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28 abr 2015

Una nueva manera de entender el tiempo

La fecha de hoy es 28 de abril +6 VDM.

Hubo una época de mi vida en que el mundo se dividía en dos tipos de personas. Las que habían (habíamos) leído El señor de los anillos y las que no. Las que eran (éramos y somos) fans de Star Wars (el original) y las que no. Ahora mismo se podría dividir el mundo en las personas que están locas (estamos) por Patrick Jane y las que no. Pero antes, estas divisiones no afectaban al tiempo. La única medida del tiempo era la clásica. Antes de Cristo / Después de Cristo, ayer / hoy / mañana, la semana que viene, el año pasado, en un futuro ... SIMPLE. Todo era simple y así  estaba establecido.

Desde hace seis años, algunas veces tengo la sensación de que mi manera de entender el tiempo ha cambiado. Que sólo hay dos épocas y dos maneras de entenderlo.

La VAM: la vida antes de las mellizas
La VDM: la vida después de las mellizas

Es como un tren que avanza inexorablemente.

Hay cosas que me recuerdan a una estación lejana, que dejé atrás. Era la estación de "Mi vida de antes". Aquella en la que podía improvisar salir de la Universidad, o del trabajo, e ir a tomar una cerveza. O ir al cine. O coger el tren e ir a Barcelona a ver una película que sólo echaban en un cine en concreto. Era aquella estación donde una comida se alargaba yse  alargaba y acababas jugando al Trivial con apuestas absurdas hasta la madrugada. Y donde podías planificar un fin de semana el viernes por la noche. O incluso sábado por la mañana. Donde ibas a la peluquería sin planificarlo y cuando justo pensabas "me tengo que ir a depilar" el momento llegaba de inmediato ... sólo pasaban unas horas y no tres o cuatro semanas. No sabías que eran ni los dosieres de lectura, ni las bolsitas de los desayunos, ni hacías colección de botellas de agua vacías porque podían ser útiles de decoración de San Jorge ... y no teníamos ni idea de qué era el Apiretal o el Dalsy. En el CAP, mirábamos de reojo eso de “área pediátrica”. En la VAM, escuchábamos la música que nos gustaba, de los grupos que seguíamos.

Hay veces que echo de menos cosas de mi VAM. Me gustaría volver a ratos, desconectar un momento, volver a aquellas tardes que cogía un libro y si me enganchaba no paraba hasta que leía las últimas líneas. O aquellas tardes que comenzaba con La guerra de las galaxias y por mucho que lo intentara siempre terminaba viendo también El imperio contraataca y El retorno del Jedi.



Pero mientras pienso en ello, oigo que alguien grita "Maaaaaaaaaaaama", y aterrizo de nuevo, 28 de abril +6 VDB. Vienen corriendo con una sonrisa y me cantan una canción divertida que han aprendido y que las hace reír hasta que les duele la barriga. Y estampan un beso de esos que hacen mucho ruido en mi mejilla. La VDM, la vida después de las mellizas, es toda una aventura, que no cambiaría por nada. Bueno, sí, por unos pequeños momentos de escapada a la Vida antes de que ellas llegaran.

9 jul 2014

Yo tenía una nevera



De la terrorífica saga de serie B “Yo tenía uncomedor” y “Yo tenía un armario”, lleva la secuela… “Yo tenía una nevera”.

La pobre protagonista es una sufrida nevera, que nos había acompañado los últimos tiempos, ejerciendo sus funciones a la perfección (léase mantener los alimentos frescos o congelados). Su aspecto exterior era blanco inmaculado, roto únicamente por nuestra creciente colección de magnets, llegados de los viajes propios y ajenos. Los teníamos concentrados únicamente en una pequeña parte de su superficie, controlados…


Pero llegó el descontrol. Las mellizas también se han apoderado de nuestra nevera. La cantidad de magnets es tal que una ya no divisa ni de qué color es. Y… ¿qué aguantan los magnets? Dibujos… de las mellizas. Menús del cole… de las mellizas. Horarios pediátricos… de las mellizas. Magnets que son fotos de las propias mellizas. Magnets de sus dibujos favoritos. ¿Y encima de la nevera? Colección de bichitos que eran unos helados. ¿Es necesario que tengamos veinte? Por suerte, la invasión aún no se ha dedicado a vaciar la nevera de forma sistemática. Eso sí, ya llegan a los yogures. ¿Qué será lo próximo? 

