22 sept 2014

Compañeras, siempre


Este fin de semana nos hemos despedido de la playa. Con el inicio del curso escolar, casi ha sido un "adiós, verano". He podido sentarme un rato tranquila en la arena, y pensar en cómo ha ido este verano, del que todavía tengo tantas cosas que contar. Pero me las quedo mirando cómo se bañan, saltan olas y juegan en la arena delante de mí. Una dice que hace una cascada de agua mientras la otra crea un castillo, pero en el fondo juntan las dos construcciones.

¿Y sabéis qué? Me dan envidia y a la vez me hacen especialmente feliz. De pequeña, yo no tuve ningún hermano ni primo de mi edad, y fuera de la escuela, no tenía niños con quién jugar. Y es algo que vista con perspectiva, pienso que echaba de menos.

Ellas son grandes compañeras de juegos. Sí, se pelean, claro... y se enfadan. Y se quieren con locura. Las veo jugar, y escucho como ríen. Siempre lo han hecho, desde pequeñas. Tienen sus historias y sus juegos. Supe que sería un vínculo especial desde el momento de quedarme embarazada. La idea de tener uno me hacía respecto, y de golpe, me llegaban dos. Una amiga me dijo que la naturaleza era muy sabia. ¡Por supuesto!. Las mandó juntas, para que tuvieran una compañera de vida. Y yo me las imaginaba cuando tuvieran dos años, como serían. Y también ahora imagino cómo serán cuando tengan 7 u 8. Y me asusto un poco en cómo será cuando sean adolescentes (si se pelearán mucho por la ropa o nos lo pondrán complicado con el tema ‘salir de fiesta’). Pienso si vivirán aquí o fuera, o qué querrán ser de mayores. Sólo confío en que siempre se tengan la una a la otra, y que se quieran como lo hacen ahora. Una complicidad única y difícil de explicar. Y me viene a la cabeza la imagen de dos gemelas del barrio, que deben rondar los sesenta, y que muchas tardes las veo pasear juntas. Imagino que cada una tiene su vida, pero que les gusta explicarse su día a día.


Y mientras lo pienso, mis "pequeñas" se cogen de la mano y se adentran, por enésima vez este fin de semana, a saltar juntas las olas. Es maravilloso.

31 ago 2014

Nuevo curso, nuevos retos


Este verano el blog ha descansado del todo. No era mi intención, porque tenía muchas ganas de escribir, pero había una misión prioritaria: cargar pilas.

Creo que las hemos cargado mucho, y espero que duren un cierto tiempo. Tengo muchas ganas de escribir sobre muchas cosas, y compartirlas con vosotros. Hemos cerrado una etapa (P5) y empezamos otra, con aspectos por resolver y otros que hemos trabajado mucho este verano. Hemos pasado unas semanas cargadas de aventuras y ahora empezamos el nuevo curso. Para toda la familia, una nueva temporada de retos y curiosidades.

Bienvenidos al nuevo curso de LA INVASIÓN TWIN.

31 jul 2014

Desconectar para poder cargar pilas

Me siento así. Sin batería y con necesidad vital de recargarme.

Junio ​​ya es, por sí solo, un mes agotador. Final de curso, final de extraescolares y preinscripción de las siguientes, preparación de los casales de verano. Un mes donde se juntan fiestas y celebraciones y soy incapaz de alargar más las horas. Creo que a todos / todas nos pasa lo mismo. El mes se escapa como nada, y las semanas avanzan inexorables.

Pero este año, julio ha sido igual. Un mes en el que, encima, le dejo la "responsabilidad" de planificar todos los médicos y revisiones que no he tenido tiempo de hacer. Este año me ha coincidido con trabajar durante todo el mes, y con cambios de horario. Las niñas han hecho dos casales diferentes, dos dinámicas, dos listas, dos maneras de funcionar. Preparar comidas para que se las llevaran.

Y mientras tanto, yo sólo tengo tiempo de hacer listas mentales de cosas que quería contar en el blog.
El final de curso, de un P5 que no sólo es el final de un curso. Es el final de una etapa. Y cómo llegamos y cómo la enfrentamos.

De la cantidad de cosas que las pequeñas han hecho en el Casal de la escuela.

De cómo han querido probar un nuevo Casal y estamos muuuy contentos.

Y de cosas que no son tan fáciles de explicar, como tener que hacer frente a los problemas de gestión de emociones de una de las pequeñas que nos hace fortalecer como padres y buscar la ayuda necesaria para acompañarla.

Tengo la necesidad de escribir, pero me faltan las horas y las letras.

Ahora empezamos a cargar pilas, unos días para estar los cuatro juntos y hacer lo que más nos gusta: Estar juntos y poner en marcha nuevas aventuras.

Poco a poco, a otro ritmo, os lo iré contando todo. ¡Que tengáis un verano genial!

24 jul 2014

Geocaching de andar por casa


El geocaching es una actividad lúdica que consiste en buscar "tesoros" escondidos. Por un lado está el reto de encontrar estos tesoros, pero por el otro, y muy importante, conlleva tener que hacer camino para encontrarlos.

