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12 may 2016

Mala pata, sentimiento de culpa y máster en paciencia


M

Estas últimas 7 semanas han estado marcadas por la mala pata. Literal. El sábado de Semana Santa, una de las mellizas tuvo una fractura espiroidea en la tibia. Enyesada toda la pierna de arriba a abajo. Todo el mundo te pregunta qué ha pasado, si ha sido algo muy grave, un accidente aparatoso... pues no, una caída tonta. Este tipo de fracturas vienen siempre, eso parece, de caídas tontas. Parecía tan imposible que cuando me dijeron en el hospital que era fractura y necesitaría yeso durante 3 semanas se me vino el mundo abajo.
Y empecé con un sentimiento muy profundo. ¿Por qué fuimos ese día a esquiar? ¿Por qué escogimos esa estación? ¿Y si hubiera estado enganchada a ella? ¿Se habría caído? ¿Por qué dudé, cuando lloraba de dolor, que hubiera podido hacerse daño? Me rompí cuando se la llevaban en un trineo-camilla y ella sólo se preocupaba por si iría detrás suyo, que no la dejara sola. Cuando la miro sé que no puedo volver atrás, que no puedo ahorrarle el accidente, ni el sufrimiento. Pero he llorado mucho.
Nos dijeron tres semanas y me pareció una eternidad. Volvemos a la logística, la famosa logística. Silla de ruedas, muletas, operativo para ducharse. Al cabo de una semana tuvimos otra visita, ya en el centro médico de nuestra ciudad. “Este tipo de fractura son seis semanas, así de base”. ¿Seis semanas? ¿Cómo? Otra vez el mundo se viene abajo. Hemos vivido una montaña rusa de emociones y ánimos. Ahora arriba (¡todo saldrá bien!, ¡lo importante es que se cure perfectamente!), ahora abajo (se perderá los campamentos del cole, 'ya estoy cansada de no poder moverme mucho, mamá'). Pero por encima de todo hemos vivido un máster de paciencia impresionante. Máster de la pequeña, que con sus dificultades de gestión de emociones, ha visto y comprobado cómo sus compañeros la han ayudado en todo lo que han podido. Ha pedido ayudo y ha dado mucho las gracias. Cada mañana, sus compañeros han hecho turnos para quedarse con ella a jugar en la clase y después de comer. Se han organizado la clase para que ella pudiera apoyar la pierna. Su hermana, con ciertos celos, ha entendido que necesitaba más ayuda por nuestra parte. Y nosotros hemos recordado el valor de muchas cosas, y especialmente, a priorizar las necesidades y darnos cuenta de lo que realmente importa. Y hemos recordado que cuando crees que ya no puedes más... aún puedes aguantar. Tienes que hacerlo. El 19 de mayo le quitarán el yeso, y luego veremos. ¡Tambien espero poder volver al blog!

8 feb 2016

Bicicletas, Modernismo y Carnaval. Semana 17 en el cole


La celebración de Carnaval en la escuela es especial. A nivel interno, cada año escogen una temática concreta. Este año ha sido el Modernismo y Ramon Casas. Así que toda la escuela se fue de visita al Museu Nacional d'Art de Catalunya, i llegaron impresionados con este cuadro. El famoso cuadro emblemático del Modernismo catalán, con Ramon Casas y el barman de la famosa cervecería Els Quatre Gats, en un tándem, con la silueta de Barcelona de fondo. Las mellizas volvieron encantadas con la visita. En la escuela estuvieron preparando unos sombreros muy especiales y se disfrazaron de época.  

Este curso he empezado el proyecto en el blog de explicaros, cada semana, algunos de los trabajos que Ona y Estel hacen en la escuela. Porque son pequeños trabajos que nos permiten ver qué y sobre todo, cómo aprenden. A mí me gusta verlo, y sobre todo, ver también qué hacen en otras escuelas. Seguro que podemos sacar buenas herramientas para ayudar a los más pequeños!


PASO A PASO: ASÍ ES ESTE CURSO - SEGUNDO DE PRIMARIA


13 ene 2016

¡Hasta siempre, Leia!

Ya ha pasado todo la vorágine, pero quiero empezar el año con algo que me ha preocupado un poco, bastante, de los Reyes Magos de este año. 

¿Recordáis a Arnold Schwarzenegger en Un padre en apuros? Sí, sí, cuando se vuelve un poco loco buscando el regalo que su hijo ha pedido para Navidad y está agotado en todas las tiendas. Las mellizas tienen siete años y hasta este año nunca me había preocupado si algo de lo que pedían las peques los Reyes no lo encontraban. Pues este año he sido peor que Arnie, lo reconozco. ¿Cuál era mi objeto del deseo? El disfraz de Leia. Mi intento por pasar la pasión por Star Wars a la nueva generación me ha pasado factura. Las peques ya habían visto la trilogía original pero hace unos meses volví a prepararlas para el capítulo 7. Una de les peques tenía claro que iba a pedir a los Reyes el disfraz de Darth Vader. Pero la otra hasta unos días antes de Navidad no insistió que lo que realmente quería era el disfraz de Leia. 

