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14 dic 2015

¿Y si este años pedimos más #tiempoenfamilia a Papá Noel y a los Reyes Magos? Puedes hacerlo con Kiddy's box!



Cada vez soy más consciente de la importancia del tiempo que pasamos los cuatro juntos. A Ona y Estel cada vez les gusta más que hagamos cosas especiales toda la familia. Tienen siete años. ¿Cuánto tiempo va a durar estas ganas e ilusión? Muchas veces me lo pregunto, y me reafirma en mi objetivo que buscar momentos con las mellizas. De regalarnos experiencias de vida. Y hoy hablo precisamente de ESTO. De una sorpresa, un regalo, una oportunidad maravillosa que podéis regalar o pedir que os regalen. 


Seguro que más de uno habéis regalado este tipo de cajas a amigos y familiares. Pues encontrar unas de ellas pensadas exclusivamente para las familias es una maravilla, ¡creedme!

Porque de eso se trata. Del tiempo que pasamos con la familia, un tiempo único, de calidad, irrepetible. No es fácil, lo reconozco. No siempre tenemos el humor, ni el tiempo, ni las ganas de exprimir todo al 100%. Ni la oportunidad. Pero vale tanto la pena que hoy os quiero explicar una gran excusa para hacerlo. Y aprovechando las fechas en las que estamos, creo que es una muy buena idea para añadir a las cartas a Papá Noel y los Reyes. Y si me estás leyendo y tienes que regalar algo a unos amigos o familiares con hijos, darás en el clavo. Y cómo ya las habíamos probado, os hablamos des de la experiencia.

¿Qué es una Kiddy’s Box / Family’s box?


Estas cajas son oportunidades de experiencias. Una excusa para hacer juntos un taller de galletas. Para montar a caballo. Para subiros todos a una canoa. Para descubrir una granja. Para hacer una película de cine. Un curso de fotografía. Para perderte en un bosque. ¿Sabéis qué? Son esas cosas que quizá nunca harías por iniciativa propia y te volverías loco por hacer. ¿Escalada? ¿Conducir motos de nieve? Pues no me lo había planteado nunca… ¡pero puede ser divertido y pasaremos un día genial! Ese es el espíritu de la Kiddy’s i Family’s box. Son las palabras que pronuncias cuando empiezas a ver la cantidad de posibilidades que ofrece. Para niños de 3 a 14 años, es tan fácil cómo escoger tu pack preferido (los hay de todos los precios) y mirar las actividades que ofrecen. Unas actividades, que dejadme añadir, están pensadas por su valor pedagógico. Sólo es necesario contactar y reservar día y hora (a través de un código de activación) con los responsables de cada propuesta. Además, el packaging es reutilizable, así que ya tendréis una caja muy práctica. Kiddy’s World S.L. fue el sueños de dos emprendedoras, que en 2012, empezaron a comercializar estas cajas. ¡Y no paran de crecer! 


7 oct 2015

Actividades extraescolares: entre la logística y el equilibrio


Antes que nada. ¿Nos gusta hacer actividades extraescolares? SÍ, totalmente, sobre todo si cuadran con los intereses de las pequeñas y nuestros. Pero... ¿rellenar las tardes de los niños con una actividad extraescolar tras otra? Un NO rotundo. Entiendo que a menudo se hace por un tema de conciliación, pero no es la solución. Van mucho más cansados ​​y se concilia aún menos. Claro que esto da para otro post y no es el tema de hoy...

Dicho esto, con melliza(o)s / gemela(o)s, las actividades extraescolares se convierten en un auténtico juego de organización y logística. Hasta ahora, nuestra posición es que ellas elegían una de las actividades que querían hacer y nosotros la otra. Con dos tardes ocupadas ya nos parecía suficiente. Así que a partir de P4 nosotros elegimos natación y luego pasamos al inglés y ellas decidieron probar cosas. Que si teatro, que si danza... la verdad es que no nos pusieron problemas y las dos querían ir probando, así que las dos hicieron teatro juntas, y danza juntas. Pero sabíamos que esto se acabaría y nuestra logística se complicaría.

Cada vez se hacen más mayores, y cada vez sus intereses se van perfilando y son diferentes. Así que a la hora de plantear el tema, lo tuvieron claro. Estel quería jugar a baloncesto. Y Ona quería hacer danza y teatro (a mí no me extraña, sus personalidades ligan a la perfección con las actividades que quieren hacer). A Ona le gusta mucho bailar, pero el año pasado no tuvo 'feeling' con la profesora de danza de la escuela. Estel tampoco, así que lo dejamos al cabo de un trimestre. Este año lo probó en otro centro, pero me dijo que no le gustaba. Y que ya le parecía bien sólo hacer teatro. Aunque a priori el 'calendario' semanal se nos había complicado, ahora cuadra a la perfección. Los lunes hacen teatro y baloncesto en la escuela, y terminan a la misma hora (nosotros respiramos un poco más y podemos comer tranquilos). Esta semana han empezado y de momento, parecen de lo más contentas. Me han tenido media hora al teléfono contándome qué habían hecho. Los miércoles, vamos a inglés (están encantadas con la nueva maestra y con su estuche lleno de lápices... supongo que se ven muy mayores a ellas mismas).


