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8 dic 2015

Meses cargaditos... cargaditos

Diciembre es igual que junio. “Se ha vuelto loca”, pensaréis. Pues no. Vale, no hará la misma temperatura ni nada por el estilo. Pero para los que tenemos hijos son los dos meses más parecidos (y estresantes) del año. Se acumulan celebraciones, festivales/semifestivales del cole y de extraescolares, días de fiesta, nervios y encima en nuestro caso, cumpleaños por doquier. 

Pues yo sueño con un calendario del mes de diciembre así:


Estamos a 8 de diciembre y ya no cabe nada en nuestro calendario. ¿Empiezo? Reuniones con las tutoras, cumpleaños de las niñas (con la fiesta de las dos clases correspondiente y la fiesta en casa para toda la familia). Después del cumpleaños de las mellizas, currármelo para que nadie se olvide que dos días después es el mío. Estreno de Star Wars, que no quiero perderme. Encima me pongo una visita al dentista. Una de las mellizas tiene su primer partido de baloncesto y jornadas polideportivas. La otra hará una mini representación de teatro. Luego está el concierto de villancicos de la escuela. Calendario de adviento y preparar la llegada del Tió. Organizar con quién estarán los días de fiesta que nosotros trabajamos. Y en el trabajo le sumamos un fin de semana de guardia, una campaña electoral y un sorteo extraordinario de la lotería. ¡Que no, que no cuadra! Que a diciembre le faltan días o le sobran cosas.

¡Y pensar que adoraba el mes de diciembre! ¿Soy la única o tenéis un diciembre cargadito, cargadito?



27 nov 2015

¿Experimentar la maternidad en una tienda? Lo probamos en Experiencia Bebé

Entrar en una tienda para bebés me provoca una sensación extraña. Se me pone la piel de gallina, me vienen ganas de repetir, las ganas se me van de golpe y al mismo tiempo me parece taaaan lejos ... e inevitablemente hago un viaje al pasado, a aquellos másters impresionantes sobre cochecitos, cunas, sillitas ... todo en diminutivo. Recuerdo que una de las cosas que más aprecié fue encontrar una vendedora de una tienda que entendió nuestra necesidad de practicidad. Porque no venía un bebé, venían dos, y ya intuíamos que nuestra preocupación principal sería una buena logística.

Sí que es verdad que nos dejaron muchas cosas y por tanto ni nos lo planteamos, pero sí estáis esperando un hijo o lo estáis planteando, sólo os puedo dar este consejo.
SED PRÁCTICOS Y PROBAD LAS COSAS.

Y en el caso de gemelos, el mismo consejo pero además de en mayúsculas, en negrita. Y con un tamaño de letra mucho mayor. Y en rojo. 
SED PRÁCTICOS Y PROBAD LAS COSAS.

¿Por qué digo todo esto? Pues porque el otro día fuimos a la tienda Experiencia Bebé de Sabadell, en la Rambla Iberia. ¿Quién se ha planteado como es "conducir" un cochecito doble de gemelos por la calle ?. Pero no por el suelo de la tienda, no ... ¡por la calle! Con escalers, suelo irregular y arena. Pues en la tienda se puede probar. Ya veréis como la maniobrabilidad adquiere otra dimensión. Y el cochecito ...  ¿podrá entrar bien en el ascensor de casa? ¿Y al ponerlo en el maletero del coche, cabrá una maleta más? Pues en la tienda también tienen por ejemplo, un simulador para tomar medidas. No es ninguna tontería no, un cochecito doble de gemelos (en paralelo, uno al lado del otro o uno encima del otro) no cabe en todas partes. Y no es por nada, pero al final te obligará a empujar unos 40 kilos. Se dice pronto. ¿Y os habéis parado a pensar alguna vez como se sienten los más pequeños cuando están el coche? Pues podéis experimentar cómo es la desaceleración cuando están sentados. En una sillita XXL. ¿Y como debe ser sentarse en una silla Stokke? Y durmiendo en una hamaca? ¿Os ayudará a decidir por su hijo si antes lo intentáis vosotros? ¡Yo creo que sí!

Esta tienda de puericultura empieza justo ahora, pero su idea es que los futuros padres y madres puedan experimentar, preguntar y resolver todas las dudas. Y parten de la base de que la práctica es el mejor. El día que fuimos, pudimos conocer de primera mano la marca de cochecitos Joolz y su concepto de positive design. Que en el fondo es algo tan lógica y con tanta cordura como pensar un poco las cosas, consultarlas con los padres, y aplicar el mejor diseño. Aunque no siempre es así, ¿verdad?. Confieso que todavía me miro los cochecitos de gemelos. Hace 8 años, cuando los mirábamos, no había tanta variedad como ahora, pero es que actualmente las combinaciones son fantásticas. Joolz tiene la opción TWIN, con las sillitas situadas a diferentes alturas. Una muy buena combinación cuando los bebés son pequeños. Y realmente, lo más increíble, buena maniobrabilidad y opciones para usarlos con una sola mano. Creedme, con gemelos, esto es un valor añadido.