16 jul 2013

Cambiar de chip no es fácil


Cambiar de chip es lo que más me cuesta. Para mí no es fácil pasar del ritmo frenético del curso a estar de vacaciones. Este final de curso ha sido especialmente difícil, con varicela y post-varicelas que se ha complicado más de lo que nos hubiera gustado, logística que debe funcionar como un reloj porque todo el mundo esté en su  lugar a la hora que debe estar y cargados de nervios en el trabajo, que siempre se acumula aún más a final de temporada. Creo que hemos llegado agotados. Y cuando piensas que ya no puedes aguantar más, aún pasaba algo más que complicaba las cosas. Y aguantas, y aguantas, y aguantas...

Esta semana estoy sola con las niñas. Como que yo ya estaba de vacaciones, las peques dejaban de ir al casal y pasábamos esta semana juntas. Pero si os tengo que ser sincera, durante el fin de semana no lo veía nada claro. Quizás por la calor y el bochorno o porque han estado enfermas o por todo junto, estábamos irritables, enfadados e insoportables. Sólo pensar que toda la semana estaríamos igual, se me hacía una montaña.


Pero como suele pasar, el ser consciente del cambio de chip y de sencillamente dejar pasar las cosas (así, tomándonos las cosas con calma y un poco más de filosofía), han hecho su magia. La clave está en no agobiarse y no auto imponerse nada. ¡Que justamente por eso estamos de vacaciones! Tenemos la semana medio planificada para ver amigos y amigas (de las niñas y míos), combinado con piscina, obras de teatro y algún heladito. Ahora sí, me lo estoy pasando muy bien con ellas. Jugamos, reímos, cantamos... el cambio de chip es vital.


Las próximas semanas el blog estará un poco como nosotros... slow.

27 feb 2013

El día que dejé de ser yo


Recuerdo perfectamente el día que dejé de ser yo. Fue en septiembre de 2009. Tenía 37 años, que me habían costado bastante de forjar. Una carrera profesional, varios cursos, cinco idiomas, muchos viajes, horas y horas de lectura y multitud de experiencias vitales se volatilizaron en cuestión de segundos.

El primer día de guardería de las pequeñas dejé de ser Núria. Pasé a ser (en el mejor de los casos) la mamá de Ona y Estel. Y en un caso un poco peor, pasé a ser la mamá de “las mellizas”. Yo, mi yo más personal, más claramente marcado por mi carácter y mis pensamientos, se esfumó. Y pasé a formar parte de un grupo de madres y padres (mayoritariamente madres) que se podría denominar como “las mamás de la guardería”. Debo deciros que no me gustó nada esa sensación. No me gustaba nada esa uniformidad de un grupo de mujeres que nuestro único tema en común eran los niños de nuestra clase. No estaba acostumbrada a ello e intenté “escaparme” un poco de los tópicos. Pensé: “Sí, claro. Soy la mamá de Ona y Estel. Con estas otras mamás vamos a compartir mínimo dos años. Necesito saber cómo se llaman y dar valor a su nombre. Quizás ellas también piensan que se están esfumando”. No quiero decir que conociera ni congeniara con todas, pero por los menos, con las que creé más afinidades, la relación traspasó esta línea.



Lo conseguí sólo con algunas mamás. Ahora, en la escuela nueva, mi esfuerzo es mayor. Compartiremos muchos años de la educación de nuestros hijos, y su vínculo es también el nuestro. Me alegro de ir a cenar con algunas de estas mamás, y compartir con ellas más que las historias de nuestros hijos. Me gusta saber sus nombres y poder hablar de aficiones y expectativas. No es fácil con dos clases (50 niños, un centenar de adultos... no es tarea fácil).

Porque sí, porque es agradable volver a ser Núria. Igual de agradable (y orgullosa) que es ser “la mamá de Ona y Estel”, pero para mí es muy importante recuperar estos espacios. En todos ellos me siento cómoda, pero a veces es vital que nos reivindiquemos. A veces es muy fácil olvidar quién hay detrás de esa “mamá de”…

Este artículo es mi colaboración de este mes en De mujer a mujer y ahora ellos también

4 oct 2012

2 +2. Gemelos al cuadrado (¿Y si me pasara a mí?)