¿Y sabéis qué? El resto de días de la semana, jugamos mucho, leemos mucho y tenemos tiempo para estar juntos.

17 ago 2015

Mi 'Iron-mom' del verano


Hace unos días, me quedé enganchada a un reportaje sobre el Ironman de Cairns, en Australia. No es que sea muy fan de estas pruebas, pero es que Cairns nos maravilló, y por un momento, fue cómo volver a viajar a este maravilloso punto del planeta. Total, que allí estaba yo, viendo a esos deportistas profesionales y otros amateur, pedaleando una bestialidad de kilómetros, nadando a mar abierto durante una hora o más y corriendo no-sé-cuantas millas por las calles y los paseos. Y pensando cómo eran capaces de aguantar ese esfuerzo titánico, por el cual entrenan a diario con el objetivo, la mayoría, de simplemente llegar a la meta y superarse a sí mismos.

Y no seré nada original cuando me di cuenta que yo tenía mi propio Ironman. O Ironwoman. O Ironmom, con el juego de palabras que más de uno ha usado, seguramente. Ya no hablo del reto anual, sino únicamente de mi Iron-mom de vacaciones, de verano. Y no, no hablo únicamente de conciliar las 12 semanas de vacaciones de las mellizas con nuestras 4 semanas de vacaciones (y sé que somos afortunados). Ahí va, por encima... 

Mes de julio: Casal de verano de 9 a 15, pero tienen que llevan la comida en un tupper. Competición para tener preparado todo a las 8.30h para poder coger el autobús y llevarlas a tiempo. Cada día tienen que llevar cosas diferentes (que si juegos de agua, excursión, actividades diversas…). Entrenamiento mental requerido para acordarte cada día de lo que tienen que llevar y no olvidarte nada. Dejarlas a las 9h, salir corriendo para el trabajo. Terminar de trabajar a las 14.30h. Salir corriendo a buscarlas (ya llevo dos carreras). Comer rápido-rápido, que a las 16.30h vuelves a estar delante del ordenador en la redacción.

Vacaciones: ya hablaré otro día de esto, pero cada vez me cuesta más desconectar y coger el ritmo de vacaciones. De nuestro ritmo habitual a estar los 4 juntos, 24 horas al día, supone un ejercicio importante.

                Playa: pasarse la mañana y la tarde jugando a palas, nadando, haciendo volteretas en el agua, verticales en el agua, haciendo castillos de arena y miles de barreras y construcciones, hacer volar cometas, cazar pelotas en el agua… Descubrir el bodyboard. Coger la bicicleta y hacerse el paseo, arriba y abajo. Abajo y arriba. No hay Ironman que lo resista.

                Montaña: Sube piedras. Baja piedras. Excursión de 5 horas, al lado de un río, con unos desniveles importantes. Ahora me adelanto. Ahora tiro para atrás. ¿Qué hay una mesa de ping-pong? Cada mañana quieren montar campeonatos. ¿Qué hay unas cintas de esas para saltar como saltamontes? Vamos a probarlo. ¿Unas pelotas gigantes dentro del agua? Vamos dentro. ¿Caminos para bici de montaña? ¿Quién se resistiría?

Casal de agosto (diferente al de julio. Van por primera vez. Riego máximo): Incluye también el pack “ten en cuenta cada día lo que tienen que llevar en la mochila y sobretodo no te equivoques”. La primera semana muy bien. O eso parecía. Dicen que no les gusta, y cada mañana tenemos lágrimas des de que se levantan hasta que las dejo. Las Iron-mom tenemos que hacer frente también a un duro entrenamiento psicológico. Llego al trabajo agotada.


Y nos queda una semanita de vacaciones, dónde nuestro hit será hacer canoa en el río.

Creo que mi Iron-mom de vacaciones (y seguro que el vuestro) podría formar parte del circuito internacional. ¿Verdad?

15 jun 2015

¡A ponerse el delantal! ¡Nos vamos de #cookandcraft!




¿Conocéis algún niño al que no le guste ayudar en la cocina cuando se trata de hacer galletas? ¿Pasteles? ¿Helados? ¿Pasta? ¿Qué niño no se lo pasa pipa con adhesivos, cintas, cartulinas y figuras hechas de foam? Seguro que todos, un poco más o un poco menos se lo pasan en grande con estas actividades. Pero si realmente queremos potenciar su creatividad y su interés por la cocina y el arte, hoy os quiero presentar una propuesta interesante: ¡La combinación de las dos cosas!