30 oct 2015

Nuestra TOP LIST de cosas útiles/inútiles para bebés

Cuando estás embarazada, hay una serie de objetos que en las tiendas/revistes/otros padres intentan hacerte creer que serán absolutamente imprescindibles en el momento que seas madre y tengas la criatura / las criaturas en casa. Tengo que reconocer que en los tres primeros años de las mellizas tuvimos algunos de imprescindibles, otros que no nos dejamos engañar y otros... que sí. Nos timaron. Así que hoy he recordado nuestra TOP LIST de cosas útiles / inútiles para bebés. De entrada, dejar claro que encontraréis cosas que a nosotros nos han funcionado (o no), que nos han sido útiles (o no) o que les hemos sacado provecho (o no). Espero que (eso sí), os sea útil por si estáis embarazados... o por si tenéis que hacer regalos. Y otra particularidad, veréis que hay algunos que nos gustaron, pero que eran ideales para UN SÓLO bebé.


¿Cuál es vuestro number 1 de cosas inútiles? ¿Y de las cosas más prácticas?

Número 1: IMPRESCINDIBLE, EN MAYÚSCULAS

Uno de los regalos (que pedimos) más utilizados y más prácticos que tuvimos. Durante el primer año de vida de las pequeñas fueron un IMPRESCINDIBLE, en mayúsculas. Hacían la siesta, se tomaban el biberón, se comieron sus primeras papillas, nos servían para trasladarlas de habitación... Las utilizábamos para las siestas si estábamos fuera de casa... Me sorprendía cuando otras madres me decían que ni siquiera las habían utilizado. ¡No sé cómo nos lo hubiéramos hecho nosotros! Recuerdo la imagen de las dos pequeñas en las hamacas, yo sentada en el suelo en medio y un biberón en cada mano. Venga, a dar el biberón a las gemelas cuando no tenían espera y estaba sola. Además, se pueden encontrar de muchas marcas y modelos (más o menos complicados, para mí no hacía falta que tuviera una vibración para dormirlas) y a precios asequibles teniendo en cuenta el uso que se les da.

Número 2: SÍ, GENIAL, PERO… 

Todo el mundo me había hablado muy bien. Todo el mundo me había dicho que era muy práctica, saludable y efectiva. Así que fue uno de los regalos que pedimos. Ya sea de Beaba, de Chicco o de cualquier otra marca, todas vienen a tener las mismas funciones y calidad. Funciones como cocer al vapor, triturar, descongelar y calentar. Fue un regalo de aquellos comunitarios, ya que el precio ronda los 100 euros. Por qué esta calificación 'Sí ... pero no'? Porque es fantástica... si tenéis un bebé. Pero si se tiene gemelos, no hace suficiente cantidad de comida. O en todo caso, estará en marcha todo el día. Sinceramente, al final optaba por utilizar la cazuela grande (sí, sí, aquellas que hacer el caldo de toda la vida) y hacía grandes hervidas de verdura para hacer las papillas. Así tenía por un par de días. Sí que utilizaba la babycook para hacer el pescado al vapor, por ejemplo. Seguro  que tenéis en casa otros aparatos eléctricos que trituran, descongelan y calientan. Para nosotros, la conclusión fue: Prescindible... si tienes gemelos.

Número 3: UNA NAVE ESPACIAL PARA ESTERILIZAR BIBERONES

Teniendo en cuenta que hubo un momento que hacíamos 16 biberones al día, más que una máquina para lavar y esterilizar biberones y tetinas, hubiéramos necesitado un tren de lavabo de coches entero. Consideramos que era un trasto enorme (y eso que nos dejaron uno pero lo usamos muuuuuy poco) y que no valía la pena. Así que utilizamos mucho este aparatejo. 3 euros creo que costó.




Número 4: BUENA COMPRA

Todo el mundo me había comentado que estos sacos que les dejan libres los brazos eran una buena manera de tenerlos abrigados y no tener que preocuparte si se destapaban o no. Estel se movía mucho en la cama y no había manera de taparla con la mantita. Decidí probarlos porque era una de esas cosas que me hacía "sufrir": ¡a la más mínima! resfriado a la vista. En mi tienda de confianza me recomendaron los sacos Grobag y compré uno para cada niña. Prácticos de abrir y cerrar, las pequeñas no pasaban frío, los lavé muchísimas veces y estaban perfectos. Las pequeñas se acostumbraron muy rápido y durmieron mucho tiempo con ellos (una talla más grande, por supuesto). Buena compra y amortizada.

Número 5: DOSIFICANDO EL ENTUSIASMO 

Hay cosas que compras porque la gente te recomienda y te dicen que les ha funcionado a las mil maravillas. Es verdad. Este es un nuevo caso de una de aquellas cosas que con sólo un bebé es súper práctico y fantástico... pero que al tratarse de gemelos el entusiasmo se matiza un poco. Los dosificadores de la leche en polvo para preparar los biberones (o para poner los cereales si ya toman) son prácticos si te vas un día fuera de excursión o como mucho, si te vas una tarde y duermes fuera. Pero claro, al ser dos, para llevar más de cuatro, como los de la fotografía, ya no gano demasiado espacio, ¿no? Por lo tanto, les daremos la calificación de útiles, pero también os avisamos que si tenéis gemel@s, acaba siendo más práctico llevarse los botes de leche y las bolsas de cereales. Yo tenía el tamaño de fin de semana bien calculado. Los botes de 450 gramos de la leche de fórmula eran los ideales.








Número 6: UN LAVABO PORTÁTIL. ¿EN SERIO?