En los últimos días hemos conocido la experiencia de dos madres con dos pares de gemelos. Las admiro. A mí sólo de pensarlo se me hace una montaña. Y me preguntaba si me pasaba sólo a mí. El gran qué de las redes sociales es lanzar una pregunta y que un numeroso grupo de padres y madres de gemelos te aseguren que también les da miedo o que se tirarían de cabeza. Así que os pregunté cómo reaccionaríais. ¡Gracias a todos!. Aquí tenéis una recopilación de sus respuestas. Unas respuestas, que debo decirlo, en sí mismas, ya dan pie a diez mil debates. Si os parece, seguro que encontraremos el lugar para debatir muchos de estos elementos.



@somosmultiples
La verdad es que en lo sucesivo me gustaría que los hijos me vinieran de uno en uno porque aunque creo que la experiencia de tener múltiples es maravillosa, la próxima vez me gustaría disfrutar de una maternidad más relajada; tener un embarazo sin complicaciones, un parto menos aparatoso y a ser posible natural, un postparto menos agitado, no tener que pasar por el trance de tener a mi bebé en la incubadora, poder dedicarle más atención y tener una lactancia menos complicada. (...) Por lo demás, creo que con la experiencia adquirida sabría afrontar mejor una maternidad múltiple y ya dispongo de todos los artilugios necesarios para criar múltiples (cuna doble, carro doble...). Así que, resumiendo, nunca lo buscaría pero si viniese bienvenido sea.

@arare73 @LaReinaBruja
No puedo, no me lo puedo imaginar, creo que me da algo...


@mamapoma
Jajjaa mis niñas tienes 8 meses solo así que si ahora me dijeran que espero dos otra vez me quedaría blanca de la impresión!!!


@rcamvc
...no se si me cortaría las venas, o me las dejaría largas...; P ...incluso un tercer hijo con la actual situación sería complicado...

@papa_digital_
Con los mellis de 4 meses ahora mismo nos asustaría, pero con los mellis más criados esría una gran notícia. Realmente 2 son doble felicidad. El asunto central es que 2 no son doble trabajo :) quien no tiene múltiples no lo entiende, pero 2 es tan difícil como 1. Bueno, es nuestra experiencia :D


@maitetxuCS
Yo creo que me asustaría. Mi marido huiría a otro país. No nos lo hemos planteado, ni siquiera tener otro.


@1parde2
Si vinieran dos más... A bote pronto, uf, ufff, uuufff, UF!!! Los quiero con locura, el embarazo fue perfecto, pero... No sé si estaría preparada emocionalmente para empezar de nuevo, sobretodo con la etapa de 10 a 24 meses, es una locura, y tan cansado! Además, me está costando mucho conciliar y encontrar un trabajo digno de mi carrera y de mi familia a la vez. Sería volver a empezar, y... ... No sé si luego podría volver a subirme al tren de las mujeres y madres con carreras laborales. No me siento preparada para esta renuncia Porque sí, lo vivo como una renuncia personal y familiar. La maternidad es preciosa y no la cambio pero es fácil diluirse en ella.


@montsegonzalezm
¿Cómo reaccionaría si tuviese 2 pares de gemelos?
Bueno, mis melliz@s actualmente tienen 2 años y 6 meses (varón y hembra) y siempre los he criado para que sean muy independientes. Creo que al principio estaría en shock de tener que comenzar desde 0 otra vez. Mi esposo desde el primer instante estaría muy feliz. Su sueño es tener otro par más, de cualquier sexo. Realmente, tener muchos más. Jajajajajajaja Yo solo pienso como sería buscar a los más grandes al colegio, teniendo 2 bebes más, o salir a cualquier sitio. Se que estaría feliz por que amo los niños, (educadora al fin) quisiera tener la casa llena de niños, aunque no quisiera pasar por otra cesárea con todo lo que me pasó. Pero sería una mujer y madre feliz.

@1mamapara2
Bufff...al principio mal porque si algún día me animo a ir a por el tercero es porque me ha quedado la espina de tener UN SOLO BEBE, así que si volvieran a venir 2...me costaría asimilarlo!