Es lo que debieron pensar desde la Cookiteca y desde Just for you Kids al unir esfuerzos y plantear unas colonias de verano de cocina y artes plásticas. Pensadas para niños y niñas de 6 a 14 años, no sólo hacen varios talleres y aprenden a cocinar, sino que les harán hacer un viaje "gastronómico" por diversas culturas, y así podrán conocer bien Francia, Italia, Estados Unidos, Japón y México. Además, los participantes tendrán que preparar el desayuno y el almuerzo, y así ven la importancia del trabajo que se hace en la cocina. Y no olvidemos la parte de craft, que seguro que harán manualidades preciosas. Las colonias se hacen en la Cookiteca del recinto del Pueblo Español, en Barcelona (un espacio fantástico).

Y hace una semana en pudimos hacer una prueba, y por eso os lo recomendamos 100%. Fue un auténtico placer poder estar con las #twins haciendo un taller de #cookandcraft. Las niñas se lo pasaron en grande (¿hacer galletas y mini cupcakes? ¿Y poder poner chocolate por encima? ¿Y usar una manga pastelera? ¿Quién se puede resistir?) ... Y los padres también. Fue un fantástico taller que compartimos con otras familias. Y luego estuvimos otro buen rato haciendo una cajas que dejaron volar la imaginación de los niños. Y como siempre que se cocina, lo mejor de todo es compartir lo que has elaborado. Así que fue fantástico probar todas las recetas.

Mmmmmmm, todo buenísimo!

Ya lo sabéis, a ponerse el delantal, ¡que tenemos trabajo!






17 mar 2015

Niños intrépidos


Los niños son intrépidos. Por naturaleza. Y también, creo, por la oferta que tenemos actualmente. Me explico. La primera vez que fui a esquiar tenía 29 años. Nunca me había atraído, pero mi marido quería probar y nos enganchó a los dos. A él siempre le ha gustado navegar (hacía windsurf y había llegado a tener una barca pequeña) y me hizo subir por primera vez a un hobie cat cuando tenía 28, de años (lo acababa de conocer). El verano pasado logró hacer realidad un sueño que hacía tiempo que perseguía, bajar en canoa por las gargantas del río Tarn. Yo tenía 42 años. Nunca he patinado sobre hielo, porque los patines y yo no somos buenos amigos. La primera vez que me puse un arnés para hacer rápel tenía 17 años.

Pues bien, las mellizas, con sólo 6 años, ya han hecho todo esto.

Se pusieron unos esquís con tres años, navegaron con su padre con un barquito con 4 o 5, patinan desde muy pequeñas, e hicieron canoa con 5 años y medio. Las pequeñas se pusieron arneses hace dos veranos para saltar de árbol en árbol.  El tema de la bicicleta fue impresionante y de golpe pasaron de sentarse en la silla detrás nuestra bici a seguirnos con la suya. Pedaleando con fuerza con dos ruedas. Hace unos días vieron su primer partido de hockey sobre hielo y ya las tengo deslizándose por casa con el palo de la escoba y una pelota desinchada. 


¿Son más intrépidos los niños de ahora que los de antes? Seguramente la respuesta es NO. ¿Tienen muchas más oportunidades que quizás generaciones pasadas no han tenido tanto al alcance ?. Me arriesgaría a decir que la respuesta en este caso es SÍ y NO. Analizado fríamente, pienso que son cosas que a nosotros nos gustaban y por tanto queremos que ellas hagan y así podamos disfrutar en familia (aaaggghhh, ¿qué hacemos si finalmente no les gusta?), O sencillamente cosas que queríamos hacer para probarlo y hasta que ellas no fueran un poco más mayores no podíamos hacer, y por eso hemos esperado. Las nuestras son "pequeñas" intrepideces, però ¡ojalá nos queden muchas por descubrir!

11 mar 2015

'Tieta Air'



Febrero es sinónimo de nuestra tradicional 'escapada' de pareja. Tan vital, tan importante, y este año, tan necesaria para desconectar. Pero no quiero hablar de nuestra escapada, sino de lo que pasa cuando nosotros "no estamos". He volado en muchas compañías y he estado en muchos albergues, campings y hoteles. Pero, cuando nos vamos de escapada-solos, ¿qué pasa con las niñas?

No hay nada como las ofertas de "Tieta Air" (para despistados, las niñas siempre se quedan en casa mi hermana (su tía, ‘tieta’) y mi cuñado... y lo pasan pipa, lo esperan desesperadamente y con mucha ilusión).
Os lo cuento.

* Con 'Tieta Air' sólo se debe reservar con tiempo el fin de semana que necesitas, porque tiene muchas reservas propias.