Ese momento. Ese momento en el que empezaba la operación "fuera pañal durante el día". Aquella etapa donde constantemente estás preguntando: "¿Tenéis que hacer un pipí?". En aquel momento compramos un lavabo portátil que al mismo tiempo era un adaptador para la taza del inodoro. Lo llevaba en el cochecito por si acaso (y además, venía con unas bolsitas de plástico para "cositas" más sólidas). Como lavabo portátil podría deciros que lo usé en contadas ocasiones. Como adaptador de la taza del inodoro, dio buen resultado.

Número 7: COMPACTADOR DE PAÑALES

Dicen que había una máquina que cuando sacabas los pañales los metías ahí dentro y se compactaban (¿desaparecían? ¿se marchaban a otro dimensión?). La verdad, nunca nos interesó demasiado, pero también os decimos que con melliz@s, necesitas el contáiner que está en la calle. Y el que venden es mucho más pequeño. Nosotros lo tacharíamos de cualquier lista.

Número 8:  LOS ANTI-DERRAMES


No sé qué habría hecho sin ellos, especialmente por las noches. Ona y Estel han sido fans de estos vasos y nosotros aún más. Los hemos llevado a todas partes, los hemos usado en casa, en la calle, de viaje. Siempre los hemos llevado encima. No hace falta que os cuente demasiado, pero el sistema del vaso hace que no derrame y evita múltiples "accidentes". Para nosotros han sido muy útiles por las noches, porque les hemos dejado en la cama y ellas siempre lo han encontrado si han tenido sed. Puestos a encontrar un defecto, la pieza "mágica" es complicada de limpiar.

Número 9: CUNAS DE VIAJE

De viaje, para tener en casa de los abuelos, los tíos… Para nosotros que no paramos quietos, fueron un imprescindible, y las utilizamos en alguna ocasión como “parque”.

Número 10: “AQUÍ CHARLIE ECO A BASE MELLIZAS"

Pues fíjate tú que yo pensé que la idea de poner el aparatito en la habitación de las peques y nosotros tener el receptor para escuchar si pasaba algo sería una buena idea. De esto ya hace 7 años, y ahora la moda son cámaras espías y seguro que hay una app para vigilar a los bebés y se ve en la Tablet… pero antes solo había una especie de walkie-talkies. Os lo avanzo. PRESCINDIBLES. No hay nada cómo vuestro oído biónico para escuchar el mínimo sollozo de vuestra/s criatura/s. (¿Os acordábais de la mujer biónica? ¡Le daréis diez mil vueltas!). Además, desarrollaréis un maravilloso resorte que vais a pulverizar el récord de los 100 metros lisos.

Bueno, hemos llegado a 10. Y me dejo bastantes en el tintero.

21 oct 2015

Embarazo y conducción


La semana pasada, leía en el informe de la Fundación RACC, que 316 mujeres embarazadas fueron atendidas durante el 2014 en Cataluña por un accidente de tráfico. Y durante el año anterior, 38 mujeres embarazadas y su bebé murieron a causa de un accidente de tráfico en España. Y empecé a pensar si somos conscientes de este parámetro, embarazo y movilidad, en el momento que esperamos un hijo/a.

El informe apuntaba que las embarazadas cambian su manera de moverse y prefieren caminar o ir en coche antes de utilizar el transporte público o conducir. Además, un 23% de las mujeres afrontan con temor y limitaciones la movilidad durante el embarazo. Yo fui parte de este 23%, pero debido, creo, al “temor” a que era un embarazo de gemelos. No me daba miedo ir en coche, pero en ese periodo dejé de conducir, iba de copiloto. Intentaba evitar desplazamientos demasiado largos, porque me cansaba demasiado y me dolía todo. Pero aun así, reconozco que no era demasiado consciente de lo que implicaba. Recuerdo que alguien me hablaba de un adaptador para el cinturón, pero ni siquiera lo terminé mirando. 

¿Es inconsciencia? ¿Desconocimiento? Tampoco me hicieron ninguna referencia ni la comadrona ni en las clases pre-parto. Según la Fundación, un 66% de las embarazadas quisiera recibir información contrastada sobre la movilidad y el embarazo, lo que me reafirma que demasiado a menudo, no se recibe la información adecuada. Ya no hablo de información vital, sobre cómo cambia el cuerpo con el embarazo, qué debemos esperar y cómo actuar cuando llegue el momento del parto, los momentos inmediatamente posteriores... siempre he defendido que no tenemos ni la información PRÁCTICA más vital.

Y otro día podríamos hablar de esta "moda" de no dejar subir los cochecitos de gemelos en los autobuses... yo no me encontré nunca en la situación y siempre pude acceder sin problemas, pero parece que cada vez es más frecuente en más ciudades. Que me expliquen pues cómo moverte en transporte público con dos bebés...

O de cómo se agradecen los espacios que reservan plazas de aparcamiento para familias con cochecitos o con criaturas. Sí, otro día.

7 oct 2015

Actividades extraescolares: entre la logística y el equilibrio


Antes que nada. ¿Nos gusta hacer actividades extraescolares? SÍ, totalmente, sobre todo si cuadran con los intereses de las pequeñas y nuestros. Pero... ¿rellenar las tardes de los niños con una actividad extraescolar tras otra? Un NO rotundo. Entiendo que a menudo se hace por un tema de conciliación, pero no es la solución. Van mucho más cansados ​​y se concilia aún menos. Claro que esto da para otro post y no es el tema de hoy...