Y saltaron todas las alarmas. No lo encontraba en ninguna parte. Estaba agotado, sin existencias. Así que después de buscarlo en Internet, en tiendas físicas, debajo de las piedras y mirar mil formas de hacerlo por mi cuenta... decidí que no iba a ser posible. Y que la peque entendería (o eso quería creerme), que muchos niños habían pedido cosas de Star Wars y no había tantos disfraces para tantos niños. Pero claro... una de las mellizas tendría su disfraz y la otra no. Esto es otro elemento que lo hace todo diferente.

Pero en mi último intento desesperado jugué la carta Episodio 7. Los Reyes cambiaron a Leia por Rey. Y las peques vieron la película. Y les encantó. Y Rey triunfó. Esto no es una crítica cinematográfica, no entraré en las cosas que me gustaron y no de la nueva entrega. Pero la nueva generación ha entrado en el universo, pero nunca olvidaremos a la princesa que se enfrentó a Darth Vader. Leia siempre será Leia. Pero ahora, la luz y el lado oscuro chocan en mi comedor. 

Salió bien. Pero a mí me ha dado mucho que pensar. ¿Nos volvemos locos? ¿Me volví loca buscando desesperamente un disfraz? No era el único regalo que la niña iba a tener... ¿por qué lo busqué por todas partes? 

El día de la Cabalgata tuve la respuesta. Estaba trabajando, haciendo la retransmisión de la llegada de los Reyes Magos. Y me encantó su discurso. El momento que explicaron a los niños que en su viaje habían visto muchas guerras. Les pedían que al hacerse mayores, trabajaran por un mundo más justo y sin guerras. Y le insistieron en los verbos más importantes para el 2016: AMAR, ABRAZAR, SONREÍR, APRENDER COSAS NUEVAS, SOÑAR, LEER Y DAR MUCHOS BESOS.

¡Qué sabios son los Reyes!

18 dic 2015

Cuando las pequeñas cosas son el mejor regalo

Esta misma semana hablábamos de la importancia de pasar tiempo en familia, y de regalarlo. Porque estos momentos serán únicos y nuestro regalo más preciado. 

Porque estos momentos son los más felices, los que difícilmente olvidaremos. Hoy quiero contaros el regalo que más ha gustado a Ona y a Estel por su cumpleaños. Aquel regalo que las ha hecho felices y que hacía cuatro años que nos pedían.

"El día de nuestro cumpleaños nos gustaría NO quedarnos a comer en el cole y comer con vosotros en casa".

Ese era su deseo. Era el regalo que me pedían cada año, y por múltiples razones era imposible de combinarlo. Pero este año estaba decidida a regalárselo, y hacía meses que tenía el día de fiesta "pedido". Todo el mundo en la escuela sabía que el martes las iríamos a buscar y comeríamos juntos. Su cara de felicidad cuando nos vieron a los dos (¡a los dos!) en la puerta del cole fue increíble. 

Y durante la comida vivimos otro momento mágico. El año pasado pusimos en práctica que cada una de las mellizas le regalara algo sorpresa a su hermana (habíamos ido el sábado a comprar el regalo). (podeís leer la idea aquí y también el resultado, aquí). Es otro de los regalos que más ilusión les hace. Porque saben que su hermana lo ha comprado pensado especialmente en sus gustos o pensando que puede hacerle ilusión. 

Y por la tarde, el tercer regalo que más les gusta. Su momento especial en la clase. Ese momento en el que sus compañeros les dedican una postal y todos firman. 

15 dic 2015

Hoy, al cumplir siete años, os quiero decir...


Hoy, al cumplir 7 años, os quiero decir que me cuesta creer cómo ha  pasado este tiempo. Porque veo esta foto y la tengo tan presente, tan viva, que se me hace impensable darme cuenta que no fue ayer.

Hoy, al cumplir 7 años, os quiero decir que os quiero tanto, que incluso ha cambiado mi forma de querer. Antes no sabía, no podía querer como os quiero a vosotras dos. Con estos abrazos que os doy a cada una, y os susurro al oído que sois las personas a las que más quiero en este mundo. Y después, con la voz medio rota, os pido que os queráis mucho la una a la otra, porque vinisteis juntas para daros la mano y acompañaros. Siempre. Sé que ahora no me entendéis. Pero a mí me hace feliz saber que haréis camino con una compañera única.

Hoy, al cumplir 7 años, os quiero decir que soy consciente de lo mayores que sois. Y de los pequeñas que sois. De las cosas que hemos aprendido, del camino que hemos recorrido. Y de las cosas que nos quedan por aprender y de las que tendremos que recorrer. Vosotros solas, juntos... pero siempre acompañándoos.

Hoy, al cumplir 7 años, me doy cuenta de la importancia de vivir cada momento con vosotras. Cada llanto, cada rabieta, cada sonrisa, cada conversación, cada gestión de emoción bien trabajada, cada gestión que no hemos sabido trabajar. Cada lágrima, cada sueño, cada experiencia, cada alegría, cada decepción, cada frustración, cada idea, cada excursión.


Hoy, al cumplir 7 años, os quiero decir que no sé cómo habría sido mi vida sin vosotras. Habría sido diferente. Sólo quiero deciros que soy incapaz de imaginármela de otro modo.

