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11 dic 2014

Un regalo de cumpleaños diferente y especial


Fue un comentario de Coks Feenstra, creo que en el blog de Somos Múltiples. Hacía una reflexión sobre qué se regalaban los gemelos/mellizos entre ellos. Y me di cuenta que todo el mundo hace regalos a mis mellizas. Nosotros, toda la familia, amigos nuestros, sus amigos del cole… todo el mundo menos su hermana melliza. Entre ellas no se habían hecho, hasta esta vez, un regalo por su cumpleaños. Me quedé pensando cómo no habíamos pensado en ello y realmente me chocó que aunque se hacen dibujos, pulseras y regalos cada día, justamente el día de su cumpleaños no las hubiéramos “invitado” a pensar en algo especial para su hermana.


Pero nos hemos puesto manos a la obra. El lunes es su cumpleaños, ¡6 años ya! El pasado fin de semana les comenté la idea, de encontrar una tarde a solas (una con papá y la otra conmigo), para dedicarnos a buscar un regalito pensado para su hermana. ¡Les encantó la idea!, y empezaron a pensar y verbalizar lo que creían que más gustaría a su melliza. Este ha sido el verdadero regalo, la reflexión sobre los gustos de cada una, visto des de su experiencia. Así que les dijimos que sería una cosita pequeña, un detallito, y se tomaron muy en serio esto de pensar qué es lo que más gustaría a su hermana. Lo hemos hecho esta tarde, y estaban emocionadas. Además estaban encantadas de poder "contar" el dinero que tenían (estamos trabajando muuuucho los números). Ha sido un secreto maravilloso, aunque a alguna le cueste callarse y no contar lo que ha comprado. Sé que este año tendrán un regalo diferente, pero por encima de todo, muy especial. Gracias Coks por hacernos plantear y reflexionar cada día cómo vivimos con nuestras mellizas. 


22 sept 2014

Compañeras, siempre


Este fin de semana nos hemos despedido de la playa. Con el inicio del curso escolar, casi ha sido un "adiós, verano". He podido sentarme un rato tranquila en la arena, y pensar en cómo ha ido este verano, del que todavía tengo tantas cosas que contar. Pero me las quedo mirando cómo se bañan, saltan olas y juegan en la arena delante de mí. Una dice que hace una cascada de agua mientras la otra crea un castillo, pero en el fondo juntan las dos construcciones.

¿Y sabéis qué? Me dan envidia y a la vez me hacen especialmente feliz. De pequeña, yo no tuve ningún hermano ni primo de mi edad, y fuera de la escuela, no tenía niños con quién jugar. Y es algo que vista con perspectiva, pienso que echaba de menos.

Ellas son grandes compañeras de juegos. Sí, se pelean, claro... y se enfadan. Y se quieren con locura. Las veo jugar, y escucho como ríen. Siempre lo han hecho, desde pequeñas. Tienen sus historias y sus juegos. Supe que sería un vínculo especial desde el momento de quedarme embarazada. La idea de tener uno me hacía respecto, y de golpe, me llegaban dos. Una amiga me dijo que la naturaleza era muy sabia. ¡Por supuesto!. Las mandó juntas, para que tuvieran una compañera de vida. Y yo me las imaginaba cuando tuvieran dos años, como serían. Y también ahora imagino cómo serán cuando tengan 7 u 8. Y me asusto un poco en cómo será cuando sean adolescentes (si se pelearán mucho por la ropa o nos lo pondrán complicado con el tema ‘salir de fiesta’). Pienso si vivirán aquí o fuera, o qué querrán ser de mayores. Sólo confío en que siempre se tengan la una a la otra, y que se quieran como lo hacen ahora. Una complicidad única y difícil de explicar. Y me viene a la cabeza la imagen de dos gemelas del barrio, que deben rondar los sesenta, y que muchas tardes las veo pasear juntas. Imagino que cada una tiene su vida, pero que les gusta explicarse su día a día.


Y mientras lo pienso, mis "pequeñas" se cogen de la mano y se adentran, por enésima vez este fin de semana, a saltar juntas las olas. Es maravilloso.

1 jul 2014

Doble o nada


Podríamos pasarnos días debatiendo y hablando de la relación especial entre gemelos, de conexiones, semejanzas, diferencias... hay miles de artículos, estudios y reportajes, que más científicamente dan vueltas alrededor del vínculo entre hermanos gemelos. No es mi intención. Pero hoy me gustaría hacer hincapié en cómo el hecho de ser gemelo, marca su forma de ver la vida. Entiendo que es extensible a hermanos que se lleven poca edad, pero también imagino (no soy gemela, no lo puedo saber, por mucho que lo intuya), que la relación entre mellizos es inigualable. 