Dicho esto, con melliza(o)s / gemela(o)s, las actividades extraescolares se convierten en un auténtico juego de organización y logística. Hasta ahora, nuestra posición es que ellas elegían una de las actividades que querían hacer y nosotros la otra. Con dos tardes ocupadas ya nos parecía suficiente. Así que a partir de P4 nosotros elegimos natación y luego pasamos al inglés y ellas decidieron probar cosas. Que si teatro, que si danza... la verdad es que no nos pusieron problemas y las dos querían ir probando, así que las dos hicieron teatro juntas, y danza juntas. Pero sabíamos que esto se acabaría y nuestra logística se complicaría.

Cada vez se hacen más mayores, y cada vez sus intereses se van perfilando y son diferentes. Así que a la hora de plantear el tema, lo tuvieron claro. Estel quería jugar a baloncesto. Y Ona quería hacer danza y teatro (a mí no me extraña, sus personalidades ligan a la perfección con las actividades que quieren hacer). A Ona le gusta mucho bailar, pero el año pasado no tuvo 'feeling' con la profesora de danza de la escuela. Estel tampoco, así que lo dejamos al cabo de un trimestre. Este año lo probó en otro centro, pero me dijo que no le gustaba. Y que ya le parecía bien sólo hacer teatro. Aunque a priori el 'calendario' semanal se nos había complicado, ahora cuadra a la perfección. Los lunes hacen teatro y baloncesto en la escuela, y terminan a la misma hora (nosotros respiramos un poco más y podemos comer tranquilos). Esta semana han empezado y de momento, parecen de lo más contentas. Me han tenido media hora al teléfono contándome qué habían hecho. Los miércoles, vamos a inglés (están encantadas con la nueva maestra y con su estuche lleno de lápices... supongo que se ven muy mayores a ellas mismas).


¿Y sabéis qué? El resto de días de la semana, jugamos mucho, leemos mucho y tenemos tiempo para estar juntos.

3 jun 2015

El mes de junio me va a matar…


Estoy empezando a odiar el mes de junio. En serio. Antes me encantaba. Pero ahora me agobia de tal manera que creo que lo borraría del mapa (bueno, del calendario). Yo entiendo que hay que tener previsión… pero hay momentos que sin saber lo que sucederá mañana… ¡no me pidáis por favor que planifique le mes de octubre!

En seis días he tenido que decidir el futuro organizativo de nuestra familia no sólo para los próximos 10 días (que es total lo que queda de curso), ni cómo vamos a conciliar (ay, que me parto) las vacaciones de las niñas con las actividades de verano… sino todo el curso que viene. 

En seis días he recibido el mail indicando que tenía que rellenar el formulario conforme se quedarían a comer en la escuela el curso que viene. La fecha límite era el 30 de mayo, pero se me pasó. Lo hemos entregado hoy.

La semana pasada tuve la confirmación de cuándo serían mis vacaciones, con lo cual lo pude terminar de cuadrar con mi marido. Así que la semana pasada confirmamos la primera parte de casal de verano para las mellizas. Me faltaban las tres semanas de agosto de Casal. Sólo hay un club en la ciudad que lo hace. En julio puedo escoger entre 80.000 opciones, pero en agosto sólo hay uno. Por suerte somos socios. Las he apuntado hoy. Todo esto, cruzando dedos para que les guste y no la líen.

El lunes recibí un mail de la escuela. Con la información de las actividades extraescolares. ¿Tendré tiempo de mirarlo bien y buscar las mejores combinaciones? Pues no, porque la matrícula, que hacemos on-line, empezaba hoy a las diez de la noche. Y si no la haces en el primer momento, ya no hay plazas normalmente. Ayer por la mañana lo hablamos bien con ellas, preguntando qué es lo que querían hacer y si sus primeras decisiones se mantenían. Así que ayer investigué la escuela de danza dónde a Ona le gustaría ir a bailar. Confirmación de días y horarios… y precios. Llama a la academia de inglés para saber qué día tienen previsto hacer su curso, porque si me lo cambian… ya no me cuadra nada. Haz mentalmente la organización de la semana para ver si podremos recogerlas a tiempo. ¿Con quién estará cada una? Porque hasta ahora, a nivel logístico, habíamos conseguido que las mellizas hicieran las mismas actividades, pero a medida que se hacen mayores cada una tiene sus intereses y tenemos que respetarlos. Así que empieza la locura.


Ah sí, y he recibido un mail de la academia de inglés. Con todo lo necesario para el Festival de fin de curso (que encima me voy a perder). ¿Tienen pantalones y camisetas azules? Ala, ponte a buscar en el armario...

Que se acabe junio, por favor… anda... decidme que estáis igual...

16 oct 2014

Soy una “mamá-máster”. ¿Tú también?



Que esto de la maternidad viene con nuevos catálogos de aprendizajes debajo del brazo ya lo imaginábamos todos. Pero que en poco tiempo te veas “obligada” a cursar másteres para todo, y a acumular uno detrás de otro... a mí esto NO me lo habían contado. Hay algunos que son cortos y fáciles, otros que implican esfuerzo y trabajo diario y sin fecha de caducidad.