* 'Tieta Air' no me plantea problemas de dimensiones del equipaje ni de peso, como en otras compañías aéreas. Las niñás pueden facturar las maletas que necesitan y no tienen límite de equipaje de mano en cabina

* 'Tieta Air' tiene una oferta especial en TI sin necesidad de pulseritas. También incluye la pizza para cenar, chupa-chups y chocolate

* Lo que más me gusta es que las clientas están abonadas al extenso programa de actividades organizadas por 'Tieta Air'. Compra, ordenar la comida una vez llegas a casa, preparar la comida y la cena, jugar con la prima que llega con más ganas de jugar que ellas, películas, teatro, leer y revisar todos los trabajos que han hecho en la escuela durante el fin de semana ...

* La compañía 'Tieta Air' incluye un sistema vía Whatsapp que te manda fotos de las pequeñas y mensajes de voz de tus hijas con preguntas como... "Mama, ¿vais a cenar fuera a un restaurante o ya está durmiendo?".

* Y gracias al WiFi, 'Tieta Air' recibe las fotos que nosotros vamos mandando del Atomium o del museo del cómic y se dedica a buscar explicaciones en Internet para que ellas vean lo que tú estás visitando.

Gracias por todo 'Tieta Air'!

Las ofertas de estancia con 'Tieta Air' son exclusivas y limitadas. Así que, lo siento, pero no puedo dirigiros a ellos, y creo que han borrado toda su presencia en Internet.


Ahora dejamos la broma. Escribo este artículo para reivindicar una vez más lo importante de poder hacer estas escapadas solos. A veces son necesarias sólo unas horas, otras se puede alargar más. Por eso son tan importantes los hermanos, primos, tíos, cuñados, abuelos y abuelas, amigos o canguros que nos dejan estos espacios y lo hacen posible.

9 feb 2015

Beso a quien quiero y cuando quiero. Los niños también

Beso: acción de besar
Besar: Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, “tocar u oprimir con un movimiento de labios, a impulso del amor o del deseo o en señal de amistad o reverencia”.

Tengo 42 años. A día de hoy, hay gente a quien no quiero besar, que me repulsa, no tengo ningún afecto o me parece estúpido tener que hacerlo por algún tipo de convención social (para eso doy la mano, y depende de a quién, saludo con la cabeza y listo). He aprendido que hay besos de circunstancias, de cordialidad, de amor, de amistad, apasionados, de familia... besos que son caricias, un ‘hola’, declaraciones de intenciones, un ‘qué ganas de verte’ o un ‘te he echado de menos’. Pero hay algo que tengo muy claro. Yo decido si los doy o no.

Hace mucho tiempo que aprendí que hacerse mayor era sinónimo de saber, poder y decir NO cuando queremos decir NO. Yo no beso a alguien que me caiga fatal, a alguien que no me guste o a alguien que no quiera.

Entonces… ¿Por qué a veces obligamos a los pequeños a que lo hagan? Reconozco que alguna vez he insistido a las pequeñas que dieran un beso a alguien (básicamente de la familia) para despedirse, o porque me sabe mal. Pero cada vez lo hago menos. Cuando ellas quieren dan los besos que quieren. Y cuando no, pues no. Y, ¿sabéis qué? Las mellizas dan muchos besos. A quién quieren y cuando quieren. Porque de convencionalismos, tenemos tiempo para aprenderlos todos. Y no se aceptan chantajes. 


Con este post quiero defender también los #besoslibres, que Bea Mamá de Dos ha iniciado en su blog. Allí encontraréis el link a otros blogs que se han unido a la iniciativa. Y os recomiendo un post de Pilar Martínez sobre el tema: ¿Por qué no hay que obligar a los niños a dar besos? 

26 ene 2015

Un telescopio con poderes de máquina del tiempo

¿Sabéis cuando en una película de golpe alguien toca algo o ve algo y tiene un flash? Esas escenas increíbles que piensas que sólo pasan en el cine… pues me ha pasado. 

Primero tengo que contaros que Estel pidió un telescopio a los Reyes. Le trajeron uno, que aunque era de juguete, parecía que estaba bastante bien. Y lo estaba, pero la lente tenía polvo dentro, así que fuimos a la tienda dónde los Reyes nos habían dicho que podíamos ir si había algún problema. No tenían otro, así que con Estel decidimos que lo devolveríamos y buscaríamos alguno de verdad de segunda mano. Tiene muchas ganas de mirar la luna y las estrellas, porque en una parte del proyecto de este curso estudiarán los planetas.  Y la cosa quedó aquí.

El fin de semana pasado teníamos comida familiar. Estábamos comentando los Reyes y salió el tema. Mi hermano ni siquiera sabía que Estel había pedido un telescopio. Cuando lo oyó, me propuso que me llevara el que tiene en su casa. Era de nuestro padre, a quién le encantaba mirar las estrellas. Él lo guardaba, y lo tenía en el despacho porque no quería dejarlo en una caja. Las niñas lo habían visto y sabían que era del “avi” (abuelo), a quién no han conocido. Ese mismo día fuimos a buscarlo.

