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2 feb 2015

¿En qué se parecen la arena y la nieve?


A priori... en nada. Una la asociamos a la playa y la otra a la montaña. Una me hace pensar en calor, ese momento que bajas a la playa y como le ha estado dando el sol, te quema la planta de los pies. Una se te pone por todas partes, dentro del bañador, en las uñas ... seguro que habéis "comido" más de una vez. Puede ser muy fina o gruesa, y rasposa. De un blanco claro, pasando por todas las tonalidades de crudos y marrones e incluso roja o negra. La otra, la nieve, es fría. De una textura que va del azúcar en polvo a piedrecitas, de un blanco que hace daño a los ojos. A veces se te pega a los ojos y hace daño, de tan fría y blanca.

Entonces... ¡¿en qué se parecen la arena y la nieve? Tienen un punto en común que las hace idénticas. Son un imán para los niños. Poned niños sobre la arena o sobre la nieve y tendréis diversión para un buen rato. No hay nada que los haga saltar tan rápido como dos frases:

- Vamos a hacer castillos de arena
- Vamos a hacer un muñeco de nieve (ya funcionaba incluso antes de Frozen)


¿Y sabéis en qué se parecen también? En la fantástica capacidad que tienen las dos, arena y nieve, de convertir a los niños en croquetas… 

31 jul 2014

Desconectar para poder cargar pilas

Me siento así. Sin batería y con necesidad vital de recargarme.

Junio ​​ya es, por sí solo, un mes agotador. Final de curso, final de extraescolares y preinscripción de las siguientes, preparación de los casales de verano. Un mes donde se juntan fiestas y celebraciones y soy incapaz de alargar más las horas. Creo que a todos / todas nos pasa lo mismo. El mes se escapa como nada, y las semanas avanzan inexorables.

Pero este año, julio ha sido igual. Un mes en el que, encima, le dejo la "responsabilidad" de planificar todos los médicos y revisiones que no he tenido tiempo de hacer. Este año me ha coincidido con trabajar durante todo el mes, y con cambios de horario. Las niñas han hecho dos casales diferentes, dos dinámicas, dos listas, dos maneras de funcionar. Preparar comidas para que se las llevaran.

Y mientras tanto, yo sólo tengo tiempo de hacer listas mentales de cosas que quería contar en el blog.
El final de curso, de un P5 que no sólo es el final de un curso. Es el final de una etapa. Y cómo llegamos y cómo la enfrentamos.

De la cantidad de cosas que las pequeñas han hecho en el Casal de la escuela.

De cómo han querido probar un nuevo Casal y estamos muuuy contentos.

Y de cosas que no son tan fáciles de explicar, como tener que hacer frente a los problemas de gestión de emociones de una de las pequeñas que nos hace fortalecer como padres y buscar la ayuda necesaria para acompañarla.

Tengo la necesidad de escribir, pero me faltan las horas y las letras.

Ahora empezamos a cargar pilas, unos días para estar los cuatro juntos y hacer lo que más nos gusta: Estar juntos y poner en marcha nuevas aventuras.

Poco a poco, a otro ritmo, os lo iré contando todo. ¡Que tengáis un verano genial!

29 ene 2014

Muñecas recortables (¿jugamos?)




De pequeña me había pasado horas y horas con aquellas muñecas recortables, con las tijeras para ir preparando los diferentes trajes. Mi madre y mi tía eran modistas, y si bien los botones y las agujas no me interesaban demasiado, lo de vestir a las muñecas sí que me gustaba.


Pues hoy nos hemos pasado un buen rato con las niñas también. No es una muñeca, de acuerdo, son un osito y una osita, pero nos hemos dedicado a vestirlos de verano y de invierno. Quién lo hubiera dicho, ¿verdad? Hay cosas que nunca pasan de moda :-)



Otros juegos con los que nos pasamos horas...

19 sept 2013

Turismo con niños (con mellizas)


Uno de los GRANDES temas. Viajar y hacer turismo con niños. Para mí es uno de esos temas que tenía una idea preconcebida (como tantas otras cosas) y que tienes que ir moldeando y revisando a medida que te vas encontrando con una nueva realidad. De entrada he de decir que me he pasado el verano muriéndome de envidia con las fotos de #asiapara3 , los fantásticos @unmundopara3 . Y admiración por una filosofía de vida clara y unas vivencias que "el joven viajero" nunca olvidará. A raíz de los comentarios que surgieron en una de sus fotos en Instagram, donde precisamente salió un "mini" debate sobre el hecho de viajar en niños, y si éramos una cultura que nos costaba más que a otras eso de tirarnos a la aventura, estuve analizando y pensando como lo estábamos viviendo nosotros.