Así, a bote pronto, los primeros que me vienen a la cabeza son:

·   * El Máster de pañales (saqué súper buena nota, me sabía el precio por unidad de todas las marcas y todos los supermercados, y olía las ofertas a distancia)

·  * El Máster del biberón (este me costó al principio, porque las mellizas tenían gustos diferentes con las tetinas y no había manera de acertar). Finalmente pudimos unificar con los Philips Avent y dominamos el máster a la perfección.

·   * El máster Rojo-Naranja (en este te ayuda el pediatra, porque es el que te dice si toca Dalsy o Apiretal)

·  * El máster cochecito gemelar: conducir empujando 35 quilos de cochecito no es fácil. Meterlo en el maletero / ascensores / aceras requiere nociones de arquitectura espacial.
·  
*  * El máster histérico de la pre-inscripción escolar: Ese fue duro. Mucho estrés durante meses, pensando en la mejor opción, con cálculos logísticos y cábalas sobre si entrarían o no en la escuela que queríamos y nos gustaba.
·         
   * El máster de socialización: Las mellizas van a clases separadas. El máster de memorización que supone aprenderme los nombres de sus 50 compañeros de clase en total. De algunos de ellos conozco también a sus hermanos. Reconozco que aún hoy, no asocio algunos padres con sus hijos. Cien padres y madres de golpe son muchos. 

Pero a lo que iba… el máster más importante, que de hecho, fue el motivo que me hizo empezar este post. El máster que estoy estudiando actualmente. Porqué esto de Eurodisney es muy complicado. A ver… me hace gracia… pero me rondan mil preguntas. Las peques harán 6 años. En muchos pack-oferta hasta los 7 es gratuito. ¿Está bien que me lo plantee ahora? ¿Aguantarán el ritmo? ¡Qué caro, madre mía! ¿Sólo Eurodisney o aprovecho para hacer un par de días en París? ¿Coche, tren o avión? ¿Es mejor contratar las comidas o no? ¿Hay trucos o chollos para conseguir packs a mejor precio? ¿Vale la pena, realmente?


En esas estoy, así que voy a pediros todas las sugerencias, ideas y experiencias. ¡Gracias!

9 jul 2014

Yo tenía una nevera



De la terrorífica saga de serie B “Yo tenía uncomedor” y “Yo tenía un armario”, lleva la secuela… “Yo tenía una nevera”.

La pobre protagonista es una sufrida nevera, que nos había acompañado los últimos tiempos, ejerciendo sus funciones a la perfección (léase mantener los alimentos frescos o congelados). Su aspecto exterior era blanco inmaculado, roto únicamente por nuestra creciente colección de magnets, llegados de los viajes propios y ajenos. Los teníamos concentrados únicamente en una pequeña parte de su superficie, controlados…


Pero llegó el descontrol. Las mellizas también se han apoderado de nuestra nevera. La cantidad de magnets es tal que una ya no divisa ni de qué color es. Y… ¿qué aguantan los magnets? Dibujos… de las mellizas. Menús del cole… de las mellizas. Horarios pediátricos… de las mellizas. Magnets que son fotos de las propias mellizas. Magnets de sus dibujos favoritos. ¿Y encima de la nevera? Colección de bichitos que eran unos helados. ¿Es necesario que tengamos veinte? Por suerte, la invasión aún no se ha dedicado a vaciar la nevera de forma sistemática. Eso sí, ya llegan a los yogures. ¿Qué será lo próximo? 

28 may 2014

Armas de mamá



Al igual que Melanie Griffith es ese clásico que ahora ya se ve muuuy pasado de moda, hoy quiero presentaros mis ‘armas de mamá’. No hablaremos de paciencia, ni de mucha paciencia, ni de capacidad de mediación, de dar abrazos y besos… no. Nada de esto. Hoy vamos a hablar de MUNICIÓN pura y dura.

Porque… a ver… ¿vosotras qué munición lleváis en el bolso? Bueno, quizá que redefina el planteamiento, porque del bolso de una mamá puede salir de todo. Y cuando digo de todo, ya sabéis que puede ser de todo.

Quiero decir: ¿qué lleváis en el bolso para esa faceta de enfermera de urgencias – mamá primeros auxilios – bolso botiquín? (porque ese es un máster de los primeros que haces cuando tienes una/varias criaturas).

Estos son mis imprescindibles para el verano:

Stick para las rozaduras de los pies: pasamos de botas a sandalias, de calcetines a pies desnudos y normalmente, zapatos nuevos (los pies de estas chiquillas crece día a día). A la mínima rozadura, le damos un pequeño toque

Protector labial: Uno para cada una, marcado con el nombre, porque claro, las dos lo quisieron rosa. Aunque lo utilizamos más en invierno, siempre lo dejo en el kit de municiones

Stick con árnica: Mi nueva adquisición. Contra los golpes nuestro remedio infalible es el hielo, pero claro, no iré con una bolsa de guisantes congelados en el bolso. Probaré este stick que atenúa los morados como consecuencia de los golpes. Muy importante: no puede utilizarse sobre mucosas o heridas abiertas porque pica. Me lo recomendó otra mami (porque ya sabéis que este máster te lo sacas en el parque, en la puerta de la escuela, en el grupo de WhatsApp de mamis o con mamis amigas). 

