuncia:

"Ya no soy Cenicienta. Ahora soy Airel (le cuesta decir Ariel), la Sirenita".

Ha sufrido una metamorfosis. Se pone tanto dentro del papel, que al día siguiente, cuando la llamo, me dice:

"Mamá, todo el día estás despistada. ¿Por qué me sigues llamando Estel? Soy Airel”.

4 jul 2012

Mimos con mamá


MINIVACACIONES - 3

 

Mimos con mamá es nuestra señal. Como un pistoletazo de salida. Quiere decir que estaré un rato dedicada SÓLO a cada una de las gemelas. Y no quiere decir que durante el día no tengamos estos momentos. Pero en nuestro día a día es casi imposible dedicar ratos ÚNICOS a cada una de las niñas. No puedo dar consejos, ni opiniones categóricas. No sé cómo lo hacen otros padres. A mí me cuesta mucho, e inevitablemente, hacemos las cosas de forma conjunta. Ir a la escuela, jugar, cenar, tomar el autobús, irnos a bañar...

Pero Mimos con mamá es un momento único y exclusivo. Normalmente es antes de acostarse, e intento poder dedicar un rato a cada una de mis hijas. Ona me cuenta unas cosas y Estel otras. Ona es más cariñosa y le gusta que nos demos besos, abrazos y caricias. Como a mí, le encanta que le haga dibujitos en la espalda o que le rasque la cabeza. Estel, que es más inquieta, le gusta que le cuente cosas y me hace diez mil preguntas.

Estando de vacaciones puedo ampliar estos momentos, y esto me permite ver cuáles son las cosas que asocio a cada una de ellas. Las cosas que les gustan y las que no. Las que les dan miedo o risa. ¿Qué las hace sentir feliz y qué cosas preocupan. Como le gusta jugar a una y a la otra... Son cosas que siempre piensas que tendrás claro y siempre piensas que sabrás identificar. Pero con gemelas no lo es tanto y hay la tendencia a unificar. Por eso encuentro tan importante poder tener estos momentos específicos para ellas. Por separado. Porque su energía es única. Y cuando se juntan... ¡aaaayyyy, cuando se juntan!




3 jul 2012

Turismo imaginativo

MINIVACACIONES - 2

Hacer turismo con dos pequeñas de tres años y medio puede ser complicado. El año pasado tuve una mala experiencia (ver el post Turismus interruptus) pero también hay que decir que aprendí y mucho de aquella situación. De entrada hay que explicar que si por las pequeñas fuera, eso de ir a pasear, o el típico "vamos a ver algo muy bonito" no funcionaría jamás. Estos días hemos puesto en práctica y nos ha funcionado el turismo imaginativo. O "inventa la historia que haga falta para que les parezca interesante mientras tú puedes visitar o ver algo" (sólo que este título es mucho más largo y supongo que con el primero todos ya me habéis entendido).

Ermita de Santa Lucía. En lo alto de una montaña tocando al mar. No les parece nada atractivo. Pero todo lo que parezcan castillos son lugares susceptibles de buscar (y encontrar, obviamente) las hadas que tanto les gustan. Y cuando ya estaban cansadas... ohhhhh. Un pozo. El pozo de Blancanieves, donde canta al principio de la película.

¿Esto es un pozo, mamá?
¿Y por qué tiene agua en el fondo?
¿Y por qué hay esta tapa que pesa tanto?
Papa, ¿por qué han puesto este "castillo" tan arriba?

Peñíscola. Sabía que el nombre de Castillo del Papa Luna ya les encantaría. Mientras subíamos por las calles empedradas encontramos una bruja... y dentro del castillo un caldero enorme donde las hadas preparan sus bebidas mágicas.

Dos pequeños ejemplos. Dos pequeñas "victorias". Y un gran descubrimiento: volver a ver las cosas con otros ojos. Me gusta, me gusta mucho inventarme historias para las pequeñas.