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23 dic 2013

No hay nada como una hermana melliza


No puedo evitar compartir con vosotros lo que ha pasado esta tarde. Porque para mí es la demostración impresionante del vínculo increíble entre melliz@s/gemel@s. Ona y Estel estaban muy “movidas” (llevamos días así, entre su cumpleaños, fiestas de la escuela, Pastorets, el Tió inminente...). La tarde ha sido bastante agotadora, y cuando menos lo pensaba, Ona ha dormido en el sofá. No había parado en todo el día, así que he visto mi oportunidad. Con una dormida, es más fácil poder ducharse tranquilamente. "Estel, la vigilas y si necesitas algo vienes, ¿de acuerdo?”.

Justo cuando he terminado, me he encontrado a Estel dormida en el sofá (ya me había extrañado tanto silencio y tan poca interrupción) y que Ona empezaba a despertarse. Cuando duerme poco o está muy cansada, no tiene un buen despertar. Ya la he notado con ganas de lloriquear. Me la conozco, sé que necesita que la abrace y esté con ella. Lo intento, pero se pone a llorar desconsolada. Le digo que venga conmigo a mi habitación. Estel (que es absolutamente lo contrario y con el vuelo de una mosca ya se despierta tan feliz), abre los ojos y nos acompaña.

Ona está desconsolada. No para de llorar. Le pregunto qué le pasa, si ha soñado algo que no le ha gustado (ayer vimos los Pastorets, y pienso que aunque se rió con los demonios, saldrá la imagen en algún momento). Dice que no lo sabe, pero que algo la hace estar triste. No hay manera de que pueda consolarla. De golpe se tumba en mi cama. Estel sale corriendo a su habitación. Vuelve con el 'doodoo' de Ona, con el que duerme desde que era pequeña. Se lo da. Se tumba a su lado y la abraza. Ona abraza fuerte el muñequito y la mano de su hermana. Se tranquiliza y deja de llorar.

Yo me quedo mirando a Estel, y le doy las gracias. Porque ella ha sabido rápidamente qué podía ayudar a su hermana, y se lo ha ido a buscar. “Ona, ¿estás bien?". “Sí, mama".


No me digáis que no es fantástico tener una hermana melliza...

2 dic 2013

Ese maravilloso vínculo entre mellizas



A menudo me preguntan si las pequeñas tienen un vínculo importante/especial entre ellas. Parece ser que a todo el mundo le fascina esta relación especial entre gemelos. No hablo de fenómenos extraños, ni tampoco lo puedo comparar con el vínculo con otros hermanos... porque no lo sé. Sólo sé que me preguntan si hay una relación especial entre ellas. La respuesta es sí, ABSOLUTAMENTE.

Estel hoy no ha podido ir a la escuela. Se ha levantado con el ojo muy rojo y hemos tenido que ir al médico. Por suerte, como yo había trabajado el fin de semana, hoy tenía fiesta y no hemos tenido que correr a buscar canguros, sino que me he podido quedar yo con ella. Estel estaba contenta porque tenía la perspectiva de pasar el día conmigo. Pero a media mañana, recién llegadas del médico, me ha preguntado si Ona ya estaría jugando en el patio. Nos hemos puesto a preparar la comida, pero todavía era relativamente temprano. "Mama, Ona almorzará a la una, cuando coma Ona, también lo haremos tú y yo, ¿de acuerdo?”.

Y después de comer, de repente, se ha puesto a llorar. No le pasaba nada, sólo que echaba de menos a Ona para jugar. Ya le estaba bien pasar el día conmigo, pero obviamente, le faltaba su compañera de juegos. Porque se pueden pelear, discutir, competir por ciertas cosas... pero son unas compañeras de juegos fantásticas. Estel lloraba y lloraba y no podía consolarla... echaba de menos a su hermana. Me he emocionado de ver cómo se quieren. Y desde las cuatro y media (la hora en que Ona ha salido de la escuela para ir a natación) hasta las seis y media que no ha llegado a casa, Estel me ha pedido cada cinco (!) minutos, qué estaría haciendo su hermana.