Os quiero explicar algunas anécdotas que me demuestran que para Ona y Estel, a pesar de ser dos niñas muy diferentes, físicamente y de carácter, este mundo no lo entienden la una sin la otra. O por lo menos, que lo "normal" es ser dos.

¿Cómo se pasean dos bebés?: Ya lo habéis visto en la foto. Desde que hemos llegado de colonias, todo el día están haciendo bolsas, preparando maletas y haciendo excursiones. Y claro, nos llevamos las muñecas. En plural. Pocas veces portean a una sola. Así que nada mejor que empezar a tomar la primera cinta que encuentran y atarse las muñecas para poder ir paseando tranquilamente. Si os fijáis, las muñecas también son gemelas.

La pregunta del millón: Ahora hemos vivido una etapa en la que muchos niños de la clase han tenido un hermano / a. Por eso cuando alguien les comenta:

- "Estoy esperando un niño”... su respuesta es categórica:
- "¿Sólo uno?"

Ona y Estel no piden "un hermanito": Muchas veces alguien de la familia o amigos les ha preguntado si les gustaría tener un hermano. Su respuesta también los deja a cuadros:

- "Uno no, dos. Así tendremos uno para cada una”

¿Qué está haciendo su hermana? Una constante desde que son bebés. Una puede estar concentrada pintando en el comedor y la otra jugando en la habitación. Pero siempre tienen la antena puesta para saber qué está haciendo su hermana. Y se pelean, por supuesto que se pelean... pero son las mejores compañeras de juego. Y el otra día, que Estel no se encontraba demasiado bien y estaba tumbada en nuestra cama, Ona no podía dormirse. "No puedo dormir sin Estel en la cama de al lado. Que venga, que le cantaré una canción y ya se encontrará mejor. Así nos dormiremos las dos juntas”.


Lo que os decía, un vínculo impresionante. Es un privilegio aprender de él cada día. 

20 jun 2014

Juntas




Y va pasando el tiempo, y cómo ya hacían cuando eran pequeñas, les gusta pasear de la mano. Continúa este vínculo tan especial y maravilloso

23 dic 2013

No hay nada como una hermana melliza


No puedo evitar compartir con vosotros lo que ha pasado esta tarde. Porque para mí es la demostración impresionante del vínculo increíble entre melliz@s/gemel@s. Ona y Estel estaban muy “movidas” (llevamos días así, entre su cumpleaños, fiestas de la escuela, Pastorets, el Tió inminente...). La tarde ha sido bastante agotadora, y cuando menos lo pensaba, Ona ha dormido en el sofá. No había parado en todo el día, así que he visto mi oportunidad. Con una dormida, es más fácil poder ducharse tranquilamente. "Estel, la vigilas y si necesitas algo vienes, ¿de acuerdo?”.

Justo cuando he terminado, me he encontrado a Estel dormida en el sofá (ya me había extrañado tanto silencio y tan poca interrupción) y que Ona empezaba a despertarse. Cuando duerme poco o está muy cansada, no tiene un buen despertar. Ya la he notado con ganas de lloriquear. Me la conozco, sé que necesita que la abrace y esté con ella. Lo intento, pero se pone a llorar desconsolada. Le digo que venga conmigo a mi habitación. Estel (que es absolutamente lo contrario y con el vuelo de una mosca ya se despierta tan feliz), abre los ojos y nos acompaña.

Ona está desconsolada. No para de llorar. Le pregunto qué le pasa, si ha soñado algo que no le ha gustado (ayer vimos los Pastorets, y pienso que aunque se rió con los demonios, saldrá la imagen en algún momento). Dice que no lo sabe, pero que algo la hace estar triste. No hay manera de que pueda consolarla. De golpe se tumba en mi cama. Estel sale corriendo a su habitación. Vuelve con el 'doodoo' de Ona, con el que duerme desde que era pequeña. Se lo da. Se tumba a su lado y la abraza. Ona abraza fuerte el muñequito y la mano de su hermana. Se tranquiliza y deja de llorar.

Yo me quedo mirando a Estel, y le doy las gracias. Porque ella ha sabido rápidamente qué podía ayudar a su hermana, y se lo ha ido a buscar. “Ona, ¿estás bien?". “Sí, mama".


No me digáis que no es fantástico tener una hermana melliza...

2 dic 2013

Ese maravilloso vínculo entre mellizas



A menudo me preguntan si las pequeñas tienen un vínculo importante/especial entre ellas. Parece ser que a todo el mundo le fascina esta relación especial entre gemelos. No hablo de fenómenos extraños, ni tampoco lo puedo comparar con el vínculo con otros hermanos... porque no lo sé. Sólo sé que me preguntan si hay una relación especial entre ellas. La respuesta es sí, ABSOLUTAMENTE.