Y entonces pasó. El flash. Mi hermano lo tenía allí montado. Y me dio las ópticas para que las guardara. Y las toqué. Las tenía en mi mano. El telescopio de mi padre. Con él pasé horas y horas mirando la Luna y Saturno. Noches en las que me decía que tenía que estudiar mucho si quería ser astronauta y trabajar en la NASA. Yo era pequeña y cogía las lentes (las que ahora estaban en mi mano) y él me decía que tuviera cuidado, que era delicado.


Mi padre murió hace casi 8 años. Des de entonces sólo lo podía recordar en el hospital. Era como si todos mis recuerdos de él estuvieran bloqueados. Pero esas ópticas han hecho que volviera a ser pequeña, con mi padre al lado, y en el balcón que teníamos en casa, me pasara noches y noches soñando con ser astronauta. Ahora, las niñas, esas pequeñajas que lo habrían vuelto loco, serán las que aprenderán a amar las estrellas con SU telescopio. Y yo he recuperado algo que no tiene precio. 

14 may 2014

Una mamá y una madre


Ya hace un par de años, nada más comenzar en la escuela, con las pequeñas hablábamos de la familia.

Llegaron un día de clase y una de ellas me contaba que un niño de su clase no tenía un papá como tenía ella. No, le respondí. “Tiene dos mamás, ¿verdad?”. Y ella me contestó: " Nooo, tiene una mamá y una madre”. Y continuaba analizando: " Yo tengo un papá y una mamá “. "Sí, y hay niños que quizás tienen un papa y un padre”, les respondí. Ona añadió que el papá y la mamá de una niña de la clase viven en ciudades alejadas. “Hay familias muy diferentes”, concluyeron ellas.

Me las miro y veo una generación que crece y vive con absoluta normalidad que un niño tenga una mamá y una madre. Hay niños que viven con un padre , con la madre , con un padre y una madre , con dos madres , con dos padres , con los abuelos , con tíos, con tutores , con los nuevos compañeros / as de sus madres o padres , con familias de acogida ... Y muchos otros niños viven sin tener a nadie que los quiera . Y eso es lo que más les cuesta entender a las pequeñas.

Quizás no haría falta decirlo, ojalá no hiciera falta decirlo, pero a menudo me encuentro que todavía hay quien no tiene nada más que hacer que meterse en la vida de los demás. Y hablar, criticar y juzgar a quién y cómo se ama. Y me pongo de los nervios cuando escucho algunas de estas personas cuando dicen que dos hombres, o dos mujeres, no pueden tener una criatura. Pero sí toleran que una criatura viva una pesadilla, pero claro, en el seno de una familia formada por un hombre y una mujer. Perdonad, pero yo no los entiendo.

Hacía mucho tiempo que quería escribir este artículo pero no encontraba el momento. He vuelto a pensar en ello a raíz de la celebración, el 17 de mayo, del Día Internacional contra la lesbofobia , la homofobia , la bifobia y la transfobia . El 17 de mayo se conmemora mundialmente la fecha en que la Organización Mundial de la Salud suprimió la homosexualidad de la lista de enfermedades. Era el año 1993. Esto me ha llevado, hoy, a hablar de la multitud de fórmulas que tenemos para el núcleo familiar.


Quizá por eso me gusta tanto la frase. Con ojos de niño, las cosas son mucho más sencillas y fáciles de entender: "Tiene una mamá y una madre". 

17 abr 2014

Cuando estamos todos juntos

Son los dibujos de Ona y Estel, de nuestra familia. Dicen que somos una familia "cocinillas" y "viajera". Aunque me hace gracia los dos adjetivos que han escogido, lo que más me gusta son las sonrisas que tenemos dibujadas en la cara. Porque creo que reflejan que cuando estamos todos juntos, estamos contentos y somos felices. Así que esto es justamente lo que haremos los próximos cuatro días. Desconectar  un poco del día a día, y jugar y pasear mucho.
 


16 ene 2014

¿Actividades y espacios específicos para familias?

* ¿Me gusta encontrar lugares que piensan en mis necesidades? SÍ.
* ¿Me gusta que me atiendan respetando estas peculiaridades? SÍ
* ¿Me puede hacer decidir volver a un lugar o dejar de ir? SÍ.
* ¿Lo valoro como un valor añadido que por ejemplo, me cueste un poco más caro? SÍ.

Cuatro preguntas que contesto con un SÍ rotundo y que de hecho, podrían aplicarse a cualquier persona y / o consumidor. Sólo que hoy lo analizo desde el punto de vista de las familias, de ' mi yo' como unidad familiar, con algunas necesidades, intereses y variables que han cambiado desde que tuve las mellizas.