8 dic 2015

Meses cargaditos... cargaditos

Diciembre es igual que junio. “Se ha vuelto loca”, pensaréis. Pues no. Vale, no hará la misma temperatura ni nada por el estilo. Pero para los que tenemos hijos son los dos meses más parecidos (y estresantes) del año. Se acumulan celebraciones, festivales/semifestivales del cole y de extraescolares, días de fiesta, nervios y encima en nuestro caso, cumpleaños por doquier. 

Pues yo sueño con un calendario del mes de diciembre así:


Estamos a 8 de diciembre y ya no cabe nada en nuestro calendario. ¿Empiezo? Reuniones con las tutoras, cumpleaños de las niñas (con la fiesta de las dos clases correspondiente y la fiesta en casa para toda la familia). Después del cumpleaños de las mellizas, currármelo para que nadie se olvide que dos días después es el mío. Estreno de Star Wars, que no quiero perderme. Encima me pongo una visita al dentista. Una de las mellizas tiene su primer partido de baloncesto y jornadas polideportivas. La otra hará una mini representación de teatro. Luego está el concierto de villancicos de la escuela. Calendario de adviento y preparar la llegada del Tió. Organizar con quién estarán los días de fiesta que nosotros trabajamos. Y en el trabajo le sumamos un fin de semana de guardia, una campaña electoral y un sorteo extraordinario de la lotería. ¡Que no, que no cuadra! Que a diciembre le faltan días o le sobran cosas.

¡Y pensar que adoraba el mes de diciembre! ¿Soy la única o tenéis un diciembre cargadito, cargadito?



30 oct 2015

Nuestra TOP LIST de cosas útiles/inútiles para bebés

Cuando estás embarazada, hay una serie de objetos que en las tiendas/revistes/otros padres intentan hacerte creer que serán absolutamente imprescindibles en el momento que seas madre y tengas la criatura / las criaturas en casa. Tengo que reconocer que en los tres primeros años de las mellizas tuvimos algunos de imprescindibles, otros que no nos dejamos engañar y otros... que sí. Nos timaron. Así que hoy he recordado nuestra TOP LIST de cosas útiles / inútiles para bebés. De entrada, dejar claro que encontraréis cosas que a nosotros nos han funcionado (o no), que nos han sido útiles (o no) o que les hemos sacado provecho (o no). Espero que (eso sí), os sea útil por si estáis embarazados... o por si tenéis que hacer regalos. Y otra particularidad, veréis que hay algunos que nos gustaron, pero que eran ideales para UN SÓLO bebé.


¿Cuál es vuestro number 1 de cosas inútiles? ¿Y de las cosas más prácticas?

Número 1: IMPRESCINDIBLE, EN MAYÚSCULAS

Uno de los regalos (que pedimos) más utilizados y más prácticos que tuvimos. Durante el primer año de vida de las pequeñas fueron un IMPRESCINDIBLE, en mayúsculas. Hacían la siesta, se tomaban el biberón, se comieron sus primeras papillas, nos servían para trasladarlas de habitación... Las utilizábamos para las siestas si estábamos fuera de casa... Me sorprendía cuando otras madres me decían que ni siquiera las habían utilizado. ¡No sé cómo nos lo hubiéramos hecho nosotros! Recuerdo la imagen de las dos pequeñas en las hamacas, yo sentada en el suelo en medio y un biberón en cada mano. Venga, a dar el biberón a las gemelas cuando no tenían espera y estaba sola. Además, se pueden encontrar de muchas marcas y modelos (más o menos complicados, para mí no hacía falta que tuviera una vibración para dormirlas) y a precios asequibles teniendo en cuenta el uso que se les da.

Número 2: SÍ, GENIAL, PERO… 

Todo el mundo me había hablado muy bien. Todo el mundo me había dicho que era muy práctica, saludable y efectiva. Así que fue uno de los regalos que pedimos. Ya sea de Beaba, de Chicco o de cualquier otra marca, todas vienen a tener las mismas funciones y calidad. Funciones como cocer al vapor, triturar, descongelar y calentar. Fue un regalo de aquellos comunitarios, ya que el precio ronda los 100 euros. Por qué esta calificación 'Sí ... pero no'? Porque es fantástica... si tenéis un bebé. Pero si se tiene gemelos, no hace suficiente cantidad de comida. O en todo caso, estará en marcha todo el día. Sinceramente, al final optaba por utilizar la cazuela grande (sí, sí, aquellas que hacer el caldo de toda la vida) y hacía grandes hervidas de verdura para hacer las papillas. Así tenía por un par de días. Sí que utilizaba la babycook para hacer el pescado al vapor, por ejemplo. Seguro  que tenéis en casa otros aparatos eléctricos que trituran, descongelan y calientan. Para nosotros, la conclusión fue: Prescindible... si tienes gemelos.

Número 3: UNA NAVE ESPACIAL PARA ESTERILIZAR BIBERONES

Teniendo en cuenta que hubo un momento que hacíamos 16 biberones al día, más que una máquina para lavar y esterilizar biberones y tetinas, hubiéramos necesitado un tren de lavabo de coches entero. Consideramos que era un trasto enorme (y eso que nos dejaron uno pero lo usamos muuuuuy poco) y que no valía la pena. Así que utilizamos mucho este aparatejo. 3 euros creo que costó.