@noelilp
Familia de 2+2, ¿cómo reaccionaria? Tenemos 1+2. El balance después de 18 meses es muy positivo, no negaré que hay momentos duros y de desesperación pero ganan por goleada los divertidos y tiernos. Asumir el 2+2 no debe ser fácil. Las hormonas disparadas, el cansancio, pensar en los cambios logísticos....todo se hace un mundo, ¿no? Creo que las claves para superar el susto del momento son: desear mucho tener hijos, ser positivos, estar unidos y tener claro que el mejor regalo para unos niños son sus hermanos. Parece algo obvio pero es bueno recordarlo de vez en cuando. Ahora, si teniendo dos niños tomáramos la decisión de volver a ser padres seguro que la posibilidad de que sean otros dos está muy presente. Por lo tanto, facilitaría mucho la asimilación de la noticia. Dicho popular, “Dónde hay niños hay alegría” y si son 2+2, ¡la casa por la ventana!

Todos los artículos de la serie 2+2
2+2. Gemelos al cuadrado. Presentación

2+2. Gemelos al cuadrado (primera parte): la reacción, la logística...
2+2. Gemelos al cuadrado (segunda parte): relación entre hermanos...

2 oct 2012

2+2. Gemelos al cuadrado (segunda parte)

Esta semana conocemos el caso de dos familias que tienen dos pares de gemelos. Queremos analizar cómo vivieron el choque (o no) de saber que volvían a esperar dos hijos, como se organizaron, como es la relación entre hermanos...


¿Y como es la relación entre los hermanos?
¿Cómo se tomaron el primer par de gemelos que tendrían dos hermanos más? Geno encuentra una explicación, que en el fondo, es absolutamente lógica: "Normal, si ellas eran gemelas, ellos también lo habían de ser, no? (¿O es que ellas eran diferentes?) ". En la familia de Noemí también se vivió como algo absolutamente normal, porque "ellas también eran dos. Para ellas fue muy emocionante”. ¿Y qué pasó cuando nacieron los pequeños? "La relación entre los 4 es óptima, juegan muchísimo sin hacerse daño y el respeto es máximo. Estoy muy contenta, porque la verdad es que tenía miedo no sólo de celos entre hermanos gemelos sino entre las diferentes parejas de gemelos”. Y es que la clave, para Geno, está en encontrar los momentos: "Las mayores, a pesar de ser las" reinas destronadas ", han podido disfrutar de nosotros, ya que hemos buscado cualquier momento para disfrutar conjuntamente, en detrimento de los pequeños. Descubres que siempre dedicas más tiempo al / los primero / s hijos”. ¿Cuál es la dificultad? Imaginad esta imagen que describe la Geno: "¡Compaginar dos bebés con dos niñas de 4 años! Recuerdo una imagen mía. Yo encima de la cama, con un niño dándole el pecho, al otro dándole el biberón apoyado en la almohada o la hamaquita, y las dos niñas a mis pies, explicando un cuento de TEO" .



Lo más complicado
"Para mí lo más difícil han sido los embarazos, sumamente delicados. Fueron prematuros, en ambos casos. Las niñas nacieron a las 30 semanas y los niños a las 32, por lo que hicimos estancia en el hospital y fue una experiencia muy dura ", dice Noemí. La principal dificultad para Geno ha sido no tener tanto tiempo, paciencia, dedicación o tranquilidad en casa para marcar rutinas con el segundo par de gemelos. ¿O quizás es que simplemente son niños con caracteres diferentes? Geno se pregunta: "¿Es su comportamiento intrínseco o la situación en casa no ha ayudado a llevarlos con más docilidad (por decirlo de alguna manera)? Ya lo sé, ya, es el conjunto de las cosas y eso es lo que hemos llevado peor, que no hemos podido controlar la situación tal como querríamos”. Geno lamenta que "los niños han tenido carencia de esta rutina y / o organización que decíamos por falta de tiempo y dedicación, y esto ha hecho que su proceso haya sido más lento y, como un pez que se muerde la cola, esto ha provocado más estrés en casa”. Por suerte, dice Geno, "vamos notando cambios y su maduración va mejorando estos ritmos".