¿Y qué ha pasado cuando la Ona ha llegado a casa?

Estel: "Hola Ona, ¿te has tirado de cabeza en la piscina?”
Ona : ¡Sí !
Estel: Antes he llorado porque te echaba de menos. No sabía a qué jugar.
Ona: Yo también te he echado de menos.
Estel: ¿Has llorado?
Ona: No, no he llorado, pero he echado de menos. (Y se abrazan)


Sí, realmente el vínculo entre gemelos debe ser muy especial.

20 nov 2013

Dame la mano



Esta mañana, en el autobús, estaba de pie junto a una pareja mayor. Unos 75 años. Él me recordó a aquellos caballeros altos, con su abrigo y una bufanda alrededor del cuello (hacía frío) y el pelo absolutamente blanco y bien peinado. Ella miraba por la ventana. De golpe le pregunta por la plaza que tenemos al lado. “Es la plaza del Ángel, ¿te acuerdas?”. Ella asiente y musita: “Sí, sí, claro”. “Ahora estamos en la calle donde vive María”. “¿María?”. Y mira de nuevo por la ventana, y tengo la sensación, porque conozco esos ojos y esa mirada, que no recuerda quién es María ni la plaza dónde hemos estado antes. Y a cada momento, el señor acaricia la mejilla de su mujer. Le pone una mano protectora en el hombro. Bajan al cabo de unas paradas. Todo el mundo les ayuda para que no se caigan. Nada más bajar del autobús, la mujer le da la mano y los dos, se alejan muy lentamente.


No he querido ni podido quitármelos de la cabeza en todo el día. Pensar en su día a día, en todos los días a días de su vida y enfrentarme, de nuevo, a cómo algunas enfermedades nos quitan algo tan valioso como la memoria. Pensar en los duros momentos que implica la enfermedad y todo el amor que vi concentrado en esos gestos. Pero cómo aún y así, sabemos instintivamente que debemos cogernos de esa mano. Y pienso en lo maravilloso que es tener siempre esas manos. Cuando somos pequeños las manos de mamá, papá, hermanos, tíos… y más tarde, amigos, amigas, parejas… y ahora soy yo la que doy la mano a las pequeñas, pensando en la seguridad que ese simple y maravilloso gesto nos das a todos. 

8 abr 2013

Viajar con amigos... y con hijos

La hija mayor de nuestros amigos nos dibujó así durante el fin de
semana. ¡Genial resumen! ¡Qué estilo! ¡Gracias preciosa! 

Viajar con amigos no es fácil. No me refiero sólo a hacer un viaje de los de aventura, o de estar en un mes fuera en un camping, haciendo un safari o un trekking. Viajar con amigos puede significar un fin de semana en un apartamento a 40 kilómetros de casa. Siempre se ha dicho, y estoy de acuerdo, que puedes tener una gran amistad con una persona (o con una pareja, o incluso un grupo de amigos), pero que sencillamente, a la hora de viajar no hay manera de que "aquello" funcione. Es verdad. Puedo hacer fácilmente la lista de personas con quienes sé que puedo ir de viaje y con cuáles no. Y esto no daña de ninguna manera la amistad, sólo que el ritmo interno de un viaje / estancia requiere ciertos elementos que hay gente con la que los tienes... y gente con la que no. Estoy convencida que, como yo, a lo largo de vuestra vida habéis tenido sorpresas agradables y desagradables. Y lo digo partiendo de la base y sabiendo que las personas cambiamos y evolucionamos y por tanto, las cosas que nos eran válidas 15 años atrás ahora quizás ya no nos sirven.