Hace unas semanas, en un programa radiofónico, creo que en la SER, preguntaban sobre el debate de si las compañías aéreas debían ser espacios donde se "vetaran" las familias con niños, porque molestaban a los demás pasajeros. Recuerdo que respondí, casi incrédula, si las compañías aéreas no se habían dado cuenta que haciéndolo al revés, quizás aún ganarían más pasajeros. En todo caso hay espacio para todos y me parece un debate exagerado. Pero... yo preferiría volar con una compañía que tuviera un espacio amplio para ir con los niños y algún detallito como un juego para colorear, o facilidades para calentar una papilla, etcétera... que una donde te miran mal por viajar con las niñas.

Puede parecer una tontería, pero para mí, ahora, no lo es. Agradezco un supermercado que tenga unas plazas para aparcar dedicadas a embarazadas o familias con cochecitos ( ahora ya no nos hace falta , pero cuando las dos niñas eran pequeñas , esta operación era más que complicada ) . Me gusta ver aseos bien equipados para cambiar a los bebés. Me gusta cuando alguien me recomienda un hotel / hostal o pensión porque tienen habitaciones pensadas para cunas de viaje, o con microondas o que tengan barandillas para que los niños no caigan de la cama. Son cosas muy pequeñas, muy sencillas, pero que con la logística de viajar con gemelas, se agradecen muchísimo. Hablo de restaurantes que tienen tronas, un pequeño espacio de juego y no ponen caras raras cuando pides calentar una papilla.

Y hablo por ejemplo de una iniciativa que se reanuda este viernes en Sabadell, mi ciudad, y que se hace en muchas otras. Se llama 'Cine con bebés', y que sencillamente es una proyección de cine adaptada a padres con bebés. Luces atenuadas, sonido nada estridente, lugares para cambiar los niños... y un espacio donde los padres pueden disfrutar de la película que se estrena esa semana. Compartiendo un espacio donde además, se encontrarán con otros padres. Espero que les funcione. ¡Ojalá hubiera existido hace 5 años!


No creo que las familias, en este sentido, pidamos nada del otro mundo. En el fondo, no es más que marketing familiar... y los consumidores, somos un buen puñado.

2 may 2013

Armas, niños, Estados Unidos


Hoy ya no puedo aguantarme más. Basta. Si no lo saco, reviento.


No me gusta cuando las niñas, alguna vez, han jugado a perseguirse, y hacían el gesto con la mano de llevar una pistola. "Pum, pum, te has morido". No me gusta verlo. Les cuento, les digo que no me gusta. Supongo que ven algunos niños mayores que lo hacen. O con una espada. "¡Te he pinchado en la barriga!". No me gustan estos juegos. Y eso que sólo son juegos, pienso.

Me estremece la noticia que me ha tocado explicar hoy. Un niño de cinco años (¡cinco!) que mata a su hermana, de dos (¡dos!), en Kentucky, en Estados Unidos. Todo el día que pienso en esta familia destrozada para siempre, pero cuando sabes las circunstancias, no puedo hacer nada más que indignarme. El niño la ha matado con un arma de fuego, que le habían regalado un año atrás. Y un rifle que además, está pensado para niños. ¿Pensado para niños? No me entra en la cabeza que exista una industria tan perversa que prepara un arma de fuego, ¡pensada para niños! ¡Es demencial! No es una casualidad que este niño tuviera un arma. Hay una compañía cínica que las crea en diferentes y atractivos colores para que los niños las quieran. Hay una familia... lo siento, no sé cómo podría definirla, no me salen las palabras, pero lo mínimo que se me ocurre es 'insensata' que regala a su hijo de 4 años un arma. Y hay un país que es incapaz de enfrentarse a una realidad que cada 'x' tiempo nos deja noticias de matanzas y desgracias y que no hace nada porque es una industria demasiado poderosa. Y claro, encima intenta hacernos creer que es una cuestión de seguridad personal. Se ve que la página web de la empresa (no pienso ni decir su nombre porque no quiero ni regalarles una visita de curiosidad), promociona la venta de armas de fuego a menores con el slogan "Mi primer rifle" y asegura que son armas de calidad para los jóvenes estadounidenses. Armas de calidad para los jóvenes norteamericanos... ¿para qué? ¿Cómo?? Pero claro, no es sólo que estos desgraciados las vendan. Hace unos años produjeron 60.000 unidades entre rifles y pistolas. Y claro, alguien las debía comprar.

Y después se extrañarán de la matanza escolar de Newton y tantas otras. Es lamentable que sean ellos, precisamente ellos, quien luego se extrañen. Y a mí no se me va de la cabeza la imagen de los dos hermanos.