Número 4: BUENA COMPRA

Todo el mundo me había comentado que estos sacos que les dejan libres los brazos eran una buena manera de tenerlos abrigados y no tener que preocuparte si se destapaban o no. Estel se movía mucho en la cama y no había manera de taparla con la mantita. Decidí probarlos porque era una de esas cosas que me hacía "sufrir": ¡a la más mínima! resfriado a la vista. En mi tienda de confianza me recomendaron los sacos Grobag y compré uno para cada niña. Prácticos de abrir y cerrar, las pequeñas no pasaban frío, los lavé muchísimas veces y estaban perfectos. Las pequeñas se acostumbraron muy rápido y durmieron mucho tiempo con ellos (una talla más grande, por supuesto). Buena compra y amortizada.

Número 5: DOSIFICANDO EL ENTUSIASMO 

Hay cosas que compras porque la gente te recomienda y te dicen que les ha funcionado a las mil maravillas. Es verdad. Este es un nuevo caso de una de aquellas cosas que con sólo un bebé es súper práctico y fantástico... pero que al tratarse de gemelos el entusiasmo se matiza un poco. Los dosificadores de la leche en polvo para preparar los biberones (o para poner los cereales si ya toman) son prácticos si te vas un día fuera de excursión o como mucho, si te vas una tarde y duermes fuera. Pero claro, al ser dos, para llevar más de cuatro, como los de la fotografía, ya no gano demasiado espacio, ¿no? Por lo tanto, les daremos la calificación de útiles, pero también os avisamos que si tenéis gemel@s, acaba siendo más práctico llevarse los botes de leche y las bolsas de cereales. Yo tenía el tamaño de fin de semana bien calculado. Los botes de 450 gramos de la leche de fórmula eran los ideales.








Número 6: UN LAVABO PORTÁTIL. ¿EN SERIO?

Ese momento. Ese momento en el que empezaba la operación "fuera pañal durante el día". Aquella etapa donde constantemente estás preguntando: "¿Tenéis que hacer un pipí?". En aquel momento compramos un lavabo portátil que al mismo tiempo era un adaptador para la taza del inodoro. Lo llevaba en el cochecito por si acaso (y además, venía con unas bolsitas de plástico para "cositas" más sólidas). Como lavabo portátil podría deciros que lo usé en contadas ocasiones. Como adaptador de la taza del inodoro, dio buen resultado.

Número 7: COMPACTADOR DE PAÑALES

Dicen que había una máquina que cuando sacabas los pañales los metías ahí dentro y se compactaban (¿desaparecían? ¿se marchaban a otro dimensión?). La verdad, nunca nos interesó demasiado, pero también os decimos que con melliz@s, necesitas el contáiner que está en la calle. Y el que venden es mucho más pequeño. Nosotros lo tacharíamos de cualquier lista.

Número 8:  LOS ANTI-DERRAMES


No sé qué habría hecho sin ellos, especialmente por las noches. Ona y Estel han sido fans de estos vasos y nosotros aún más. Los hemos llevado a todas partes, los hemos usado en casa, en la calle, de viaje. Siempre los hemos llevado encima. No hace falta que os cuente demasiado, pero el sistema del vaso hace que no derrame y evita múltiples "accidentes". Para nosotros han sido muy útiles por las noches, porque les hemos dejado en la cama y ellas siempre lo han encontrado si han tenido sed. Puestos a encontrar un defecto, la pieza "mágica" es complicada de limpiar.

Número 9: CUNAS DE VIAJE

De viaje, para tener en casa de los abuelos, los tíos… Para nosotros que no paramos quietos, fueron un imprescindible, y las utilizamos en alguna ocasión como “parque”.

Número 10: “AQUÍ CHARLIE ECO A BASE MELLIZAS"

Pues fíjate tú que yo pensé que la idea de poner el aparatito en la habitación de las peques y nosotros tener el receptor para escuchar si pasaba algo sería una buena idea. De esto ya hace 7 años, y ahora la moda son cámaras espías y seguro que hay una app para vigilar a los bebés y se ve en la Tablet… pero antes solo había una especie de walkie-talkies. Os lo avanzo. PRESCINDIBLES. No hay nada cómo vuestro oído biónico para escuchar el mínimo sollozo de vuestra/s criatura/s. (¿Os acordábais de la mujer biónica? ¡Le daréis diez mil vueltas!). Además, desarrollaréis un maravilloso resorte que vais a pulverizar el récord de los 100 metros lisos.

Bueno, hemos llegado a 10. Y me dejo bastantes en el tintero.

24 oct 2015

Esa 'estafa' de los cambios horarios

Ya no puedo más. Estoy harta de escuchar lo de "esta noche vamos a dormir una hora más". Una hora más... ¿de qué? Esto de los cambios de verano/invierno ya no me convencían demasiado, con lo del ahorro energético y tal...  pero definitivamente dejé de creer en ellos en el momento que fuimos padres y tuvimos a las mellizas. 

