26 dic. 2012

Un regalo muuuuuuuuuy inesperado


25/12. Día de Navidad. Acabamos de comer en casa mi hermana y Estel dice que quiere quedarse a jugar con las primas y también a dormir. Ona dice que no, que quiere ir con papá y mamá. Vamos a casa a buscar 4 imprescindibles. Estel está feliz jugando y recogiendo en casa de su tía y no se echa atrás. Ona tampoco. Están las dos muy emocionadas. Es bueno que quieran hacer cosas diferentes. Estoy segura que hoy les costará ir a dormir temprano. Mi hermana me cuenta que Estel se ha zampado dos canalones para cenar, un helado y que después aún tenía más hambre (¿dónde se mete la comida, esta criatura?). Yo también voy a dormir tarde. Tengo trabajo atrasado. Pero estoy agotada. Además, al levantarme cada día laborable a las 6 de la mañana, provoca que los fines de semana mi reloj interno también me haga levantar temprano. Voy a dormir con la perspectiva de que no dormiré mucho.

26/12. Día de San Esteban (festivo en Cataluña). Me levanto con la sensación de haber tenido un sueño extremadamente reparador. Miro el despertador. No puedo creerlo. Son las 09.40h. ¿Y Ona todavía está durmiendo? ¡Es increíble! Me lo vuelvo a mirar porque es inverosímil. ¿Y yo he podido dormir todas esas horas seguidas? Sí, sí, es cierto. Hacía años que no pasaba. Al cabo de un rato me llama mi hermana. Estel no hace demasiado que se ha despertado, contenta y feliz. Se despierta Ona. Volvemos a llamar a casa mi hermana para que las peques se quieren decir "buenos días".

Hoy hemos tenido un regalo inesperado. Inesperadísimo. Como todos los regalos sorpresa... son los mejores. No ha sido un regalo material, sino físico y mental. Señores y señoras... eso sí que es un regalo. Para todo los demás, como decía aquel anuncio... Mastercard!


2 comentarios:

  1. Pues, felicidades entonces! creo que ha sido una gran demostración de la confianza que tiene.
    Que rico dormis más cierto!
    Saludos.

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  2. Madre mía, cuando leí el titulo del post en mi blogroll sabes lo que pensé, ¡Que estabas embarazada! Venía directa a darte la enhorabuena y todo je je Qué gustito eso de dormir a pierna suelta eh? Menos mal que yo me he tirado media vida durmiendo como una auténtica ceporra para coger fuerzas antes de ser madre, y es que algo me decía que iba a necesitar bastantes reservas...

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