Estel hoy no ha podido ir a la escuela. Se ha levantado con el ojo muy rojo y hemos tenido que ir al médico. Por suerte, como yo había trabajado el fin de semana, hoy tenía fiesta y no hemos tenido que correr a buscar canguros, sino que me he podido quedar yo con ella. Estel estaba contenta porque tenía la perspectiva de pasar el día conmigo. Pero a media mañana, recién llegadas del médico, me ha preguntado si Ona ya estaría jugando en el patio. Nos hemos puesto a preparar la comida, pero todavía era relativamente temprano. "Mama, Ona almorzará a la una, cuando coma Ona, también lo haremos tú y yo, ¿de acuerdo?”.

Y después de comer, de repente, se ha puesto a llorar. No le pasaba nada, sólo que echaba de menos a Ona para jugar. Ya le estaba bien pasar el día conmigo, pero obviamente, le faltaba su compañera de juegos. Porque se pueden pelear, discutir, competir por ciertas cosas... pero son unas compañeras de juegos fantásticas. Estel lloraba y lloraba y no podía consolarla... echaba de menos a su hermana. Me he emocionado de ver cómo se quieren. Y desde las cuatro y media (la hora en que Ona ha salido de la escuela para ir a natación) hasta las seis y media que no ha llegado a casa, Estel me ha pedido cada cinco (!) minutos, qué estaría haciendo su hermana.

¿Y qué ha pasado cuando la Ona ha llegado a casa?

Estel: "Hola Ona, ¿te has tirado de cabeza en la piscina?”
Ona : ¡Sí !
Estel: Antes he llorado porque te echaba de menos. No sabía a qué jugar.
Ona: Yo también te he echado de menos.
Estel: ¿Has llorado?
Ona: No, no he llorado, pero he echado de menos. (Y se abrazan)


Sí, realmente el vínculo entre gemelos debe ser muy especial.

2 nov 2012

Dile que me de un beso...




Empezamos bien el fin de semana. Son ocho y media de la noche y Ona, después de ir al baño dice que le duele. Reconozco los síntomas. Ocurrió hace unos meses con su hermana. Mi marido se la lleva a Urgencias.

Estel y yo nos esperamos en casa. Dice que quiere esperar a que vuelva su hermana para irse a dormir. Pero al cabo de un rato está cansada. Le pongo el pijama y directa a la cama.

"Mamá, ¿tú te esperarás despierta a que llegue Ona?", me pide.
"Sí, claro, quiero saber qué le ha dicho el médico", le respondo.
"Si estoy dormida le dices que me de un beso, ¿vale, mamá?".

Le doy un beso de buenas noches y salgo de la habitación con una sensación difícil de explicar y que siempre me emociona cuando veo cómo se quieren y este vínculo tan especial que las une. Y sí, se confirma. Es infección de orina.

10 ago 2012

Gemelas mezcla 100%


En el último artículo hacía referencia al vínculo entre gemelas. Hablaba de cómo a menudo no buscan la compañía de otros niños porque les basta con su hermana. Hay tantas cosas que contar que es difícil no dejarse cosas. Pero uno de los comentarios más recurrentes con padres de gemela@s es que son caracteres muy diferentes, aunque les una este increíble vínculo. A raíz de los comentarios y las reflexiones, pienso que también hay que explicar que Ona y Estel son dos caracteres absolutamente diferentes. Y que sí, de tal palo tal astilla.

Os digo la verdad: tenemos las gemelas cruzadas. Nada más nacer quedó claro que físicamente una se parecía al padre y la otra a la madre. De hecho, cogimos unas fotos nuestras recién nacidos y realmente, las niñas eran clavadas a nosotros. Esto ya fue una gran suerte, porque las "apropiaciones" quedaban repartidas (sí, sí, de aquellas cosas que pasan, que todo el mundo dice que un bebé recién nacido se parece sólo a una parte de la familia;), ¿verdad?). De hecho, cuando empezaron a decir alguna sílaba, fueron las sílabas más versátiles de la historia, porque había quien interpretaba que decían abuela, yaya, tía o papa... cuando era clarísimo que decían mama, no es necesario que os lo diga :)

Bromas aparte, está claro que las pequeñas se parecen físicamente a cada uno de nosotros. Estel se parece muchísimo a mí, y Ona a su padre. Pero lo más curioso es que están cruzadas. El físico no corresponde al carácter que le tocaría. Es decir: los caracteres están absolutamente cambiados. Buena parte de la manera de actuar y de las cosas que le gustan a Ona son mías y la manera de hacer y comportarse de Estel son de su padre. Supongo que es una manera sabia de la naturaleza de repartir las virtudes, los tics, los defectos, los hobbies, los modos de hacer y actuar, los gustos, los sentimientos... Cosas de la genética. Eso sí, ¡absolutamente mejorada con la nueva generación! :)