Pero… ¿y si además añadimos a los hijos? Los propios y los de los amigos…
Ahhhhh .... Entonces la cosa aún puede complicarse más y ser una bomba de relojería. Las tensiones pueden ser aterradoras. No es fácil compaginar maneras de hacer, horarios, reacciones, ritmos, organización de actividades, intereses, timmings, barreras de límites y paciencias, sufrimiento por el “que pensarán” o juicios sobre lo que haces o hacen ... La lista podría ser interminable. Más de una amistad se habrá roto o enfriado después de un viaje. Y muchas otras salen reforzadas.

Estos días de Semana Santa los pasamos con unos amigos que tienen dos hijos, y forman parte del reducido grupo de personas con quienes sé que podemos irnos juntos sin problemas. Porque las cosas fluyen. Y la palabra clave es confianza y obviamente, unas afinidades labradas a través de los años. Cuando estamos juntos agradezco las conversaciones, los consejos, las bromas, los buenos momentos... Ahora, ya sólo pensamos en el fin de semana que queremos pasar, también juntos, en nuestro ventoso y querido San Pedro Pescador.

Y vosotros... ¿qué experiencias has tenido a la hora de viajar con amigos... y los hijos? ¿Nos queréis contar vuestra mejor y/o peor experiencia?

(El artículo es mi colaboración mensual con DE TÚ A TÚ)

2 nov 2012

Dile que me de un beso...




Empezamos bien el fin de semana. Son ocho y media de la noche y Ona, después de ir al baño dice que le duele. Reconozco los síntomas. Ocurrió hace unos meses con su hermana. Mi marido se la lleva a Urgencias.

Estel y yo nos esperamos en casa. Dice que quiere esperar a que vuelva su hermana para irse a dormir. Pero al cabo de un rato está cansada. Le pongo el pijama y directa a la cama.

"Mamá, ¿tú te esperarás despierta a que llegue Ona?", me pide.
"Sí, claro, quiero saber qué le ha dicho el médico", le respondo.
"Si estoy dormida le dices que me de un beso, ¿vale, mamá?".

Le doy un beso de buenas noches y salgo de la habitación con una sensación difícil de explicar y que siempre me emociona cuando veo cómo se quieren y este vínculo tan especial que las une. Y sí, se confirma. Es infección de orina.

7 sept 2012

"Cuando salga la bruja, me das la mano"

"Cuando salga la bruja, no tengas miedo. Me das la mano y ya está".
Ven la película juntas. Dándose la mano.
Me emociono.



10 ago 2012

Gemelas mezcla 100%


En el último artículo hacía referencia al vínculo entre gemelas. Hablaba de cómo a menudo no buscan la compañía de otros niños porque les basta con su hermana. Hay tantas cosas que contar que es difícil no dejarse cosas. Pero uno de los comentarios más recurrentes con padres de gemela@s es que son caracteres muy diferentes, aunque les una este increíble vínculo. A raíz de los comentarios y las reflexiones, pienso que también hay que explicar que Ona y Estel son dos caracteres absolutamente diferentes. Y que sí, de tal palo tal astilla.

Os digo la verdad: tenemos las gemelas cruzadas. Nada más nacer quedó claro que físicamente una se parecía al padre y la otra a la madre. De hecho, cogimos unas fotos nuestras recién nacidos y realmente, las niñas eran clavadas a nosotros. Esto ya fue una gran suerte, porque las "apropiaciones" quedaban repartidas (sí, sí, de aquellas cosas que pasan, que todo el mundo dice que un bebé recién nacido se parece sólo a una parte de la familia;), ¿verdad?). De hecho, cuando empezaron a decir alguna sílaba, fueron las sílabas más versátiles de la historia, porque había quien interpretaba que decían abuela, yaya, tía o papa... cuando era clarísimo que decían mama, no es necesario que os lo diga :)