Parece que la cosa ya está muy profesionalizada, pero nuestro geocaching "de andar por casa" (sin GPS, por ejemplo) pasa por inventar historias y encontrar pequeñas sorpresas para que Ona y Estel se entretengan cuando salimos a caminar por el bosque y evitar así el famoso "estoy cansada" al cabo de cuatro pasos. Y a menudo, nuestras armas son una lupa y unos prismáticos. A las niñas les encanta llevarse las dos herramientas para observar las flores y emular a su padre, que siempre lleva los prismáticos colgados del cuello. Y siempre inventamos alguna sorpresa. Un día fue un pequeño erizo que había salido en una chocolatina. Me adelanté y lo medio oculté en medio de unas flores. ¡Qué sorpresa cuando lo descubrieron!. "¿Cómo había podido ir hasta allí?". "Es igual que el nuestro". "¿Lo habéis escondido vosotros?". Y entre conversaciones, canciones, investigaciones, observaciones, lupas y prismáticos, hacemos unos buenos paseos.

Y vosotros... ¿qué trucos de 'geocaching' usáis?









9 jul 2014

Yo tenía una nevera



De la terrorífica saga de serie B “Yo tenía uncomedor” y “Yo tenía un armario”, lleva la secuela… “Yo tenía una nevera”.

La pobre protagonista es una sufrida nevera, que nos había acompañado los últimos tiempos, ejerciendo sus funciones a la perfección (léase mantener los alimentos frescos o congelados). Su aspecto exterior era blanco inmaculado, roto únicamente por nuestra creciente colección de magnets, llegados de los viajes propios y ajenos. Los teníamos concentrados únicamente en una pequeña parte de su superficie, controlados…


Pero llegó el descontrol. Las mellizas también se han apoderado de nuestra nevera. La cantidad de magnets es tal que una ya no divisa ni de qué color es. Y… ¿qué aguantan los magnets? Dibujos… de las mellizas. Menús del cole… de las mellizas. Horarios pediátricos… de las mellizas. Magnets que son fotos de las propias mellizas. Magnets de sus dibujos favoritos. ¿Y encima de la nevera? Colección de bichitos que eran unos helados. ¿Es necesario que tengamos veinte? Por suerte, la invasión aún no se ha dedicado a vaciar la nevera de forma sistemática. Eso sí, ya llegan a los yogures. ¿Qué será lo próximo? 

1 jul 2014

Doble o nada


Podríamos pasarnos días debatiendo y hablando de la relación especial entre gemelos, de conexiones, semejanzas, diferencias... hay miles de artículos, estudios y reportajes, que más científicamente dan vueltas alrededor del vínculo entre hermanos gemelos. No es mi intención. Pero hoy me gustaría hacer hincapié en cómo el hecho de ser gemelo, marca su forma de ver la vida. Entiendo que es extensible a hermanos que se lleven poca edad, pero también imagino (no soy gemela, no lo puedo saber, por mucho que lo intuya), que la relación entre mellizos es inigualable. 

Os quiero explicar algunas anécdotas que me demuestran que para Ona y Estel, a pesar de ser dos niñas muy diferentes, físicamente y de carácter, este mundo no lo entienden la una sin la otra. O por lo menos, que lo "normal" es ser dos.

¿Cómo se pasean dos bebés?: Ya lo habéis visto en la foto. Desde que hemos llegado de colonias, todo el día están haciendo bolsas, preparando maletas y haciendo excursiones. Y claro, nos llevamos las muñecas. En plural. Pocas veces portean a una sola. Así que nada mejor que empezar a tomar la primera cinta que encuentran y atarse las muñecas para poder ir paseando tranquilamente. Si os fijáis, las muñecas también son gemelas.

La pregunta del millón: Ahora hemos vivido una etapa en la que muchos niños de la clase han tenido un hermano / a. Por eso cuando alguien les comenta:

- "Estoy esperando un niño”... su respuesta es categórica:
- "¿Sólo uno?"

Ona y Estel no piden "un hermanito": Muchas veces alguien de la familia o amigos les ha preguntado si les gustaría tener un hermano. Su respuesta también los deja a cuadros:

- "Uno no, dos. Así tendremos uno para cada una”

¿Qué está haciendo su hermana? Una constante desde que son bebés. Una puede estar concentrada pintando en el comedor y la otra jugando en la habitación. Pero siempre tienen la antena puesta para saber qué está haciendo su hermana. Y se pelean, por supuesto que se pelean... pero son las mejores compañeras de juego. Y el otra día, que Estel no se encontraba demasiado bien y estaba tumbada en nuestra cama, Ona no podía dormirse. "No puedo dormir sin Estel en la cama de al lado. Que venga, que le cantaré una canción y ya se encontrará mejor. Así nos dormiremos las dos juntas”.


Lo que os decía, un vínculo impresionante. Es un privilegio aprender de él cada día.