Creo que es uno de esos temas en que tener una criatura o tener gemelos sí marca la diferencia. Tampoco sabré nunca si hubiera sido diferente con una criatura. La logística cuando viajas con múltiples es espectacular. Cuando son bebés hay muchas necesidades que sinceramente, yo no me veía con fuerzas de hacer compaginar con un viaje. Yo siempre había viajado mucho, me encanta, y cuando conocí a mi marido , descubrí el coche -carretera - y manta . Pero con las dos niñas no me creía capaz. Me cuesta confesarlo, pero entendí lo que nunca había entendido de joven, eso que la gente se estaba unas semanas de tranquilidad en la montaña o en la playa (bueno, eso de la tranquilidad lo podríamos discutir). También es verdad que han pasado 4 años de aquel primer verano, y cada vez las pequeñas se cansan menos y se pueden hacer más cosas. Este verano he podido volver a hacer " pequeñas escapadas”. Y qué queréis que os diga ... para mí ha sido un gran paso . También pienso que a medida que se van haciendo mayores, ya se pueden plantear viajes más largos y destinos más lejanos. No se puede obviar que un gran viaje implica una inversión económica muy fuerte, y ya que estamos puestos , me gustaría que recordaran algo (ya os digo ahora que me voy a copiar, quizá no toda la ruta , pero una buena parte del # asiapara3 por si nunca nos decidimos por esta zona) . Pero obviamente, es verdad que hay culturas que son mucho más " decididas" que la "nuestra" en esto de lanzarse a la aventura. Pero a mí, hay veces que ver bebés en determinados lugares me hace sufrir un poco, qué queréis que os diga…

Lo que para mí está claro, sin embargo, es que nuestra manera de viajar debe cambiar mínimamente. No podemos pretender hacer el mismo viaje que hacíamos estando solos, que con dos criaturas de 5 años. Hemos aprendido a combinar los paseos con los parques, buscar estatuas de princesas como excusa para patearnos una ciudad, y un buen helado para cada uno como recompensa a un día fantástico de haber descubierto cosas nuevas. Hemos aprendido que la imaginación es un arma poderosa y que es nuestra mejor aliada a la hora de viajar con niños. Debemos aprender a ver las cosas con sus ojos y de esta manera los “engancharemos”.

Qué adjuntamos a nuestra lista de " Cosas a tener en cuenta”:

Cámaras de fotos: una buena manera para implicar a las pequeñas en las visitas a las ciudades o en los paseos. Hace dos años que cada una tiene su cámara. A Ona se le da especialmente bien. Les gusta fotografiar las cosas que les llaman la atención. Es un buen ejercicio para los padres también, para ver su perspectiva.




DVD en el coche: Sólo somos partidarios para viajes largos de coche, de modo que en algún momento determinado, sabes de durante una hora y media no se aburrirán. Siempre viajamos aprovechando sus momentos naturales de dormir (la siesta o por la noche), pero hay momentos en que es inevitable y ver una película siempre ayuda.


Aparthotel : Imprescindible . Tener una cocina, aunque sea pequeña, es una buena herramienta para viajar con las gemelas. Para nosotros es muy práctico, porque podemos desayunar y cenar tranquilos y si es necesario prepararnos algo para mediodía. En una de las escapadas de verano, escogimos un aparthotel que tenía piscina. Fue un acierto, porque hacía mucho calor. Estaba a media distancia del centro, y aunque la idea inicial era poder coger autobús o metro para ir hasta el centro , resultó más práctico ( y al final más económico ) , coger nuestro coche y buscar aparcamiento en el centro .


Recursos: visitábamos un jardín japonés en el centro de la ciudad. Un oasis en medio de un parque. No parecía que les interesara nada hasta que no situamos a Nobita y Doraemon . “¿Lo veis? ¡Es como la casa de Nobita! " . Y voilà… ¡les encantó la visita. Y naturalmente, ser conscientes de que hay momentos en que estar un rato en un parque , es el momento para sentarse en un banco , que ellas jueguen y nosotros comentamos las impresiones de la ciudad que visitamos.


