10 ago. 2012

Gemelas mezcla 100%


En el último artículo hacía referencia al vínculo entre gemelas. Hablaba de cómo a menudo no buscan la compañía de otros niños porque les basta con su hermana. Hay tantas cosas que contar que es difícil no dejarse cosas. Pero uno de los comentarios más recurrentes con padres de gemela@s es que son caracteres muy diferentes, aunque les una este increíble vínculo. A raíz de los comentarios y las reflexiones, pienso que también hay que explicar que Ona y Estel son dos caracteres absolutamente diferentes. Y que sí, de tal palo tal astilla.

Os digo la verdad: tenemos las gemelas cruzadas. Nada más nacer quedó claro que físicamente una se parecía al padre y la otra a la madre. De hecho, cogimos unas fotos nuestras recién nacidos y realmente, las niñas eran clavadas a nosotros. Esto ya fue una gran suerte, porque las "apropiaciones" quedaban repartidas (sí, sí, de aquellas cosas que pasan, que todo el mundo dice que un bebé recién nacido se parece sólo a una parte de la familia;), ¿verdad?). De hecho, cuando empezaron a decir alguna sílaba, fueron las sílabas más versátiles de la historia, porque había quien interpretaba que decían abuela, yaya, tía o papa... cuando era clarísimo que decían mama, no es necesario que os lo diga :)

Bromas aparte, está claro que las pequeñas se parecen físicamente a cada uno de nosotros. Estel se parece muchísimo a mí, y Ona a su padre. Pero lo más curioso es que están cruzadas. El físico no corresponde al carácter que le tocaría. Es decir: los caracteres están absolutamente cambiados. Buena parte de la manera de actuar y de las cosas que le gustan a Ona son mías y la manera de hacer y comportarse de Estel son de su padre. Supongo que es una manera sabia de la naturaleza de repartir las virtudes, los tics, los defectos, los hobbies, los modos de hacer y actuar, los gustos, los sentimientos... Cosas de la genética. Eso sí, ¡absolutamente mejorada con la nueva generación! :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario