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13 abr 2015

Sobre novios y novias



Las pequeñas no se agobian demasiado con el tema novios y novias (lo digo porque a veces oigo conversaciones y flipo cuando todos los niños de P3 ya están emparejados y parece que seas un bicho raro si no te hablas con los consuegros).

Hoy, mientras comíamos, ha salido el tema.

Estel: "Tú y papá antes erais novios, ¿verdad?"
Yo: "Sí, todavía lo somos de novios"
Ona: "Yo no tendré novio ni bebés, así estaré más tranquila (lo dice con un aire de suficiencia que no sé si ponerme a reír o llorar). Haré lo que quiera, estaré tranquila y no tendré que correr " (nos debe ver correr a nosotros)
Estel: "Mamá también siempre cuenta que ella no quería niños y mira, nos tuvo a nosotras dos"
Yo: "Y me alegro mucho"
Ona: "Bueno, ya lo veré cuando sea mayor", ríe.
Estel: "De todos modos Ona, tú y yo tenemos novias, porque con Marta y Laia viviremos en Barcelona".
Ona: "Ah sí, es verdad"


(Marta y Laia son dos gemelas de su clase, y ahora son sus amigas-super amigas. Lo que más les gusta de irse a vivir juntas a Barcelona, ​​dicen, es que cada día comerán fuera, de restaurante. ¡Mira si son listas!)

5 feb 2015

Esquí-malabarismos



De adolescente nunca me había atraído esquiar. De hecho, empecé muy mayor, con mi marido. Él quería probarlo y nos gustó. Bueno… nos atrapó. Al principio estaba atenta constantemente a todo. Mis pies, las botas, mis rodillas, los palos, las gafas, cómo poner los esquís… preocupada por no caerme en el telearrastre o telesilla de turno y quedarme allí colgada con toda la gente mirándome. La previsión era que nos parábamos a media pista (verde o azul, no alucinéis, como mucho una roja) y nos esperábamos con mi marido. Yo alucinaba cuando veía a bólidos de 4 o 5 años que ni se preocupaban si la pista que pillaban era verde o negra.

Ahora lo último que me preocupa son mis palos, mi estabilidad o si las botas me aprietan o no. Soy capaz de bajar la pista, móvil en mano para gravar a una de las mellizas. No sólo llevo mis palos en el telearrastre, sino que llevo los de una peque y encima soy capaz de girarme para ver que me sigue y no se ha caído. Lo último que me importa en el telesilla en pensar si alguien va a verme si me caigo. Sujeto mis palos, los de la niña, con la otra mano la sujeto a ella. Con esa mano –semilibre-  la ayudo a subir y a bajar y… ¡milagro!, no nos hemos caído. Al principio nos seguían bien bajando las pistas, pero ahora ya van de “sobradas” y tengo que acelerar para perseguirlas. Mientras descansamos un momento, compruebo que su casco está bien puesto y que sus guantes no lleven nieve dentro.


Y sé, con cierta envidia, que dentro de poco ellas ni se plantearan si la pista que bajan es verde o roja y que yo iré detrás suyo, volviendo a concentrarme en cómo tengo que hacer los giros para no terminar con el culo en el suelo sin poder levantarme. 

14 nov 2014

Agua exagerada

Lo "mejor" de hacernos cualquier pequeña herida es poder escoger una tirita. La que más les guste. Nos encaaaantan las tiritas. Aunque sólo duren 4’2 minutos puestas. Pero claro, si la herida ya es un poco mayor… entonces tenemos que curarla. Eso ya no nos gusta tanto.
Estel: "Mama, escuece mucho. No vuelvas a curarme con agua exagerada"

Esta niña es un poco oxigenada...

24 jul 2014

Geocaching de andar por casa


El geocaching es una actividad lúdica que consiste en buscar "tesoros" escondidos. Por un lado está el reto de encontrar estos tesoros, pero por el otro, y muy importante, conlleva tener que hacer camino para encontrarlos.

Parece que la cosa ya está muy profesionalizada, pero nuestro geocaching "de andar por casa" (sin GPS, por ejemplo) pasa por inventar historias y encontrar pequeñas sorpresas para que Ona y Estel se entretengan cuando salimos a caminar por el bosque y evitar así el famoso "estoy cansada" al cabo de cuatro pasos. Y a menudo, nuestras armas son una lupa y unos prismáticos. A las niñas les encanta llevarse las dos herramientas para observar las flores y emular a su padre, que siempre lleva los prismáticos colgados del cuello. Y siempre inventamos alguna sorpresa. Un día fue un pequeño erizo que había salido en una chocolatina. Me adelanté y lo medio oculté en medio de unas flores. ¡Qué sorpresa cuando lo descubrieron!. "¿Cómo había podido ir hasta allí?". "Es igual que el nuestro". "¿Lo habéis escondido vosotros?". Y entre conversaciones, canciones, investigaciones, observaciones, lupas y prismáticos, hacemos unos buenos paseos.

Y vosotros... ¿qué trucos de 'geocaching' usáis?









10 jun 2014

El strip tease de las encías



Sólo mi querida Mafalda podía definir a la perfección esta "obsesión" de las pequeñas por los dientes que se mueven y caen. Desde hace semanas... qué digo semanas... desde hace meses, es uno de los temas preferidos de las pequeñas y de la clase. Me acerco a la clase y me encuentro una de las tutoras declamando al viento: "Hoy han caído tres más", y todos sabemos de qué habla.

Ona y Estel son las pequeñas de la clase, de modo que por mucho que les explique que sus dientes aún tardarán un poco en moverse, para ellas ya hace meses que hay uno o dos que se mueven. Y te piden que los toques para que veas cómo se mueven (ni un milímetro, pero qué le vamos a hacer), te piden que les cuentes porque se caen y de donde salen los dientes nuevos, quién es el "Ratoncito Pérez" o "el ángel", porque se ve que llevan un regalito pero puede ser uno u otro... esto no ha quedado muy claro.

El tema dientes se ha convertido en casi una obsesión. Imagino que debe ser algo fascinante visto con sus ojos. Y la semana pasada, que fuimos al dentista a hacer revisión de caries (después de nuestra experiencia hacemos revisión cada cinco o seis meses), fue el tema estrella. (Podéis leer más sobre el tema en Buenos días, señora caries / Caca, culo, pulpotomía y Una lección impresionante)

Ona salió súper contenta porque la dentista le había dicho que los dos de delante ya empezaban a moverse.

Estel salió muy enfadada porque a ella no le había dicho que se le moviera ningún diente. "Esta dentista no sabe porque a mí sí que me mueve y no me lo ha dicho".

Y yo salí especialmente feliz porque no hay caries, se lavan bien los dientes y hasta noviembre-diciembre no tenemos que volver. Eso sí, sabiendo que Ona tiene la mordedura cruzada y tendremos que hablar pronto de ello.


¿Vuestros hijos también están obsesionados con los dientes que se caen?

5 may 2014

Verdades gemelares: agudeza visual

Ampliamos el catálogo de 'Verdades gemelares como puños’. Con NO LO PODRÁS VER TODO. Hoy he sido plenamente consciente de que otro de los súper poderes de una madre de gemelos pasa por la agudeza visual. Os pongo en situación.

Voy a la piscina con las mellizas. Cuando eran pequeñas no te lo podías ni plantear, porque la logística era tal que resultaba impensable. Ahora ya no. 

Pero vas a una piscina donde ya normalmente ya no se ve gran cosa por el vaho. Y te sacas las gafas. Miopes, ya entendéis la sensación (en mi caso que encima tengo 12 dioptrías en cada ojo, es de medalla de oro) . Ya tienes bastante trabajo, en medio de tanta criatura, a controlar tus peques, que sólo las identificas porque una es una mancha amarilla (del gorro) y la otra blanca. No te puedes fiar del bañador porque que todas las niñas llevan el mismo bañador rosa del Decathlon.

Pues sólo falta que cuando estás bien situada, empiecen a gritar las dos a la vez.

"Mama, mira como hago el pino”
"Mama, te enseño como me tiro de cabeza"
"Mama, el otra día aprendí a hacer el delfín”
"Mama, mírame, que hago la flecha"
"Mama, mira como salto"
"Pero, mamá, mírame!" .

No puedo, amores. Si están a dos metros de donde estoy, ya no las veo. Y si me ponen cerca, mientras una está haciendo el delfín no puedo ver como la otra es una flecha.

"¡Muy bien! Lo has hecho muy bien las dos”.

¡Ala, agudeza visual de súper –heroína!

6 abr 2014

Mis mellizas 'idénticas' favoritas - 2



Este post continúa el ejercicio iniciado en  MIS MELLIZAS ‘IDÉNTICAS’ FAVORITAS y está dedicado a todos aquellos que, aún hoy, aseguran que ven mis niñas " idénticas ", que no saben " distinguir cuál es cuál " y que realmente "se asemejan muchísimo”. Así que partiendo de la base que ambas son pálidas de piel, con ojos azules y cabello claro...


1 - Ona puede llegar a casa destrozada y medio dormirse en el sofá. No perdonará nunca irse a dormir sin beberse su vaso de leche (yo era igual). Estel dejó de tomar leche a los dos años. Prefiere comer un yogur (como el padre)

2 - Estel lleva pilas Duracell . Por la noche estaría despierta hasta las tantas con aquella energía que te hace desesperar porque tú ya no te aguantas. Y encima, es la primera casa en levantarse. Y sólo abrir los ojos, ya es full energy. Ona es más " marmota”. Por la noche va a dormir temprano y muchos días le cuesta muchísimo levantarse... mmmmm , mira que se está bien dentro de la cama .

3 - Las dos tienen MUCHO cabello. Pero puestos a comparar, Estel tiene menos y más fino. Ona tiene muchísimo y muy grueso (herencia materna y paterna). Pues Estel es la que siempre quiere ir con colas y moños y Ona quisiera ir siempre con el pelo suelto (no puede ser , hace honor a su nombre y se convierte en una  le-ONA ) . Siempre toca explicar que tienen el cabello diferente y que los peinados que le van bien a una, a la otra ¡no se lo puedo hacer!

4 - Cuando los gustos divergen, la logística se complica. "Chicas, ¿qué dibujos queréis ver?”. " ¡Doraemon ! ", grita Estel. " Tom y Jerry " , dice Ona. Glups ... Un día que pasamos el fin de semana en la nieve . " ¿Cogemos trineo o esquís ? " . Respuesta (simultánea): " ¡Trineo! " ( Ona) . " ¡Esquís!" (Estel )


5 - ¡Y ya tenéis claro qué clase extraescolar queréis hacer el año que viene ? "¡Teatro! ".
"¡Danza!”.


Pues sí que vamos bien…

12 feb 2014

La Ley de Murphy gemelar




Los días van transcurriendo y hay ciertas cosas que te pasan que sólo pueden responder a la famosa Ley de Murphy. Cada día estoy más convencida que existe una parte de la dichosa ley que está dedicada a los gemelos y sus padres.


Muchos diréis (y con razón), que puede aplicarse también para todos aquellos que tenéis 2 o más hijos. Cierto. Pero estaréis de acuerdo conmigo que con algunas de ellas, para los que tenemos dos de la misma edad, parece que tengamos más números de la lotería.

Estos son mis 5 primeros puntos de la Ley de Murphy gemelar

1-   Aunque lo único que deseas durante el embarazo es que los bebés estén bien, falta que te haga ilusión tener dos niñas para que sean dos niños. ¿Qué te encantaría que fueran niño y niña? Ni lo sueñes.
2-   Este va dedicado a duotrastadas.es, que lo sugirió, y está a caballo entre la Ley de Murphy y una de esas “verdades gemelares como puños”. Vas a salir, has quedado con una amiga. Cuando por fin ya tienes las mellizas arregladas, sin hambre, cambiadas y preparadas y tú ya te has puesto la chaqueta y los zapatos… una se caga hasta la nuca y la otra vomita.
3-   Cuando son bebés, nunca conseguirás que se duerman a la vez cuando tú necesites 20 minutos para hacer algo. Para dormir, para ir al lavabo tranquilamente o para ducharte. Lección número 1: si tienes 5 minutos no dudes en utilizarlos para hacer lo más prioritario. No sabes si podrán ser 6, 10 o 15. O claro, ley de Murphy: puede que sólo sean 3 minutos.
4-   Ley de Murphy o ‘por la boca muere el pez’. Cuando estés en la operación pañal, lo típico es comentarlo con todos los padres que están en lo mismo. ¡NOOOOO! Ni se te ocurra. Falta que digas “llevamos unos días que lo controla súper bien” para que estés a las 4 de la madrugada cambiando pijamas, sábanas y salvacolchones porque se le ha escapado el pipí. Y no 4 gotitas justamente.
5-   Otro ‘por la boca muere el pez’: Huye como de la peste de cualquier conversación sobre piojos. No contestes a ningún tweet ni comentes un solo estado de Facebook sobre el tema. Los piojos lo saben. Y cuando aún no hayas acabado de escribir la frase en el muro de tu amiga Pilar “ánimo nena, ya verás que con el tratamiento acabarás con ellos. Nosotros por suerte llevamos una buena temporada que nos hemos librado….”, un **** piojo estará invadiendo la cabeza de una de tus mellizas.



Continuará…

30 ene 2014

Verdades gemelares como puños


¿Estás esperando gemel@s/melliz@s? 
¿Ya eres mamá de gemel@s/melliz@s?

Si has respondido a la primera pregunta este artículo te interesa para romper unos cuantos tabús e estereotipos que corren sobre los mellizos / gemelos.

Si has respondido a la segunda, este post imagino que te hará reír un rato y te animo a compartir más ‘verdades gemelares’.

Si has respondido a las dos preguntas formas partes del selecto club 2+2 y tienes toda mi admiración.

Si has respondido NO, puedes continuar leyendo, seguro que te ríes un rato.

Empecemos por el principio. Estas son las primeras verdades gemelares que me vienen a la cabeza.

1.   Tu barriga no será grande. Será enorme, en algún caso descomunal. Y maravillosa.
2.   Durante el embarazo desarrollarás una capacidad impresionante de detectar mellizos y gemelos en todos y cada uno de tus paseos.
3.   La gente intentará asustarte (y de qué manera) diciéndote que vas a tener dos (no, ¿en serio?) y que eso será agotador y dará mucho trabajo (si tanto les preocupa que se pasen por casa y ayuden un poco, ¿no?). Tranquila, puedes con ello. Si puedes tener un poco de ayuda mejor, pero estarás preparada para ello.
4.  Tú no tendrás un cochecito (atención al diminutivo) con los bebés sentados uno delante del otro. Lo tuyo será un tráiler (y el mío llevaba volante, #oslojuro).
5.  Yo también tuve un cochecito en paralelo. Tenía 12 ruedas. No digo más.
6. Sigo con los cochecitos: cuando al cabo de un tiempo cojas el de una amiga con su hijit@ (un cochecito simple), deberás vigilar de no salir con tanto ímpetu que te caigas al suelo. Es lógico. ‘Ése’ sólo debe pesar unos 8-9 quilos. Tú estarás acostumbrada a empujar entre 35 y 40 (el peso del cochecito, los niños y toda la compra que metes debajo).
7.  Más sobre cochecitos. ¿Sabéis el típico protector de lluvia? El tuyo es tan grande que prácticamente lo podrías utilizar como tienda de campaña impermeable.
8.  La última: tener gemelos te ayudará a conocer las medidas exactas de la puerta de tu casa y de tu ascensor. ¿A qué nunca te habías parado a pensar cuánto medían? Pues irás con las medidas a comprar el cochecito. Palabrita.
9.   Llevar un niño a la guardería es una pasta. Llevar gemelos puede ser una hipoteca más.
10. En una casa con bebé, si toman biberones, hay algunas unidades. La tuya parecerá un taller clandestino de elaboración y limpieza de biberones.
11. No vas ni a querer saber lo que llegas a gastar en pañales. Eso sí, vas a saberte al dedillo las mejores ofertas de cada semana.
12. La primera vez que salgas de fin de semana (o para todas las vacaciones de verano, da igual, porque en realidad te vas a llevar prácticamente lo mismo), la gente te preguntará si os mudáis de ciudad.
13. Crees que recordarás a la perfección que el chupete naranja es el de uno y el verde el del otro. Pero los acabarás confundiendo…
14. Te hartarás que te pregunten: “Buffff… ¿debe ser más difícil y cansado que con sólo uno, no?”. Te quedas con cara de tonta y respondes: “No lo sé, nunca he tenido uno sólo”.
15. Nunca como ahora te van a gustar tanto las ofertas de 2x1. De cualquier cosa...
16. En mi caso (con dos niñas), desarrollas una capacidad espectacular de recordar exactamente de quién es cada camiseta, pantalón o jersey y si son de la talla 5-6, 7-8, o incluso 10 años (no, por mucho que lo intentes no conseguirás resolver el misterio de las tallas de ropa).
17. Aprenderte los 25 nombres de los compañeros de clase de tu hijo es una tarea complicada. Además tendrás que asociarlos con sus respectivos padres y con suerte te aprenderás sus nombres, en lugar del clásico “la mamá de…” o “el papá de…”. Empieza a hacer ejercicios nemotécnicos. Si como en mi caso van separadas en clase, te tocará como mínimo 50 compañeros, sus padres, madres y hermanos o hermanas.
18. Siempre te equivocarás. Cuando pienses que una será más habilidosa con la bici, lo será la otra. Y cuando piensas que la más habilidosa con la bici se le dará mejor esquiar, será al revés.



De momento me planto… no descarto continuar el post. ¿Os animáis a sumar vuestras “verdades gemelares”?

PD: Aunque haya escrito este post, no os dejéis engañar. Recordaréis todos estos momentos, anécdotas y experiencias con la sonrisa más increíble en vuestra cara. Una experiencia única que seguro que las mamás y papás de múltiples no cambiamos por nada :-) 

23 dic 2013

No hay nada como una hermana melliza


No puedo evitar compartir con vosotros lo que ha pasado esta tarde. Porque para mí es la demostración impresionante del vínculo increíble entre melliz@s/gemel@s. Ona y Estel estaban muy “movidas” (llevamos días así, entre su cumpleaños, fiestas de la escuela, Pastorets, el Tió inminente...). La tarde ha sido bastante agotadora, y cuando menos lo pensaba, Ona ha dormido en el sofá. No había parado en todo el día, así que he visto mi oportunidad. Con una dormida, es más fácil poder ducharse tranquilamente. "Estel, la vigilas y si necesitas algo vienes, ¿de acuerdo?”.

Justo cuando he terminado, me he encontrado a Estel dormida en el sofá (ya me había extrañado tanto silencio y tan poca interrupción) y que Ona empezaba a despertarse. Cuando duerme poco o está muy cansada, no tiene un buen despertar. Ya la he notado con ganas de lloriquear. Me la conozco, sé que necesita que la abrace y esté con ella. Lo intento, pero se pone a llorar desconsolada. Le digo que venga conmigo a mi habitación. Estel (que es absolutamente lo contrario y con el vuelo de una mosca ya se despierta tan feliz), abre los ojos y nos acompaña.

Ona está desconsolada. No para de llorar. Le pregunto qué le pasa, si ha soñado algo que no le ha gustado (ayer vimos los Pastorets, y pienso que aunque se rió con los demonios, saldrá la imagen en algún momento). Dice que no lo sabe, pero que algo la hace estar triste. No hay manera de que pueda consolarla. De golpe se tumba en mi cama. Estel sale corriendo a su habitación. Vuelve con el 'doodoo' de Ona, con el que duerme desde que era pequeña. Se lo da. Se tumba a su lado y la abraza. Ona abraza fuerte el muñequito y la mano de su hermana. Se tranquiliza y deja de llorar.

Yo me quedo mirando a Estel, y le doy las gracias. Porque ella ha sabido rápidamente qué podía ayudar a su hermana, y se lo ha ido a buscar. “Ona, ¿estás bien?". “Sí, mama".


No me digáis que no es fantástico tener una hermana melliza...

11 dic 2013

El porta-paraguas portátil


Caen cuatro gotas. Queremos salir a pasear pero el cielo todavía está absolutamente gris y amenaza lluvia. Cuando salimos las pequeñas llevan su paraguas, porque de entrada siempre les hace mucha ilusión. Al cabo de un rato ya no saben qué hacer con ellos.

Suerte que papá es el mejor porta-paraguas del mundo

30 oct 2013

¡Están por todas partes!

He encontrado una prueba más que confirma la conspiración mundial de los gemelos para dominar el planeta.

El otro día leía un cuento del Teo (el dulce e inocente Teo) y mirad que me encuentro... una pareja, que pasea... no con un par de gemelos, sino con dos! Al principio del cuento la mujer iba de excursión con la barriga bien redondita, y mirad al final como acaba... y no es por nada, pero ¿os habéis dado cuenta de la cara de sueño que hace?