Horario de invierno: "Vamos a dormir una hora más". No. Vamos a dormir las mismas horas, y lo más dramático es que aunque sea domingo, las mellizas se levantaran igual que cada día, sobre las 7.30h. Pero la desgracia es que aunque sean las 7.30h como cada día, tu despertador se habrá actualizado gracias al satélite y marcará las 6.30h. Y eso duele. Duele mucho. Porque además no puedes hacer nada. ¿Qué se hace un domingo a las 6.30h? ¿Ideas? ¿Sugerencias? (--> las necesito para mañana, gracias).

Horario de verano: Otra estafa, porque es eso de "de ilusión también de vive". La frase de medio mundo, como deprimido, es "nos van a robar una hora de sueño". Pues te vas a dormir un poco antes y listo. A ti te da igual, porque las peques son tan inspiradas y ocurrentes que escogen esa noche para igualarte al resto de los mortales, y aunque te hayas ido a dormir temprano, empiezan a toser, a tener pesadillas o a levantarse para ir al lavabo y te despiertan a medianoche, a las tres y a las seis de la madrugada. Eso sí, ellas se levantan igual que cada día.  A las 7.30h. Sólo que ese día puedes hacer el tweet de: "¡Hoy han dormido hasta las 8.30h!".

No me gusta este cambio horario. Será oscuro más temprano, no podremos alargar el rato de juego en el parque... y la única razón para lo que era útil (cuando sólo te dejaban salir de fiesta hasta las 2 de la madrugada y aprovechabas esa noche para alargar la fiesta con la excusa del cambio horario), hace tiempo que ya no la usas. 

21 oct 2015

Embarazo y conducción


La semana pasada, leía en el informe de la Fundación RACC, que 316 mujeres embarazadas fueron atendidas durante el 2014 en Cataluña por un accidente de tráfico. Y durante el año anterior, 38 mujeres embarazadas y su bebé murieron a causa de un accidente de tráfico en España. Y empecé a pensar si somos conscientes de este parámetro, embarazo y movilidad, en el momento que esperamos un hijo/a.

El informe apuntaba que las embarazadas cambian su manera de moverse y prefieren caminar o ir en coche antes de utilizar el transporte público o conducir. Además, un 23% de las mujeres afrontan con temor y limitaciones la movilidad durante el embarazo. Yo fui parte de este 23%, pero debido, creo, al “temor” a que era un embarazo de gemelos. No me daba miedo ir en coche, pero en ese periodo dejé de conducir, iba de copiloto. Intentaba evitar desplazamientos demasiado largos, porque me cansaba demasiado y me dolía todo. Pero aun así, reconozco que no era demasiado consciente de lo que implicaba. Recuerdo que alguien me hablaba de un adaptador para el cinturón, pero ni siquiera lo terminé mirando. 

¿Es inconsciencia? ¿Desconocimiento? Tampoco me hicieron ninguna referencia ni la comadrona ni en las clases pre-parto. Según la Fundación, un 66% de las embarazadas quisiera recibir información contrastada sobre la movilidad y el embarazo, lo que me reafirma que demasiado a menudo, no se recibe la información adecuada. Ya no hablo de información vital, sobre cómo cambia el cuerpo con el embarazo, qué debemos esperar y cómo actuar cuando llegue el momento del parto, los momentos inmediatamente posteriores... siempre he defendido que no tenemos ni la información PRÁCTICA más vital.

Y otro día podríamos hablar de esta "moda" de no dejar subir los cochecitos de gemelos en los autobuses... yo no me encontré nunca en la situación y siempre pude acceder sin problemas, pero parece que cada vez es más frecuente en más ciudades. Que me expliquen pues cómo moverte en transporte público con dos bebés...

O de cómo se agradecen los espacios que reservan plazas de aparcamiento para familias con cochecitos o con criaturas. Sí, otro día.

17 ago 2015

Mi 'Iron-mom' del verano


Hace unos días, me quedé enganchada a un reportaje sobre el Ironman de Cairns, en Australia. No es que sea muy fan de estas pruebas, pero es que Cairns nos maravilló, y por un momento, fue cómo volver a viajar a este maravilloso punto del planeta. Total, que allí estaba yo, viendo a esos deportistas profesionales y otros amateur, pedaleando una bestialidad de kilómetros, nadando a mar abierto durante una hora o más y corriendo no-sé-cuantas millas por las calles y los paseos. Y pensando cómo eran capaces de aguantar ese esfuerzo titánico, por el cual entrenan a diario con el objetivo, la mayoría, de simplemente llegar a la meta y superarse a sí mismos.

Y no seré nada original cuando me di cuenta que yo tenía mi propio Ironman. O Ironwoman. O Ironmom, con el juego de palabras que más de uno ha usado, seguramente. Ya no hablo del reto anual, sino únicamente de mi Iron-mom de vacaciones, de verano. Y no, no hablo únicamente de conciliar las 12 semanas de vacaciones de las mellizas con nuestras 4 semanas de vacaciones (y sé que somos afortunados). Ahí va, por encima... 