27 mar 2013

Sus manos son mágicas

El verano pasado, el Casal de la escuela se centró en el mundo del circo y la magia. Ona y Estel estaban fascinadas y encantadas y desde entonces les gusta jugar a hacer magia. Este fin de semana pasado tuvimos la oportunidad de ir a ver el espectáculo La asombrosa historia de Mr.Snow. Me daba cierto miedo que no fuera un espectáculo adecuado a sus edades, y ya me habían avisado de que habría cosas que seguramente "no entenderían". Aún así me hacía gracia ir y que ellas vieran un espectáculo íntegramente dedicado a la magia (han visto muchas obras de teatro, pero un montaje de magia como tal, era la primera vez).

Como es habitual, se quedaron clavadas en la butaca, mirando fijamente el escenario, viendo las evoluciones de Mister Snow. De vez en cuando me decían: "Mamá, esto me explicarás después...». Sé que se quedaron sólo con algunas cosas: cartas y monedas que salían sin saber cómo de las manos, un conejo que aparecía debajo papel higiénico y un pez que adivinaba letras o que salía de un billete de diez euros. Hubo un momento que Estel me miró y resumió perfectamente el alma del espectáculo y de Antonio Díaz. "Sus manos son mágicas", me dijo con los ojos bien abiertos. Y sí, yo pensé lo mismo y sin saberlo Estel también me dio el titular. Si os gusta la magia, os recomendamos este espectáculo, porque pasaréis un muy buen rato.

Aunque las pequeñas no entendieron buena parte de los números, el efecto teatro fue inmediato. El esperado y el deseado. Nada más llegar a casa cogieron las monedas de juguete del supermercado. Se las ponían dentro de una mano y de golpe, tras pedirte el típico "sopla, sopla" la hacían desaparecer. Coger cartas y hacer ver que una aparece por sorpresa dentro de un zapato. Sólo que sus trucos son fáciles de descubrir. Lo que me da miedo es que empiecen a tirar de rollos y rollos de papel higiénico para ver si al final sale un conejo :-)

16 may 2012

#equilibrando el desequilibrio

Muchos días me siento así. Una equilibrista haciendo malabares para llegar a todo. Hice esta foto casi por inercia. Pero cuando desde el blog de Conciliación Real Ya nos han propuesto celebrar el Día Internacional de la Familia con un Carnaval de blogs centrado en la importancia de mantener el equilibrio entre la vida laboral y personal, supe que sería la foto que lo ilustraría.

Quiero empezar esta reflexión diciendo que creo que soy afortunada. Tengo un trabajo donde me han permitido hacer horario intensivo de mañana y por las tardes puedo estar con mis hijas mellizas. Sé que hay gente que está en una situación mucho peor. Sé que hay países que pensarían que nuestras preocupaciones son ridículas y algunos que tendrían que buscar la palabra conciliación en el diccionario. Pero también sé que hay gente que puede compaginar su vida laboral y personal mucho mejor. Sé que hay países que se lo toman como una cuestión fundamental. Nos fijaremos en los que están mejor, ¿no?

 

Hay tantos temas a abordar que es imposible abarcarlos todos. Hoy quiero centrarme en el concepto “llegar a todo”. Hemos estudiado o luchado para conseguir un trabajo que nos llene y nos haga sentir realizadas. Muchas mujeres habían pensado que era su “todo” (o su “mucho”) hasta que la maternidad cambió al 100% ese concepto. Queremos ser madres y estar con nuestros hijos. Queremos continuar haciendo nuestro trabajo, queremos ser pareja, hermana, amiga y queremos tenerlo todo “controlado”. Yo he descubierto que no puedo llegar a todo. Por eso equilibrar nuestra vida laboral y familiar implica muchas veces renunciar a algunos aspectos. Y no debería ser así. Tengo que priorizar. Pero priorizar no debería significar renunciar absolutamente. No sería así si la cultura empresarial de este país apostara por los resultados en lugar de valorar las horas que se está en el trabajo. Si se entendiera que las jornadas reducidas son oportunidades de creación de nuevos empleos y de satisfacción de los trabajadores que las necesitan. Para lo que sea. Para cuidar de los hijos, de los padres, para estudiar o para dedicar su tiempo libre a una ONG. Mientras no haya un cambio de mentalidad profundo en muchos de estos aspectos… la sociedad continuará viviendo en un desequilibrio.


Por eso, mientras tanto, en menor o mayor medida, tenemos que ir #equilibrando este desequilibrio.

 

24 sept 2011

Grandes preparativos para un paseo… efímero

Salir a la calle la primera vez con el cochecito doble no es fácil. Además era el mes de diciembre, y hacía frío. Nos han dejado el cochecito y es de aquellos que un bebé va frente al otro. No de lado. Que al final acabaremos teniendo uno, pero todavía no. Comprar un cochecito doble de gemelos también requiere un master. El problema es que no hay apuntes ni profesores, y la moda McLaren también se impone. Y no tenía ningunas ganas de dejar imponerme ella. Los vendedores intentan endosarnos todo lo que pueden (y más).