Revisionamos la película original de Peter Pan... y tenemos unos gemelos entre los niños perdidos. ¿Quien ha tenido hermanos mellizos también? ¡La insoportable de Dora la Exploradora! ¡Y con el conejo Rekkit también salen dos hermanas gemelas! Ya no me acordaba que Bambi... también tienen gemelos que son la alegría del bosque. Y ahora que me pongo por enésima vez a revisionar La guerra de las galaxias... ¿que me decís de Luke y Leia? Y... y... y.. y eso que ni os he hablado de las revistas del corazón, ¡que asusta un poco ver la cantidad de famosos con gemelos!


Aaaaahhhhhh, ¡¡¡auxilio!!!



25 sept 2013

A mí me daban dos


Noooo, no se trata de hacer publicidad subliminal. Sólo que explica muy bien un fenómeno que ocurre a menudo en nuestra casa, y es que hay muchas cosas duplicadas. Esta foto de Ona paseando los dos muñecos, con unos cochecitos que gracias a unas cintas hemos convertido en doble, explica muy bien que para Ona y Estel, lo más normal es que las cosas sean multiplicadas por dos. No sé porque me sorprendo... es lo que han vivido toda su vida en casa.

Cuando alguna madre de la escuela está embarazada y explica que va a tener  un niño, se me quedan mirando sorprendidas y preguntan: "¿Sólo tendrá uno, de bebé?". Cuando alguna vez alguien les han preguntado si les gustaría tener un hermanito / a, responden tan tranquilas: "No, queremos tener dos, uno para cada una". En su vocabulario, "yo", "mío" y "a mí" tienen una importancia capital. Pero el "nosotras" aún más. Hay momentos que juegan solas, pero su mejor compañera de juegos es su hermana. Y eso, eso es fantástico. Me encanta cuando veo que se dan la mano cuando a alguna le da miedo algo, como lo celebran cuando una consigue lo que le daba miedo, como se animan a superarse. Y al mismo tiempo discuten porque una le ha tomado esa muñeca que la otra quería coger, una intenta morder a la otra porque pretende ponerse una camiseta que era suya, e incluso se dan un manotazo porque una no le deja ver los dibujos a la otra desde el sofá. Sí, ser dos tiene muchas ventajas... y también inconvenientes. Pero hay algo que lo domina por encima de todo: la magia de la complicidad. Y ese vistazo furtivo que siempre dan para controlar dónde está su hermana y qué está haciendo.




13 ago 2013

La piedra de las pesadillas


Me encantan las historias que se inventan las pequeñas. Su lógica, su imaginación, sus explicaciones de los fenómenos más cotidianos y aquel punto de orgullo cuando les explicas algo y te responden con un "sí, eso ya lo sabía".

Estuvimos unos días en la playa, y uno de los muchos entretenimientos que teníamos era buscar las piedras más bonitas. Un día por la tarde, Estel me regaló una. "Es una piedra contra las pesadillas, mama. La tienes que colocar en la mesilla de noche, y si sueñas con brujas o bichos malos, así la tienes al lado para cogerla y tirarla contra la bruja ". Aún con la sonrisa en los labios le di las gracias por la buena idea que había tenido (bueno, obviando el ataque "violento" contra la bruja, pobre). "La tienes que compartir con papá, porque no creo que los dos soñéis con brujas a la vez", me añade.

"Claro, tienes razón", le respondo. "Por cierto, Estel, ¿y para ti y para Ona no has recogido ninguna?".

"Mama, si tengo pesadillas no necesito piedras, te llamo a ti y tú me abrazas", me dice con una sonrisa y poniendo esa cara de "mamá, no te enteras de nada".


Y yo la miro y pienso que tiene toda la razón del mundo.

11 jul 2013

Pregunta comprometida en 5, 4, 3, 2, 1... ¡cero!





Sé instintivamente que pasará. Cuando nos cruzamos con una persona con una silla de ruedas eléctrica, una chica en muletas, un chico punk con una cresta roja impresionante. O un señor obeso en un Mehari o un señor con un bañador blanco prácticamente transparente. Por poner algunos ejemplos de esta última semana.