Roll-on para picadas de mosquitos: Debo confesar que ya hace años lo compré para las peques pero quién acabo utilizándolo soy yo. Una vez te ha picado ya el mosquito, es el que más me alivia. Las peques lo han utilizado alguna vez (aunque si alguien atrae a los bichitos en cuestión soy yo) y les encanta el olor. Al ser en roll-on dura muchísimo.


¿Qué otros imprescindibles añadiríais en la lista? Y en mi bolso, claro…

20 may 2014

La maternidad también se mide en pasillos de súper



Que nadie se atreva a decirme que estoy loca si afirmo que la maternidad, o las fases de la maternidad, también se miden en los pasillos del súper. ¿Las pruebas? Vayan levantando la mano a medida que se sientan identificadas.

Fase 1: Inexistencia: Cuando no eres m/padre
Entras en el supermercado y nunca has mirado el pasillo de los pañales, ni leches artificiales, ni biberones. Dicen que incluso hay pasillos (en los centros comerciales grandes) de puericultura. Bañeras, cambiadores y demás. Tú, ni idea. Ni te interesaban. Sólo alguna vez habías tenido que hacer algún regalo para un bebé, pero comprabas algo de ropita y punto. En el súper a lo tuyo.

Fase 2: Aproximación: Embarazo
Ahhhh, la cosa cambia. Con cierto miedo empiezas a acercarte a ese pasillo. Para empezar a hacerte a la idea. Si además esperas gemelos/mellizos, te fijas mucho en las etiquetas de los precios. Empiezas a preguntarte para qué deben servir ciertos productos. Y cómo se utilizan. ¿Llevan instrucciones? Lo lees, así por encima, porque aún te faltan muchos meses y ya tendrás tiempo de verlo bien. Otra cualidad de esta fase es que sueles escuchar a las otras madres, para quedarte con sus conversaciones y a ver si pillas cuál es la mejor marca de pañales y que esté bien de precio. Al principio te agobias un poco… y te das cuenta que en realidad, nunca te habías fijado pero hay 3 pasillos del súper dedicados a bebés. Conté "mi primera vez" en el post El negocio Twin - 2 

Fase 3: No puedo vivir sin ellos. Los bebés ya han nacido.
Vives en esos tres pasillos. No sólo te sabes los precios de todas las marcas de pañales, sino que sabes a cuánto te sale la unidad, cuáles pueden utilizar en circunstancias normales para que aguanten bien y te ahorres un poco de dinero y cuando no. Entonces te salen un poco más caros pero sabes que esos pañales aguantan lo que sea. Tienes un sensor para visualizar todas las propagandas de todos los supermercados para detectar cualquier oferta. Te pasará exactamente lo mismo con las toallitas húmedas (justo delante de los pañales en ese pasillo que se ha convertido en tu segundo hogar). Ese pasillo, por el que aunque tengas de todo para los retoños, pasarás para ver si hay algo nuevo que pueda serte útil. Te conocerás todos los productos (aunque no los uses). Vaya, la chica del súper ha cambiado las cucharas de sitio… ¿dónde las habrá puesto? ¿Y los baberos esos que había la semana pasada de usar y tirar? A diferencia de la fase 2, ya no escuchas los otros comentarios. A lo tuyo que no llegarás para preparar la merienda y las dos se pondrán a llorar como si no les hubieras dado un yogur y tres bastoncitos de pan a cada una. 

Fase 4: Desintoxicación
Después de muchos pañales y toallitas, te enfrentarás a la operación pañal. Y una vez superada, poco a poco dejarás de utilizar ese pasillo. Sin saber cómo ni cuándo, tu bebé ya no utilizará la mayoría de productos que están en esas estanterías. Ninguno. Y un día, cómo me pasó a mí hace sólo unas semanas, incluso lo retraté. Y me di cuenta de la cantidad de productos que hay, y de cuantos tipos de pañales están en el mercado. Te sientes liberada, porque realmente es esa sensación de “etapa superada”. Pero de golpe… te entra un sudor frío.

Fase 5: Inexistencia otra vez

¿Y ahora qué me espera? Las peques ya quieren ir a los pasillos de ropa, de zapatos… ¿Qué será lo siguiente? ¿Maquillaje? ¿Refrescos? Bueno... por suerte, estos sí que te los conoces.

12 feb 2014

La Ley de Murphy gemelar




Los días van transcurriendo y hay ciertas cosas que te pasan que sólo pueden responder a la famosa Ley de Murphy. Cada día estoy más convencida que existe una parte de la dichosa ley que está dedicada a los gemelos y sus padres.


Muchos diréis (y con razón), que puede aplicarse también para todos aquellos que tenéis 2 o más hijos. Cierto. Pero estaréis de acuerdo conmigo que con algunas de ellas, para los que tenemos dos de la misma edad, parece que tengamos más números de la lotería.