¿Con el segundo par ha sido más fácil?
Noemí no duda. Con las primeras gemelas todo fue más complicado. Una de las niñas nació con una cardiopatía muy grave que la obligó a pasar por tres intervenciones quirúrgicas y a pasar tres meses en la UCIN. "Llegar a casa también fue un calvario entre las medicaciones y los cuidados especiales. Así que con el segundo par de gemelos nos veíamos capaces de cualquier cosa". "La ironía de todo es que yo quería tener un tercer niño, para poder disfrutar más", explica Geno. "Pero también es muy bonito cuando intentan hablar todos a la vez, y ves los pequeños que se miran a sus hermanas mayores y no entienden nada pero se ríen, o cada una toma a uno de los niños y hacen una banda de música que desfila por casa". Y Geno concluye con uno de los temas de debate que pienso que puede ser interesante tratar: "Bien pensado, es más fácil tener 4 hijos en estos condiciones que 4 de individuales". Y acto seguido bromea: "Lo que no se conforma es porque no quiere".



Y la relación de pareja, qué?
Geno no se ha olvidado de un tema que a menudo, cuesta platear en voz alta. "¿Pareja? ¿Qué pareja? Ah! Aquel padre de tus criaturas que te cruzas por casa cambiando pañales, recogiendo juguetes, preguntándote 10.000 mil cosas, guardando ropa en la oscuridad… Y todo esto mientras tú haces la comida, cena, guardas cosas, haces la lista de la compra y organizas la ropa del día siguiente”. La comunicación es importante, y encontrar espacios únicos para la pareja es vital. ¿Se puede conseguir con dos pares de gemelos? "Nosotros, por nuestra parte, vamos luchando por recuperarnos a nosotros mismos, cosa bien difícil, pero nos hemos compaginado bien". Geno reconoce que "hasta ahora, no tenía ganas de salir y hacer cosas por nosotros, porque trabajar y la familia me tenía saturada, pero ahora, hemos empezado a hacer alguna escapada esporádica". Y es que el tiempo adquiere un nuevo significado: "Dos horas de relax sin criaturas... se aprovechan y dan para mucho".




1 oct 2012

2+2. Gemelos al cuadrado (primera parte)



Esta semana conocemos el caso de dos familias que tienen dos pares de gemelos. Queremos analizar cómo vivieron el choque(o no) de saber que volvían a esperar dos hijos, como se organizaron, como es la relación entre hermanos...




Lo que más curiosidad me despierta del 2 + 2 es: Si ya has tenido un embarazo gemelar... ¿con qué ánimos, emociones, miedos y expectativas vas al ginecólogo a hacerte una ecografía? Noemí Macià tiene dos pares de gemelos que se llevan relativamente poco tiempo, un par de años. En el primer momento sólo se veía un bebé, pero su marido (por la experiencia, supongo) vio que en una sombra había un movimiento. Efectivamente. Dos corazones latiendo. "La primera reacción fue reír sin parar, pensando que no podía ser que nos volviera a pasar lo mismo. Y a la vez nos invadió un sentimiento de grandeza, de mucha alegría de volver a ser especiales”. Para Geno Carrasco (madre de dos niñas de 7 años y dos niños de 3), fue un golpe muy duro. "Fue un shock muy grande. Era un embarazo buscado pero descubrir la semana 12, (ya se sabe que con el segundo embarazo no tienes la ansiedad del primero y vas con menos prisas), que vuelves a llevar dos, fue un golpe duro”. Geno lo describe de una forma muy visual: "De llevar yo el control sobre mi vida, fue como si el destino me la jugara y que yo pasara totalmente a su disposición". Cuando le dijeron que llevaba, de nuevo, gemelos, Geno recuerda que "al analizar sus palabras, que no asimilar, no sabía si llorar o reír, y la ginecóloga, toda dulce, me dijo que podía reír que era una alegría pero... ¡Empecé a llorar! Todo me daba vueltas, por mi estructurada mente pasaban un millón de cosas: otro embarazo de gemelos y en verano, cuantas noches sin dormir me esperaban, cambio de coche, cambio de casa, llevar a 4 niños de la mano".





¿La primera experiencia es vital?
"Sin lugar a dudas", responde categórica Noemí. Y es que la experiencia previa facilita mucho el camino a la hora de adquirir rutinas básicas en los primeros meses. "Y a medida que crecen, a implantar horarios y encontrar momentos para cada uno de ellos". Geno es más pragmática: "De todas las experiencias se aprende. La gente también me preguntaba y yo respondía que tenía experiencia de 2, no de 4”. Para Geno el factor clave para salir adelante con dos pares de gemelos es "tener ganas de volcarse en ellos. Tener ilusión que aprendan a través de ti y tener tiempo para poder dedicarse a ellos". ¿Cómo se hace frente a esta situación? Noemí remarca que "hay que tener una forma de pensar abierta y tranquila. Nos encantan los niños e intentamos disfrutar no sólo de los buenos momentos sino también de los malos, de los cuales todos aprendemos”.