Mes de julio: Casal de verano de 9 a 15, pero tienen que llevan la comida en un tupper. Competición para tener preparado todo a las 8.30h para poder coger el autobús y llevarlas a tiempo. Cada día tienen que llevar cosas diferentes (que si juegos de agua, excursión, actividades diversas…). Entrenamiento mental requerido para acordarte cada día de lo que tienen que llevar y no olvidarte nada. Dejarlas a las 9h, salir corriendo para el trabajo. Terminar de trabajar a las 14.30h. Salir corriendo a buscarlas (ya llevo dos carreras). Comer rápido-rápido, que a las 16.30h vuelves a estar delante del ordenador en la redacción.

Vacaciones: ya hablaré otro día de esto, pero cada vez me cuesta más desconectar y coger el ritmo de vacaciones. De nuestro ritmo habitual a estar los 4 juntos, 24 horas al día, supone un ejercicio importante.

                Playa: pasarse la mañana y la tarde jugando a palas, nadando, haciendo volteretas en el agua, verticales en el agua, haciendo castillos de arena y miles de barreras y construcciones, hacer volar cometas, cazar pelotas en el agua… Descubrir el bodyboard. Coger la bicicleta y hacerse el paseo, arriba y abajo. Abajo y arriba. No hay Ironman que lo resista.

                Montaña: Sube piedras. Baja piedras. Excursión de 5 horas, al lado de un río, con unos desniveles importantes. Ahora me adelanto. Ahora tiro para atrás. ¿Qué hay una mesa de ping-pong? Cada mañana quieren montar campeonatos. ¿Qué hay unas cintas de esas para saltar como saltamontes? Vamos a probarlo. ¿Unas pelotas gigantes dentro del agua? Vamos dentro. ¿Caminos para bici de montaña? ¿Quién se resistiría?

Casal de agosto (diferente al de julio. Van por primera vez. Riego máximo): Incluye también el pack “ten en cuenta cada día lo que tienen que llevar en la mochila y sobretodo no te equivoques”. La primera semana muy bien. O eso parecía. Dicen que no les gusta, y cada mañana tenemos lágrimas des de que se levantan hasta que las dejo. Las Iron-mom tenemos que hacer frente también a un duro entrenamiento psicológico. Llego al trabajo agotada.


Y nos queda una semanita de vacaciones, dónde nuestro hit será hacer canoa en el río.

Creo que mi Iron-mom de vacaciones (y seguro que el vuestro) podría formar parte del circuito internacional. ¿Verdad?

17 jul 2015

Gestionando hijos: un máster diario y de por vida



La  Invasión Twin está de semi-vacaciones. Ya lo habréis notado. Los últimos meses han sido ajetreados y la verdad es que han faltado ganas y energía. Pero hoy me siento (con retraso, mucho retraso), a escribir sobre el evento de Gestionando Hijos en Barcelona, hace ya un par de semanas, porque realmente fue muy interesante y hay ideas que quería compartir. No supe si podría ir hasta ultimísima hora, así que me lo tomé como un regalo. De entrada, muchísima gente (muchos conocidos), grandes ponentes y buen formato. Está claro que de algunos conferenciantes me hubiera encantado que pudieran pasarse de los 10 minutos de rigor y con otros no coincidí demasiado en algunas ideas. Pero sí que hubo frases e intervenciones que me hicieron darle muchas vueltas a la cabeza. Cómo muchos sabéis, la gestión de emociones es uno de nuestros caballos de batalla con una de las mellizas, así que tenía que estar muy atenta.

No pude estar en todas las conferencias, pero os dejo algunas ideas, las frases que más me impactaron. En realidad, estaba escuchando y al mismo tiempo proyectando en las twins. La cabeza, que siempre se nos dispara, ¿verdad?

Fernando Botella (especialista en creatividad, gestión del talento e inteligencia emocional) habló de cinco esencias para potenciar el talento. Pero yo me quedé con una frase: “No hay ninguna aventura que empiece con un NO”. Y pensé en cuántas veces un NO nos hace rebelar y decidir tirar para adelante, aunque sea para contrarrestar ese NO.

Álvaro Bilbao (neuropsicólogo), habló sobre el uso de las nuevas tecnologías. Aseguró que el mito que los niños deben familiarizarse con las tecnologías cuánto antes mejor, es falso. No es necesario. (Que se lo cuenten a mi madre, que con 80 años le regalamos un smartphone. Creíamos que nos lo tiraría por la cabeza. Ahora es la reina del Whatsapp). En todo caso, las tecnologías nos hacen más impacientes (esperad, que hace 10 minutos que no compruebo si tengo notificaciones o menciones en Twitter). Y mientras, en las ponencias, todos estábamos móvil en mano, con Twitter o IG retransmitiendo lo que estábamos escuchando (que sí, que podemos hacer varias cosas a la vez).

La pedagoga Eva Bach me conquistó. De entrada dejó claro que “la adolescencia es terrible… terriblemente maravillosa”. Así que concentró sus minutos en explicar cómo educar EN y PARA los adolescentes. (Sí, quizá me queda un poco lejos aún, pero es que con las mellizas, y cómo son, necesito prepararme para ello). Desgranó cada una de las letras de ADOLESCENCIA, para detallar por ejemplo, que los adolescentes necesitan madres y padres plenamente adultos, que estén en su lugar de adultos y lo ejerzan. Para adolescentes ya están ellos, así que no somos si colegas ni amigos (coincido plenamente).