Quien dice pregunta comprometida dice preguntas de esas que te hacen enrojecer. O que piensas «¿de dónde habrá sacado eso? ». Preguntas incómodas, indiscretas, inteligentes, sin sentido, imaginativas, repetitivas, que te mortifican ... Es entonces que se hace un silencio entre el momento de ver al chico punk con una cresta roja impresionante y saber que una de las dos dirá: "Mama, ese chico tiene los pelos rojos enganchados ". Con mi marido tenemos ensayada esa mirada con la que nos decimos: "Cuenta atrás. Pregunta comprometida en 5 segundos, 4, 3, 2, 1, 0”. (Reconozco que una de las mejores es copyright de Ona -->  Un cura, una bruja y la lógica).


Pero de eso se trata justamente. Que pregunten y experimenten. Que no dejen de cuestionarse cosas y de empaparse de todo lo que les rodea. Que prueben, intenten, hagan, ensucien, descubran, fallen, duden…

22 jun 2013

El marido de la sandalia


Había ganas de verano. Ya hacía un par o tres de semanas que tenían las sandalias a punto pero sólo se las habían puesto un día. Así que esta tarde, que hemos salido un poco para airearnos un poco  (temas varicélicos, os lo cuento mañana o pasado).

Ona: Mama, todos las niñas llevamos sandalias (todas las niñas son ellas dos y yo). Papá, lleva "sandalios"

11 jun 2013

Los niños también presionan

Muy a menudo se habla de la presión que los padres ejercen sobre los niños. O la escuela. Se hace cuando hablamos de responsabilidades, deberes, aprendizaje, expresión de sentimientos... los presionamos para que con 5 años lean y escriban perfectamente toooodas las letras y palabras y casi que hablen con fluidez el inglés... como mínimo. Además, hacen teatro, baloncesto y natación. (Puede parecer exagerado, a mí me parece una locura ponerles esta presión, pero sí es verdad que veo casos que lo toman como algo "normal").

Pero hoy no os quería hablar de este fenómeno (ya lo haré otro día en serio). Toda esta introducción era para hablaros del efecto contrario. Porque... a los padres... ¿quién nos defiende de los niños "presionadores"? Os pondré unos ejemplos-reales-de mis gemelas.

Método de presión 1: Sábado, 7 de la mañana. Se despiertan. Si tenemos en cuenta que durante toda la semana su padre a veces tiene problemas para levantarlas para ir a la escuela porque no hay manera de que abran los ojos y espabilen... no me digáis que no es un método de presión… premeditado por su parte.

Método de presión 2: Sábado, 7:30 de la mañana. Las tenemos las dos en la cama, en aquellos intentos desesperados de autoengañarnos y pensar que podremos dormir un poco más. Al menos, si nos levantamos de la cama a las 8.00, la cosa no hace tanto daño. Pregunta típica de Estel (recordad, sábado, 7:30 am): "Mamá, ¿qué comeremos para almorzar?". SIEMPRE la dichosa pregunta. Pero si no sé ni qué desayunaré, me acabas de despertar, tengo sueño, quiero dormir... ¡no tengo ni idea de qué haremos para comer!

Método de presión 3: Sábado, 7.35h de la mañana. Estel no se queda tranquila con mi respuesta. "Mama, y ​​después de comer... ¿qué haremos?”. Y no tiene freno: "¿Y para cenar qué comeremos?". Su hermana no se queda corta. "Mañana, ¿es fiesta o vamos a la escuela?". "¿Y qué comeremos en la escuela?". "Mama, ¿me pintarás un dibujo?"


Método de presión definitivo: 7.40h Tanta demanda de información me mata. Tanta presión para la programación diaria, un sábado a esta hora es insoportable. Me doy la vuelta y le suelto  a mi marido: "Si tú vas al comedor a jugar con ellas yo vengo dentro de un rato. Te lo cambio por la siesta”. Trato hecho.

14 abr 2013

Subir y bajar

Estel: "Mamá... ¿por qué sube y baja?"

Ona: "Son cosas que hacen los columpios"

:-)

26 mar 2013

En boca cerrada no entran moscas



… no entran moscas ni de ella salen frases lapidarias. O de ésas que en cuestión de segundos te convierten en una víctima más, otra vez, de esa Ley de Murphy que por mucho que intentas rehuir, te persigue y te encuentra una y otra vez. Creí que ya lo había aprendido, a base de experiencias, pero se ve que no… tenía que volver a comprobarlo por mí misma esta misma semana.