Nuevos hábitos
Geno reconoce que uno de los grandes aciertos a la hora de organizarse fue decidirse a tener una persona en casa para estar con los pequeños y recoger las niñas para comer. "Continuaremos con esta chica al menos un año más porque no queremos saturarnos si comienzan a caer enfermos". Y hace esta reflexión: "Si trabajar y tener familia es difícil, entonces si tienes 4 hijos.... ¿qué es? Por suerte, sólo trabajo 6 horas seguidas y tengo el trabajo cerca de casa, y sé que esto está afectando a mi desarrollo profesional, pero todo no puede ser". Noemí también es clara y concisa sobre cómo organizarse: "Hace falta mucha más disciplina tanto en costumbres como en horarios". Y es que a veces hay situaciones complicadas, como este caso que explica Geno. "Si estás mirando un diente que está a punto de caer, pues resulta que en ese preciso momento, a uno le empieza a doler la barriga o el otro quiere ver la operación de extracción con tanta proximidad que si te descuidas te equívocas de boca y diente".



Nuevo coche, nueva casa...
Tener dos pares de gemelos implica una logística impresionante (¡si sólo con uno ya es bastante complicado!). Hay elementos de nuestra vida diaria que no están pensados para estas infraestructuras. Por eso me interesa realmente como lo han hecho Noemí y Geno. Noemí explica que "la primera vez ya cambiamos de coche y por supuesto, pusimos a la venta nuestra mini-casa. La sorpresa fue cuando supimos que venían dos más. Cambio de coche, no un monovolumen normal, sino con 7 plazas homologadas para las sillitas. En nuevo piso tuvimos que hacer una gran reforma para que al menos tuvieran una habitación cada 2 ". Cambio de coche obligado por Geno, también. "Ahora tenemos una Caravelle, que nos permite llevar a los abuelos, que siempre va bien", puntualiza. Y en cuanto al piso, estando pendientes de un cambio, pero asegura que "puedes sobrevivir con 75 m2 ... ahora sí, en el comedor se combinan los muebles clásicos y todo conjuntado, con la casita de muñecas, el barco pirata de Peter Pan, Rayo MacQueen, la pizarra, y un largo etcétera".

2+2. Gemelos al cuadrado (presentación)

Mañana, nuevo artículo: ¿Cómo es la relación de los pequeños en casa? ¿Qué fue lo más "fácil" y difícil?


Y luego, vuestras opiniones. ¿Cómo reaccionaríais? 



10 jun 2012

El verdadero indicador de la maternidad




No os dejéis convencer por grandes frases filosóficas de cambios de mentalidad, de ver el mundo con otros ojos o de entender la vida muy diferente de cómo la habíais vivido hasta ahora.


Uno de los principales cambios cuando te conviertes en madre... se nota en el bolso que utilizabas y en el que usas a partir del momento de parir. Lo que llevabas dentro y lo que llevas ahora. Nada que ver. Es determinante. De hecho, se puede averiguar perfectamente si una mujer es madre mirando el contenido de su bolso.



Factores determinantes para detectar la maternidad a través de un bolso:

• Donde antes había klennex, ahora hay 'toallitas humedas'

• Bolis y pintalabios se convierten en colores para pintar

• Cualquier papel que servía para tomar notas ahora está lleno de garabatos

• Los chicles se han convertido en palitos de pan o galletas

• En el neceser de emergencia añades tiritas 'de princesas'. De color rosa, por supuesto

• En el móvil ya no llevas música para escuchar, sino fotos y vídeos de las pequeñas que les encanta mirar y las hace estar tranquilas (milagrosamente) en el autobús o en la cola de correos

• En vez de unos pendientes de urgencia ahora encuentras clips con mariposas

• Si antes llevabas alguna propaganda de agencias de viajes o de un centro de estética ahora guardas todas las cartas y comunicados (mil) que te pasan de la escuela

• Ahora siempre tienes que llevar una botellita de agua ... por si acaso

• Y algún caramelo, o un Sugus ...