Pasos adelante: Hace dos veranos escribí este artículo: Turismus interruptus . Explicaba la frustración que sentí porque a la hora de visitar una cueva muy chula, las niñas se asustaron y me quedé sin verla. Y estaba " enfadada" porque tenía la necesidad de ver cosas nuevas. Pues debéis saber que este verano hemos vuelto a la cueva , y las pequeñas fliparon con los pasillos, las bajadas y todas las cosas que vieron . Paso a paso. Día a día. Como os contaba esta semana, ha sido un verano especialmente positivo.

18 sept 2013

Un verano en positivo

Volver a trabajar el 12 de agosto, hacer lo imposible para encontrar canguros para las niñas en unas semanas complicadas, un principio de septiembre con fiestas mayores y festividades que hacen que de repente, te encuentres a principio de curso. Reinicio de rutinas, volver a la escuela y volver a los horarios habituales. Prácticamente no he podido ni hacer balance de las vacaciones de verano. Pero es fácil... ha sido altamente positivo .

Tengo la sensación de que hemos hecho muchas cosas y por lo tanto, no hemos llegado nada " apurados " al inicio de curso. Pienso que el año pasado llegaron más cansados ​​y con ganas de retomar las rutinas. Y ha sido un verano sorprendente, por muchos motivos. No quiero dejar la oportunidad de subrayar algunos:


La seguridad y los descubrimientos de las niñas: Ya os conté hace unos días como las gafas mágicas de natación hicieron que Ona perdiera todo el miedo al agua y ahora nade como una desesperada. Se hunde, salta, disfruta. Pero qué gran descubrimiento (por nuestra parte), al ver que las dos pequeñas eran capaces de montar en bicicleta y pedalear tranquilamente. En casa todavía no tienen y antes del verano, con la bici de la hija de una amiga, ya vimos que tenían bastante habilidad. ¿Pero tanta?? ? Sin ruedas y a toda velocidad.

Los bailes infantiles: Sí, por mucho que se haga difícil de creer y explicar. Para variar tenemos una de cada. A Ona le gusta bastante bailar, y a Estel quizás no tanto . Ella es más teatrera. Pero este verano hemos descubierto aquella actividad de " baile infantil" a la que no habíamos ido nunca (y de hecho siempre habíamos dicho que nunca iríamos... aaaayyyyy , cómetelo con patatas ) . Pues ala, ya nos veis bailando el gangman style con las dos mascotas del pueblo. Madre mía....


Los ritmos: Los ritmos de toda la familia están ya perfectamente “controlados”, aunque sean mutantes y vayan variando. Esto hace que puedas programar más cosas y las que organizas sean perfectamente aplicables a las pequeñas. Las caminatas , los ratos en el parque , las excursiones ... Hemos montado a caballo , hemos nadado , hemos hecho excursiones, hemos hecho turismo , hemos visitado unas chimeneas de hadas , hemos hecho circuitos por los árboles , hemos ido a la playa , hemos modelado barro, hemos ido a una cueva ... y ellas te lo explican todo como si fuera la gran aventura . Y eso... eso es fantástico.

26 ago 2013

Unas gafas con poderes mágicos



Más de una vez os he explicado que las mellizas han reaccionado de forma muy diferente a las clases de natación. Hace poco os detallaba que se me había roto el corazón cuando vi lo mal que lo pasaba Ona en el último día de clase (-->  podéis leer Con el corazón encogido).

Este verano hemos seguido trabajando este aspecto. Obviamente hemos continuado felicitando a Estel porque realmente ha avanzado mucho... pero también a Ona, por cada pequeño paso que daba. Unos días en la playa le sirvieron para darse cuenta que los otros niños (algo mayores o que ya nadaban), lo pasaban muy bien saltando las olas. Esto la motivó. Pero el gran acierto - descubrimiento - sorpresa - suerte de la temporada fueron unas gafas de natación. Estel hacía días que nos las pedía, porque le gusta ir por debajo del agua y los ojos se le enrojecen mucho. Así que las fuimos a comprar. Y cuál fue nuestra sorpresa al ver que, con las gafas, Ona perdía todo el miedo a bucear, nadar y lanzarse al agua sin ningún tipo de problema, y disfrutando de la sensación.