Eva Bach “dibujó” la etapa cómo una montaña, des de una edad (11-13 años) en que “acatan”, luego dudan, discrepan y discuten (entre los 14 y los 16, una etapa mucho más emocional) y que representa el pico de la montaña, y luego la bajada, dónde llega la calma, con diálogo y respeto (17-20 años). (Reconozco que aquí ya estaba sudando, imaginando estas discrepancias con las twins, por los sentimientos, la ropa, los celos o por qué una tenía tres novios y la otra no. Es que me lo imagino…. Y tiemblo).

Sobre los límites, famosos límites: Bach dijo que los adolescentes necesitan adultos que digan NO, que les dejen quejar cuando les dicen NO, y que también sepan mantenerse en el NO a pesar de sus quejas (para eso no hace falta esperar a la adolescencia, yo lo practico ya desde hace tiempo…).
¿Adolescentes subtitulados? Bach contaba: Cuando un adolescente dice ‘¡Ya lo sabía!’ quiere decir ‘Gracias, no tenía ni idea pero no quería que nadie lo supiera. Ya te lo agradeceré dentro de diez años, mamá’. (Vale, ahí me reconozco a mí misma… y a una de las mellizas. Me lo apunto para dentro de diez años).

La psicóloga Begoña Ibarrola habló de algo que tenemos muy presente con una de las mellizas: la gestión emocional, y de la importancia que tiene para prevenir problemas en la vida. No es fácil hablar de estrategias, por ejemplo, cuando el niño se enfada. Debemos enseñarle que puede enfadarse, pero que no puede reaccionar pegando o insultando, sinó que debe expresarse de una forma más adecuada. (¿Cómo enseñamos a un volcán a entrar en calma? Pues en esas estamos).

Mis queridos ‘Papás blogueros’ dieron una lección de no querer ser “padrazos”. Porque es una palabra en la que no creen. Son padres, unos hombres plenamente conscientes de su paternidad, de lo que implica y de lo que representa. Es decir, saber los horarios del pediatra y cómo se llama el hermanito pequeño de Peppa Pig. Cuidado, que se tiene que ser un padre muy conciente para aprobar el examen que plantearon. ¡Bien por ellos y por todos los hombres que entienden qué es ser COMPAÑERO y PADRE en mayúsculas!.

Y finalmente, Carles Capdevila, director del diari ARA le puso el toque de realidad – humor a la jornada. Porqué esto de la m/paternidad a veces es muy duro, así que vale la pena mirarlo des de la vertiente loca, divertida y maravillosa…


 Me dejo multitud de cosas, pero imposible resumirlo todo. Así que nada, como es habitual, te das cuenta que toca continuar trabajando, día a día, en un máster del que todo y nada está escrito.

22 jun 2015

¡Estoy harta de tener un zoo en casa!



Basta. Estoy harta. Estoy harta del zoo que tengo montado en casa, nada agradable. Los únicos que se salvaban, pobres,  eran los pececitos que teníamos, y uno se nos murió (dramón de las mellizas).

Ya no hablo de los piojos. Estoy harta de hablar de piojos, paso, porque hablar de ellos produce efecto llamada.. Pero ahí están los muy cabrones,  porque no tienen otro nombre. Desaparecen una temporada… pero siempre están al acecho.

No. Ahora me ha tocado descubrir la palabra OXIURIASIS. Fea, también la palabreja. Hace tres semanas descubrimos un gusanito blanco. Una de las peques lo tenía. El bichejo en cuestión se aloja en el intestino grueso. Mientras la persona infectada duerme, la hembra sale del tracto intestinal y pone los huevos en la piel que rodea el ano. Es una sustancia que produce un picor insoportable.

Pues nada. Tratamiento al día siguiente (un jarabe), y cómo es muy fácil que los huevos de los gusanitos vayan de un sitio para otro, pues a lavarlo todo. Sábanas, pijamas, ropa… (al cabo de una semana otra vez). El pediatra ya no avisó que era altamente contagioso, y que hiciéramos el tratamiento también con su hermana. Para qué voy a haceros un next coming… ¿Sabéis quién ha tenido que ir al médico al cabo de unos días y hacer el tratamiento para adultos, no?


¿Quién será el próximo inquilino en casa? ¿Dinosaurios que crían en la cabeza? ¿La marabunta? ¡¡¡¡¡Estoy haaaaaaaaaaaaaaaarta!!!!!!

3 jun 2015

El mes de junio me va a matar…


Estoy empezando a odiar el mes de junio. En serio. Antes me encantaba. Pero ahora me agobia de tal manera que creo que lo borraría del mapa (bueno, del calendario). Yo entiendo que hay que tener previsión… pero hay momentos que sin saber lo que sucederá mañana… ¡no me pidáis por favor que planifique le mes de octubre!

En seis días he tenido que decidir el futuro organizativo de nuestra familia no sólo para los próximos 10 días (que es total lo que queda de curso), ni cómo vamos a conciliar (ay, que me parto) las vacaciones de las niñas con las actividades de verano… sino todo el curso que viene. 