Bromas aparte, está claro que las pequeñas se parecen físicamente a cada uno de nosotros. Estel se parece muchísimo a mí, y Ona a su padre. Pero lo más curioso es que están cruzadas. El físico no corresponde al carácter que le tocaría. Es decir: los caracteres están absolutamente cambiados. Buena parte de la manera de actuar y de las cosas que le gustan a Ona son mías y la manera de hacer y comportarse de Estel son de su padre. Supongo que es una manera sabia de la naturaleza de repartir las virtudes, los tics, los defectos, los hobbies, los modos de hacer y actuar, los gustos, los sentimientos... Cosas de la genética. Eso sí, ¡absolutamente mejorada con la nueva generación! :)

5 ago 2012

Cosas de mellizas



Ya hace algunos días que quería comentar un aspecto determinante del comportamiento de las pequeñas, pero una conversación en Twitter con @arare73  y @1MamaPara2 me lo dejó mucho más claro y me hizo darme cuenta que debe ser algo bastante común entre mellizos/gemelos.

Ona y Estel hacen una buena pareja. Son hermanas (se pelean y se quieren con la misma intensidad), pero sobretodo, son grandes compañeras de juegos. A menudo no necesitan a nadie más. Hacen frente común. Para ayudarse, para enfadarse, para hacernos reir.

Intentaré explicarlo con un ejemplo. Cuando vamos al parque, Ona y Estel no juegan con otros niños. No interactúan, ni se unen a sus juegos. Y eso no significa que sean "asociales". Ellas llegan al parque y con una sola mirada se van las dos al “barco pirata” y marcan sus roles. Este curso las cosas han cambiado un poco, porque cuando ven compañeros de sus clases, sí que juegan todos juntos. Pero si estamos en un parque donde no conocen a nadie, ellas se organizan y juegan juntas. Me fijo en los otros niños, y veo como se incorporan a los juegos de los demás. Ellas lo hacen muy poco. Pocas veces dejan a los otros niños incorporarse al suyo, de juego. Tiene que ser alguien a quién ya conozcan. Al principio me preocupaba, hasta que entendí que eran sus reglas internas de juego.


Las miro. No lo sé explicar. No lo puedo explicar. Pero intuyo e imagino (mi corazón lo sabe) que el vínculo entre gemelos / mellizos tiene que ser una cosa muy especial.

6 may 2012

El concepto 'Nosotras', un vínculo único

Por un lado está Ona. Por el otro... Estel. También tenemos a papá y a mamá. Y también tenemos el concepto "toda la familia". Y podemos añadir abuelos, tíos y primas. Podemos cambiar de nombre y de personalidad las veces que queráis (podemos ser personajes de Cenicienta o de Scooby-doo).


Pero el concepto más importante es NOSOTRAS. Y "nosotras" son ellas dos.
Ona y Estel.

Ya desde pequeñas han tenido clarísimo el concepto, pero la diferencia es que ahora lo verbalizan y te das cuenta que lo entienden como tal. "Papá y mamá tienen que ir a una reunión y mañana por la mañana no estaremos", les explico. Y rápidamente preguntan: "¿Y con quién nos quedaremos nosotras?". O les adelanto que "el fin de semana iremos a...". "¿Nosotras también iremos?", quieren saber. Y distinguen perfectamente cuando hablan de ellas dos (como hermanas) o de cada una en particular y de sus intereses.

Imagino que este NOSOTR@S es el gran vínculo entre gemel@s (imagino que entre hermanos también, pero con gemelos todavía debe ser más fuerte). Sólo deseo y espero que este vínculo, este nosotras, las acompañe a lo largo de su vida. Porque ahora son las mejores compañeras de juego, pero espero que a lo largo de los años, sean las mejores compañeras de vida y de camino. Y como pasa ahora, habrá peleas, celos, llantos y risas... pero sobre todo mucho amor. Porque inevitablemente, llegará un día que sus padres no estaremos y entonces se tendrán una a la otra. Y a mí eso, me hace estar más tranquila. Sólo hay que esforzarnos cada día para enseñarles que ese amor es único.