La hemos aplaudido y felicitado muchísimo. Su hermana le dijo muy contenta que ahora se podrán decir "hola" debajo el agua. Le hemos dicho que su monitor estará muy contento cuando la vea el año que viene. Y ella se ha convertido en un pequeño delfín, dice.


Creo que ha sido una extraña combinación del resultado de todo un año de extraescolar, de una pequeña dosis de competitividad y orgullo con su hermana... y sobre todo, de unas gafas de natación mágicas y rosas que han vencido todos los miedos. Ya os contaré si los poderes mágicos continúan...

Artículos relacionados:

2 ago 2013

Y ahora... ¿cómo las saco del agua?



Tengo que reconocer que los dos primeros veranos con las pequeñas, aunque nos gusta mucho la playa, no la disfrutábamos demasiado. Bajar a la playa con infraestructura de gemelos no es fácil y nada relajante. Casi que preferíamos la piscina. Cuando las niñas ya fueron un poco mayores empezamos a volver a encontrarle el gusto, y sobre todo, a recuperar los juegos que los padres habíamos disfrutado de pequeños.

Este año las pequeñas no sólo han disfrutado como locas de juegos en la arena, con las palas y las pelotas, sino que ya no hay manera de sacarlas del agua. A Ona le encanta jugar con las olas, porque sabe que su nombre viene precisamente de ellas, del amor al mar que tienen sus padres. Las pequeñas han pasado muchísimas ratos jugando a la orilla del mar, haciendo castillos imposibles y torres y agujeros en la arena. Pero sobre todo, dentro del agua. Y no había manera de arrancarlas de la playa.


Y este año se ha potenciado aquella frase que seguro que todos conocéis muy bien: "Mama, ¿has visto lo que he hecho? ¿Sí? Pues vuelve a mirar, ya verás lo que haré ahora”. Mientras tanto, mi marido, las mira sentado en la silla bajo el parasol. "Cuando era pequeño, nunca había entendido que los padres estaban aquí en lugar de estar jugando a pleno sol", me cuenta. "Ahora sí que lo entiendo..., se está en la gloria". Y nos miramos y reímos, el tiempo justo para que una de las pequeñas nos vuelva a llamar la atención.

1 jul 2013

Lanzamiento espacial problemático



Estaban muy emocionadas con el Casal de verano. La temática gira alrededor de los cohetes, los planetas y los astronautas. Hacía días que hablaban que viajarían a la Luna y que irían a hacer viajes al cielo. Hoy comenzaba el Casal para ellas. La semana pasada estuvimos de vacaciones, y de hecho, ayer Ona estaba triste y decía que no quería ir al Casal, que prefería estar con papá y mamá. "Ona, Estel, nosotros tenemos que volver a trabajar y vosotros os lo pasaréis muy bien en el Casal". Además, este año, sólo harán un par de semanas y luego ya estaremos los cuatro juntos otra vez.

El efecto de una semana con los padres ha supuesto que el primer lanzamiento espacial ha sido bastante problemático. Su padre las ha dejado llorando desconsoladas esta mañana en la escuela. Me llama: "No recuerdo un día tan malo como los del principio de la adaptación de P3", me decía. "Lo he pasado fatal. Espero que al cabo de un rato se hayan tranquilizado, porque había muchos de los niños de su clase”.


A las 5 he ido a buscarlas. Las monitoras me guiñan el ojo y me dicen que ha ido bien. Los otros padres me miran y intuyo que han sido testigos de lanzamiento fallido de la mañana. Me miran con esa cara de "cómo estaban esta mañana, a ver como las encuentras ahora". Estel saltaba con las otras niñas y Ona ha venido corriendo, especialmente contenta. Y me ha dado el dibujo que ha hecho. "Soy yo, cuando hemos hecho los juegos en el patio". La sonrisa de oreja a oreja me deja entrever que sí lo ha pasado bien. Y ya hablan de que mañana se van de excursión al aeropuerto.

22 sept 2012

Adiós verano

Adiós playa, adiós mar.
Adiós azul y ocre.
Adiós castillos y olas.
Y aquella maravillosa sensación
Una mano que descansa sobre la arena,
que casi quema.
Aquel sol
que me hace cerrar los ojos.
Mientras los gritos de los juegos
parecen lejanos.
El último día en la playa
es el señal
de un verano ya agotadodo.