Estos son mis 5 primeros puntos de la Ley de Murphy gemelar

1-   Aunque lo único que deseas durante el embarazo es que los bebés estén bien, falta que te haga ilusión tener dos niñas para que sean dos niños. ¿Qué te encantaría que fueran niño y niña? Ni lo sueñes.
2-   Este va dedicado a duotrastadas.es, que lo sugirió, y está a caballo entre la Ley de Murphy y una de esas “verdades gemelares como puños”. Vas a salir, has quedado con una amiga. Cuando por fin ya tienes las mellizas arregladas, sin hambre, cambiadas y preparadas y tú ya te has puesto la chaqueta y los zapatos… una se caga hasta la nuca y la otra vomita.
3-   Cuando son bebés, nunca conseguirás que se duerman a la vez cuando tú necesites 20 minutos para hacer algo. Para dormir, para ir al lavabo tranquilamente o para ducharte. Lección número 1: si tienes 5 minutos no dudes en utilizarlos para hacer lo más prioritario. No sabes si podrán ser 6, 10 o 15. O claro, ley de Murphy: puede que sólo sean 3 minutos.
4-   Ley de Murphy o ‘por la boca muere el pez’. Cuando estés en la operación pañal, lo típico es comentarlo con todos los padres que están en lo mismo. ¡NOOOOO! Ni se te ocurra. Falta que digas “llevamos unos días que lo controla súper bien” para que estés a las 4 de la madrugada cambiando pijamas, sábanas y salvacolchones porque se le ha escapado el pipí. Y no 4 gotitas justamente.
5-   Otro ‘por la boca muere el pez’: Huye como de la peste de cualquier conversación sobre piojos. No contestes a ningún tweet ni comentes un solo estado de Facebook sobre el tema. Los piojos lo saben. Y cuando aún no hayas acabado de escribir la frase en el muro de tu amiga Pilar “ánimo nena, ya verás que con el tratamiento acabarás con ellos. Nosotros por suerte llevamos una buena temporada que nos hemos librado….”, un **** piojo estará invadiendo la cabeza de una de tus mellizas.



Continuará…

21 oct 2013

Yo tenía un armario...

De la serie "Yo tenía un comedor”... llega "Yo tenía un armario". Sí, un armario que cuando lo compré, tenía que ser un armario fantástico para mí. Para poder tener separada la ropa de verano de la de invierno, poder tener las cosas bien guardadas en bonitas cajas. Estaba puesto en la habitación que un futuro sería de las niñas. Y cuando ellas nacieron, ya acepté que ceder una parte de MI armario para ellas. ¡Llamadme ilusa!


Este ERA MI armario. ¿Qué hay ahora? Ropa de verano... de las niñas. Ropa de invierno... de las niñas. Zapatos... de las niñas. Juguetes... de las niñas. Lo han ocupado todo y no han tenido la decencia ni de dejarme un cajón. Todavía recuerdo los primeros meses, cuando toda su ropita me cabía en una cómoda con 3 cajones. Grandes, sí, pero sólo 3 cajones.

Cuando eran bebés, podía tener los pantaloncitos en un cajón. Las camisetas y bodies en otra. No distinguía entre ellas, porque usaban la misma ropa. Con el tiempo, tuve que empezar a separar la ropa, porque una de las pequeñas comenzó a utilizar una talla más que su hermana. Y se van haciendo mayores... La cómoda ya no fue suficiente. Empezaron a invadir aquel que ERA mi armario. La mitad del armario para chaquetas, vestidos, camisas... en la otra mitad, un macro cajón por cada una (por sus camisetas y pantalones). Otro (conjunto) para pijamas y complementos. 

Y seguirán creciendo... ¿y qué querrán entonces? La invasión twin no es sólo una conspiración para dominar el planeta. A este paso sacarán la ropa de su padre y la mía de NUESTRO armario! ¡Y también lo ocuparán! Y ahora que lo pienso... en el armario del recibidor también hemos empezado a dejar cosas suyas... aaaaghhhhhh!!


19 sept 2013

Turismo con niños (con mellizas)


Uno de los GRANDES temas. Viajar y hacer turismo con niños. Para mí es uno de esos temas que tenía una idea preconcebida (como tantas otras cosas) y que tienes que ir moldeando y revisando a medida que te vas encontrando con una nueva realidad. De entrada he de decir que me he pasado el verano muriéndome de envidia con las fotos de #asiapara3 , los fantásticos @unmundopara3 . Y admiración por una filosofía de vida clara y unas vivencias que "el joven viajero" nunca olvidará. A raíz de los comentarios que surgieron en una de sus fotos en Instagram, donde precisamente salió un "mini" debate sobre el hecho de viajar en niños, y si éramos una cultura que nos costaba más que a otras eso de tirarnos a la aventura, estuve analizando y pensando como lo estábamos viviendo nosotros.

Creo que es uno de esos temas en que tener una criatura o tener gemelos sí marca la diferencia. Tampoco sabré nunca si hubiera sido diferente con una criatura. La logística cuando viajas con múltiples es espectacular. Cuando son bebés hay muchas necesidades que sinceramente, yo no me veía con fuerzas de hacer compaginar con un viaje. Yo siempre había viajado mucho, me encanta, y cuando conocí a mi marido , descubrí el coche -carretera - y manta . Pero con las dos niñas no me creía capaz. Me cuesta confesarlo, pero entendí lo que nunca había entendido de joven, eso que la gente se estaba unas semanas de tranquilidad en la montaña o en la playa (bueno, eso de la tranquilidad lo podríamos discutir). También es verdad que han pasado 4 años de aquel primer verano, y cada vez las pequeñas se cansan menos y se pueden hacer más cosas. Este verano he podido volver a hacer " pequeñas escapadas”. Y qué queréis que os diga ... para mí ha sido un gran paso . También pienso que a medida que se van haciendo mayores, ya se pueden plantear viajes más largos y destinos más lejanos. No se puede obviar que un gran viaje implica una inversión económica muy fuerte, y ya que estamos puestos , me gustaría que recordaran algo (ya os digo ahora que me voy a copiar, quizá no toda la ruta , pero una buena parte del # asiapara3 por si nunca nos decidimos por esta zona) . Pero obviamente, es verdad que hay culturas que son mucho más " decididas" que la "nuestra" en esto de lanzarse a la aventura. Pero a mí, hay veces que ver bebés en determinados lugares me hace sufrir un poco, qué queréis que os diga…