• Y por si acaso, también, aquella muñeca pequeña que les gusta tanto...

• Y en algún momento había llegado a llevar un pañal... porque ¿y si no cogía el cochecito (en el cochecito guardábamos un arsenal de cosas) y teníamos un "accidente"?

• Lo peor de todo son las dimensiones. De un tamaño estándar (porque yo sólo tenía que colocar la cartera, el tabaco, las llaves de casa y el móvil), ahora llevo bolsos tamaño XXL. Y lo peor de todo es que llevo todo esto que os he dicho, más la cartera, las gafas de sol, los móviles, y ellas consiguen meter las bolsas del desayuno porque "pesan mucho"

Lo único que pesa, con perdón, y de qué manera, es el bolso que todo el día arrastro arriba y abajo. Este post pretende ser un homenaje a todos los pobres bolsos que estoy convencida, muchas de las que estáis leyendo este texto, también paseáis durante todo el día. ¿O me equivoco?

20 abr 2012

El 'car-siesting'

¡Señoras y señores! Seguro que han oído hablar del car-sharing (un sistema para compartir trayectos en coche) o incluso del tunning (aquellos cambios de imagen que hacen a los coches). Pero…¿habían oído nunca antes hablar del 'car-siesting?.

No sé si se podría calificar como deporte de riesgo, pero sí de supervivencia. Nosotros lo practicamos básicamente algún fin de semana. Después de comer, no hay manera que las pequeñas quieran ir a hacer la siesta. Seguramente con sólo una criatura es más fácil que se calmen y duerman, pero una por la otra, se animan a jugar y no hay manera. Y eso que la mayoría de veces, están muertas de sueño. Hemos probado de todo. En su cama, el sofá, separadas, con nosotros en la cama, el sofá, contando cuentos o escuchando música suave.
 
Cuando nos damos por vencidos, agotados... nos decimos aquello de "venga va, vamos que hoy no hay manera". Ellas gritan contentas. "¡Vamos, vamos!". Sabes perfectamente que cuando no duermen después estarán insoportables. Porque sí, porque lo sabes. Pero ya se lo puedes explicar que ellas gritan y cantan.

Subimos al coche. Ni siquiera hemos salido del garaje que ya se han dormido en la sillita.
 
Y es en este punto cuando te ves a ti mismo a las tres y media de la tarde de un domingo parado en el parking vacío de una gran superficie... o al lado del parque fijándote en los patos que se persiguen en el lago... o si tienes suerte y practicas el 'car-siesting en sábado, puedo ir de tiendas y con más tranquilidad que nunca probarme aquellos vaqueros que hace un mes que digo que me tengo que comprar. O quizás algún día alguien nos encontrará a todos dormidos dentro del coche.

6 feb 2012

Yo tenía un comedor...

Seguro que muchos conocéis la película 'Memorias de África'. Una de las frases míticas de Meryl Streep - Karen Blixen que más recuerdo es 'Yo tenía una granja en África' ... con ese tono de melancolía extremo. Aquel tono de haber perdido una parte importante de su día a día.
 
Permitidme la osadía de utilizarla y compararla... pero es que "yo tenía un comedor normal". Sí señores, normal. Un sofá, una tele, una mesa y cuatro sillas. Un mueble donde tenía mis CDs y un vídeo y un DVD para ver mis películas.

¿Y ahora qué tengo?


Una cocinita para preparar cenas con comida de plástico.

Un súper para ir a comprar la comida de plástico, con su carrito y naturalmente, la cesta de la compra. Y claro, una caja registradora por si la del súper falla o se va la luz y no pueden pasar las tarjetas de crédito.

También tengo una clínica veterinaria para dos perritos, Floc y Trufa.

Un dragón y dos Mics que se han convertido en los ‘amos’ del sofá.
 
Un barco pirata de decoración.

Una casa de Playmobil donde antes tenía un jarrón muy bonito que me habían regalado.
 
Mi mueble de CDs y DVDs ahora sólo es para libros infantiles y papel para dibujar.
 
Ah sí, y un rincón de juguetes...
 
Yo tenía un comedor... normal.
 

6 nov 2011

Humor twin

Míriam, del blog Criando múltiples, publica hoy esta viñeta. Hay veces que me siento tan identificada, que no he podido evitar publicarlo también. Un poco de humor-twin para un domingo lluvioso ;)