Los “padres/madres  - en boca callada” se reconocen a kilómetros de distancia. Son experimentados, ya han pasado por ello y aunque la tentación es muy grande, no se dejan vencer… y mantienen la boca… pues eso, cerrada. Yo creía que ya lo había superado.

La teoría de la “boca cerrada” implica:

Situación: conversación con otros padres, o la família. Acostumbra a ser una conversación “agradable” sobre enfermedades, mocos, tos, jarabes (y todas sus variantes) o nuestro otro gran tema de conversación: dormir del tirón, levantarse por la noche, pesadillas, que si quiere agua, no te deja dormir… Hay infinidad de versiones más (añadir al gusto: que si le gusta ir a la escuela, lo bien que se deja cortar las uñas, que se vista solo/a…).


Desencadenante: Alguien en la conversación comenta: “Vaya nochecita. Entre la tos y las pesadillas del peque hemos pasado en vela toda la noche”.

Respuesta errónea que te sale así, sin pensarlo: “Vaya. Que mal… Ves, nosotros con eso llevamos una temporadita buena, que duermen del tirón”. Ya está. ERROR. No lo dudes. En menos de 48 horas vas a pasar una noche terrorífica con las peques. No es una amenaza. Es la pura realidad.

Respuesta correcta (aunque los otros piensen que no te enteras de nada o que eres una antipática) : “Ajá… mmmmm… vaya…. Ohhhh, bufffff….”. Se puede pensar la respuesta real, pero nunca, NUNCA, verbalizarla en voz alta.


PD: Esta es una situación real, de esta semana. No es la primera vez que me pasa. Basta que le diga a una amiga que “llevamos una buena temporada que no se han puesto enfermas” para empezar a preparar el Dalsy. Naturalmente no puedo probar científicamente la teoría de la “boca cerrada”, cómo tampoco pude en su día con la teoríaScarlett O’Hara. Busco padres que quieran compartir sus experiencias conmigo y me confirmen que en sus provincias u otros países también es tan conveniente “dejar las moscas fuera”.

¿Os vais de vacaciones estos días o hacéis algo especial?
“Ahhh, mmmm, fffffff, bahhhhhhh….”. (Por si acaso).

¡Descansad y disfrutad en familia! :-)

13 mar 2013

La primera cena de mamás


Antecedentes: un grupo de mujeres que nos conocimos en el curso pre-parto. La mayoría embarazadas por primera vez. Otras, que más tarde se convertirán en una fantástica fuente de información, esperan su segundo hijo. El curso no nos convenció a ninguna, pero nació un fuerte lazo de unión. Muchas de ellas se han convertido en mujeres especiales en mi vida.

Post-parto: Coincidimos de nuevo en las clases post-parto. Las convertimos en nuestro lugar de encuentro para luego irnos a pasear, tomar algo o hablar. Conversaciones prácticas, de nuestro día a día compartido y común. De nuestros miedos, preocupaciones, alegrías y pequeños éxitos.

¿Organizamos una cena? Sale la idea, con todas las necesidades organizativas que requiere. Combinaciones logísticas para que los papás se queden en casa cuidando a l@s peques y nosotras podamos cenar fuera. Cálculos de “si quedamos a las 21h, y le doy teta justo antes, con un poco de suerte…”. O cálculos de “han tomado biberón a las 20h…”. En mi caso: “Espero que no se pongan las dos  a berrear a dúo, porque cuando estás solo a veces las cosas se complican”. “Lo he dejado dormido, pero espero que no se despierte y me eche de menos”, comenta otra mamá. “Qué ilusión poder cenar tranquilas, ¿verdad?”

¿Tranquilas? No recuerdo si cenamos muy tranquilas esa primera vez. Sólo recuerdo todos los móviles encima de la mesa, mirándolos de reojo y muchas “rezando” para que no empezara a haber llamadas. Y en medio de la cena, más de una llamada a casa de “¿todo bien?”.  Hubo un momento que nos imaginé a todas saliendo por patas del restaurante con las pizzas olvidadas en el plato y el camarero persiguiéndonos con la cuenta. En esa primera cena no desconectamos del todo. Pero tranquilas, todo es cuestión de práctica. 

Este artículo es mi colaboración del mes de marzo en De tú a tú