Lo que para mí está claro, sin embargo, es que nuestra manera de viajar debe cambiar mínimamente. No podemos pretender hacer el mismo viaje que hacíamos estando solos, que con dos criaturas de 5 años. Hemos aprendido a combinar los paseos con los parques, buscar estatuas de princesas como excusa para patearnos una ciudad, y un buen helado para cada uno como recompensa a un día fantástico de haber descubierto cosas nuevas. Hemos aprendido que la imaginación es un arma poderosa y que es nuestra mejor aliada a la hora de viajar con niños. Debemos aprender a ver las cosas con sus ojos y de esta manera los “engancharemos”.

Qué adjuntamos a nuestra lista de " Cosas a tener en cuenta”:

Cámaras de fotos: una buena manera para implicar a las pequeñas en las visitas a las ciudades o en los paseos. Hace dos años que cada una tiene su cámara. A Ona se le da especialmente bien. Les gusta fotografiar las cosas que les llaman la atención. Es un buen ejercicio para los padres también, para ver su perspectiva.




DVD en el coche: Sólo somos partidarios para viajes largos de coche, de modo que en algún momento determinado, sabes de durante una hora y media no se aburrirán. Siempre viajamos aprovechando sus momentos naturales de dormir (la siesta o por la noche), pero hay momentos en que es inevitable y ver una película siempre ayuda.


Aparthotel : Imprescindible . Tener una cocina, aunque sea pequeña, es una buena herramienta para viajar con las gemelas. Para nosotros es muy práctico, porque podemos desayunar y cenar tranquilos y si es necesario prepararnos algo para mediodía. En una de las escapadas de verano, escogimos un aparthotel que tenía piscina. Fue un acierto, porque hacía mucho calor. Estaba a media distancia del centro, y aunque la idea inicial era poder coger autobús o metro para ir hasta el centro , resultó más práctico ( y al final más económico ) , coger nuestro coche y buscar aparcamiento en el centro .


Recursos: visitábamos un jardín japonés en el centro de la ciudad. Un oasis en medio de un parque. No parecía que les interesara nada hasta que no situamos a Nobita y Doraemon . “¿Lo veis? ¡Es como la casa de Nobita! " . Y voilà… ¡les encantó la visita. Y naturalmente, ser conscientes de que hay momentos en que estar un rato en un parque , es el momento para sentarse en un banco , que ellas jueguen y nosotros comentamos las impresiones de la ciudad que visitamos.


Pasos adelante: Hace dos veranos escribí este artículo: Turismus interruptus . Explicaba la frustración que sentí porque a la hora de visitar una cueva muy chula, las niñas se asustaron y me quedé sin verla. Y estaba " enfadada" porque tenía la necesidad de ver cosas nuevas. Pues debéis saber que este verano hemos vuelto a la cueva , y las pequeñas fliparon con los pasillos, las bajadas y todas las cosas que vieron . Paso a paso. Día a día. Como os contaba esta semana, ha sido un verano especialmente positivo.

16 jul 2013

Cambiar de chip no es fácil


Cambiar de chip es lo que más me cuesta. Para mí no es fácil pasar del ritmo frenético del curso a estar de vacaciones. Este final de curso ha sido especialmente difícil, con varicela y post-varicelas que se ha complicado más de lo que nos hubiera gustado, logística que debe funcionar como un reloj porque todo el mundo esté en su  lugar a la hora que debe estar y cargados de nervios en el trabajo, que siempre se acumula aún más a final de temporada. Creo que hemos llegado agotados. Y cuando piensas que ya no puedes aguantar más, aún pasaba algo más que complicaba las cosas. Y aguantas, y aguantas, y aguantas...

Esta semana estoy sola con las niñas. Como que yo ya estaba de vacaciones, las peques dejaban de ir al casal y pasábamos esta semana juntas. Pero si os tengo que ser sincera, durante el fin de semana no lo veía nada claro. Quizás por la calor y el bochorno o porque han estado enfermas o por todo junto, estábamos irritables, enfadados e insoportables. Sólo pensar que toda la semana estaríamos igual, se me hacía una montaña.


Pero como suele pasar, el ser consciente del cambio de chip y de sencillamente dejar pasar las cosas (así, tomándonos las cosas con calma y un poco más de filosofía), han hecho su magia. La clave está en no agobiarse y no auto imponerse nada. ¡Que justamente por eso estamos de vacaciones! Tenemos la semana medio planificada para ver amigos y amigas (de las niñas y míos), combinado con piscina, obras de teatro y algún heladito. Ahora sí, me lo estoy pasando muy bien con ellas. Jugamos, reímos, cantamos... el cambio de chip es vital.


Las próximas semanas el blog estará un poco como nosotros... slow.