En seis días he recibido el mail indicando que tenía que rellenar el formulario conforme se quedarían a comer en la escuela el curso que viene. La fecha límite era el 30 de mayo, pero se me pasó. Lo hemos entregado hoy.

La semana pasada tuve la confirmación de cuándo serían mis vacaciones, con lo cual lo pude terminar de cuadrar con mi marido. Así que la semana pasada confirmamos la primera parte de casal de verano para las mellizas. Me faltaban las tres semanas de agosto de Casal. Sólo hay un club en la ciudad que lo hace. En julio puedo escoger entre 80.000 opciones, pero en agosto sólo hay uno. Por suerte somos socios. Las he apuntado hoy. Todo esto, cruzando dedos para que les guste y no la líen.

El lunes recibí un mail de la escuela. Con la información de las actividades extraescolares. ¿Tendré tiempo de mirarlo bien y buscar las mejores combinaciones? Pues no, porque la matrícula, que hacemos on-line, empezaba hoy a las diez de la noche. Y si no la haces en el primer momento, ya no hay plazas normalmente. Ayer por la mañana lo hablamos bien con ellas, preguntando qué es lo que querían hacer y si sus primeras decisiones se mantenían. Así que ayer investigué la escuela de danza dónde a Ona le gustaría ir a bailar. Confirmación de días y horarios… y precios. Llama a la academia de inglés para saber qué día tienen previsto hacer su curso, porque si me lo cambian… ya no me cuadra nada. Haz mentalmente la organización de la semana para ver si podremos recogerlas a tiempo. ¿Con quién estará cada una? Porque hasta ahora, a nivel logístico, habíamos conseguido que las mellizas hicieran las mismas actividades, pero a medida que se hacen mayores cada una tiene sus intereses y tenemos que respetarlos. Así que empieza la locura.


Ah sí, y he recibido un mail de la academia de inglés. Con todo lo necesario para el Festival de fin de curso (que encima me voy a perder). ¿Tienen pantalones y camisetas azules? Ala, ponte a buscar en el armario...

Que se acabe junio, por favor… anda... decidme que estáis igual...

28 abr 2015

Una nueva manera de entender el tiempo

La fecha de hoy es 28 de abril +6 VDM.

Hubo una época de mi vida en que el mundo se dividía en dos tipos de personas. Las que habían (habíamos) leído El señor de los anillos y las que no. Las que eran (éramos y somos) fans de Star Wars (el original) y las que no. Ahora mismo se podría dividir el mundo en las personas que están locas (estamos) por Patrick Jane y las que no. Pero antes, estas divisiones no afectaban al tiempo. La única medida del tiempo era la clásica. Antes de Cristo / Después de Cristo, ayer / hoy / mañana, la semana que viene, el año pasado, en un futuro ... SIMPLE. Todo era simple y así  estaba establecido.

Desde hace seis años, algunas veces tengo la sensación de que mi manera de entender el tiempo ha cambiado. Que sólo hay dos épocas y dos maneras de entenderlo.

La VAM: la vida antes de las mellizas
La VDM: la vida después de las mellizas

Es como un tren que avanza inexorablemente.

Hay cosas que me recuerdan a una estación lejana, que dejé atrás. Era la estación de "Mi vida de antes". Aquella en la que podía improvisar salir de la Universidad, o del trabajo, e ir a tomar una cerveza. O ir al cine. O coger el tren e ir a Barcelona a ver una película que sólo echaban en un cine en concreto. Era aquella estación donde una comida se alargaba yse  alargaba y acababas jugando al Trivial con apuestas absurdas hasta la madrugada. Y donde podías planificar un fin de semana el viernes por la noche. O incluso sábado por la mañana. Donde ibas a la peluquería sin planificarlo y cuando justo pensabas "me tengo que ir a depilar" el momento llegaba de inmediato ... sólo pasaban unas horas y no tres o cuatro semanas. No sabías que eran ni los dosieres de lectura, ni las bolsitas de los desayunos, ni hacías colección de botellas de agua vacías porque podían ser útiles de decoración de San Jorge ... y no teníamos ni idea de qué era el Apiretal o el Dalsy. En el CAP, mirábamos de reojo eso de “área pediátrica”. En la VAM, escuchábamos la música que nos gustaba, de los grupos que seguíamos.

Hay veces que echo de menos cosas de mi VAM. Me gustaría volver a ratos, desconectar un momento, volver a aquellas tardes que cogía un libro y si me enganchaba no paraba hasta que leía las últimas líneas. O aquellas tardes que comenzaba con La guerra de las galaxias y por mucho que lo intentara siempre terminaba viendo también El imperio contraataca y El retorno del Jedi.



Pero mientras pienso en ello, oigo que alguien grita "Maaaaaaaaaaaama", y aterrizo de nuevo, 28 de abril +6 VDB. Vienen corriendo con una sonrisa y me cantan una canción divertida que han aprendido y que las hace reír hasta que les duele la barriga. Y estampan un beso de esos que hacen mucho ruido en mi mejilla. La VDM, la vida después de las mellizas, es toda una aventura, que no cambiaría por nada. Bueno, sí, por unos pequeños momentos de escapada a la Vida antes de que ellas llegaran.