En un primer momento no fue necesario porque como decía, mi "hada gemela" nos lo dejó. Era práctico, porque al ir uno delante del otro, era estrecho y podía pasar bien por las aceras. Llevaba volante (sí, sí, no es coña), de modo que era muy fácil maniobrar, incluso con una mano. Pero claro ... era largo, muy largo, y pesaba mucho. En el ascensor de su casa la teníamos que "doblarlo-a-medias" para poder entrar. Y ocupaba todo el maletero del coche. Con toda esta logística de antemano (no penséis que le cogimos el truco a la primera) y después de tardar media hora en pensar cómo las vestía, salimos a la calle. Para mí no era fácil, porque todavía llevaba los puntos de la cesárea, pero tenía como la necesidad vital de salir y respirar. Llevaba dos o tres días encerrada en casa, en un torbellino de sensaciones y sentimientos nuevos, y quería salir. Sabía que no podíamos ir demasiado lejos, porque no podía forzar la máquina, pero pasear por la calle significaba una pequeña victoria.

Salimos a la calle. Llegamos a la esquina, camino de la cafetería. Se pone a llover. Marcha atrás. Volvemos al portal. Nuestro primer paseo ha durado exactamente 3 minutos y medio.

Tres días de lluvia más tarde, sale el sol. Hoy sí. Todo a punto. Ya tenemos un poco más de práctica y salimos a la calle, ellas abrigadas y yo tomándomelo con calma. Es nuestro primer y orgulloso paseo en familia. Pero al cabo de un rato veo que Jordi está nervioso. Incómodo.“¿Qué te pasa?, le pregunto. Y me responde muy preocupado: "Todo el mundo nos mira. Todo el mundo se gira para mirar el cochecito y las niñas". Es verdad. Será una constante a partir de ahora. Yo no me he dado cuenta. Será que desde el embarazo, sobre todo los últimos tres meses, estaba acostumbrada a que todo el mundo me mirara esa barriga enorme que llegaba antes que yo a todas partes.

25 jul 2011

Recuperando pequeñas parcelas (El sorprendente caso del tiempo reaparecido)


Este post es un juego de combinaciones con el anterior. Hay que buscar nuevas fórmulas... aquí tenéis algunos de nuestros trucos



La manera más fácil de ir al cine es ir a la sesión de noche. Ellas ya están durmiendo y tú las dejas con tu cuñado que te hace el favor. Eso sí, hay que elegir muy bien la película. Ya que vas una vez al año (con suerte) , como mínimo la película que sea buena (mi última, El discurso del rey, nada que decir... excelente película).



El sexo. Intentando olvidar el cansancio, cuando ellas hacen la siesta (a veces es difícil combinar que las dos se duerman en el mismo momento) o cuando ya están dormidas por la noche. Una buena alternativa... que alguien se las lleve a pasear o a jugar un rato.



Por el tema de las cremas, bañeras de agua caliente y depilaciones y peluquerías varias no he encontrado fórmula mágica. Ducha rápida y gracias, escapadas al mediodía para depilarme cuando ya hace tres semanas que digo que tengo que ir y compenetración total de la pareja cuando le dices que el sábado te levantarás a las siete para estar en las puertas de la peluquería a las ocho y así terminar lo antes posible.



Irse de fin de semana no se improvisa de hoy por hoy. Requiere una cierta planificación si bien con la experiencia vamos mejorando nuestros timmings y cada vez llevamos mejor la logística. Cuestión de práctica.



Salir tranquilamente con una amiga para ir a hacer el café significa que hemos organizado un "pequeñitas free day" (es decir, que se quedan las dos con abuelos, abuela o tía y primas). Sino la cosa se queda en intento de hacer el café, con las niñas dando vueltas y sin dejarte hablar de cosas trascendentales. En este apartado podríamos incluir ir a comprar ropa para mí.

Tema bailar en una discoteca mejor ni hablo. Me muero de ganas de bailar pero hace como tres años que no lo hago (menos cuando bailo en medio del comedor, pero no sería lo mismo).



¿Desayuno con calma? Hay días entre semana que me levanto a las siete y tengo que ir a buscarme el café con leche para llevar antes de llegar al trabajo porque no he tenido tiempo. Algún fin de semana lo hemos conseguido, aunque también es verdad que el concepto "calma" deberíamos redefinirlo. Me conformo con poder desayunar con cierta tranquilidad.



Hay un momento de la invasión que crees que no conseguirás escapar de esta vorágine. Incluso piensas que olvidarás todas aquellas cosas que hacías antes y tanto te gustaban. Y es verdad que ahora tienes multitud de emociones nuevas. Pero por suerte, algunas parcelas se van reconquistando. Hacerlo es vital, para la salud de una misma, de la pareja y de la familia. Poco a poco, cada uno vuelve a tener su espacio.