16 oct 2014

Soy una “mamá-máster”. ¿Tú también?



Que esto de la maternidad viene con nuevos catálogos de aprendizajes debajo del brazo ya lo imaginábamos todos. Pero que en poco tiempo te veas “obligada” a cursar másteres para todo, y a acumular uno detrás de otro... a mí esto NO me lo habían contado. Hay algunos que son cortos y fáciles, otros que implican esfuerzo y trabajo diario y sin fecha de caducidad.

Así, a bote pronto, los primeros que me vienen a la cabeza son:

·   * El Máster de pañales (saqué súper buena nota, me sabía el precio por unidad de todas las marcas y todos los supermercados, y olía las ofertas a distancia)

·  * El Máster del biberón (este me costó al principio, porque las mellizas tenían gustos diferentes con las tetinas y no había manera de acertar). Finalmente pudimos unificar con los Philips Avent y dominamos el máster a la perfección.

·   * El máster Rojo-Naranja (en este te ayuda el pediatra, porque es el que te dice si toca Dalsy o Apiretal)

·  * El máster cochecito gemelar: conducir empujando 35 quilos de cochecito no es fácil. Meterlo en el maletero / ascensores / aceras requiere nociones de arquitectura espacial.
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*  * El máster histérico de la pre-inscripción escolar: Ese fue duro. Mucho estrés durante meses, pensando en la mejor opción, con cálculos logísticos y cábalas sobre si entrarían o no en la escuela que queríamos y nos gustaba.
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   * El máster de socialización: Las mellizas van a clases separadas. El máster de memorización que supone aprenderme los nombres de sus 50 compañeros de clase en total. De algunos de ellos conozco también a sus hermanos. Reconozco que aún hoy, no asocio algunos padres con sus hijos. Cien padres y madres de golpe son muchos. 

Pero a lo que iba… el máster más importante, que de hecho, fue el motivo que me hizo empezar este post. El máster que estoy estudiando actualmente. Porqué esto de Eurodisney es muy complicado. A ver… me hace gracia… pero me rondan mil preguntas. Las peques harán 6 años. En muchos pack-oferta hasta los 7 es gratuito. ¿Está bien que me lo plantee ahora? ¿Aguantarán el ritmo? ¡Qué caro, madre mía! ¿Sólo Eurodisney o aprovecho para hacer un par de días en París? ¿Coche, tren o avión? ¿Es mejor contratar las comidas o no? ¿Hay trucos o chollos para conseguir packs a mejor precio? ¿Vale la pena, realmente?


En esas estoy, así que voy a pediros todas las sugerencias, ideas y experiencias. ¡Gracias!

6 oct 2014

Carta de amor/odio a mi liendrera


Iba a decirte que te había echado de menos este verano… pero no sería exactamente cierto. La verdad es que fue terminar el cole y se acabó la histeria de las inspecciones diarias de pelo, pasarte cada día para examinar cada mechón… nos relajamos, y la verdad sea dicha que en verano sólo te saqué un día. Y te dejé en casa, no has hecho vacaciones. Habrás descansado mucho supongo.  La felicidad veraniega de no tener que secar el pelo después de la ducha ni tener que hacer inspección detallada de la cabeza de las criaturas ha llegado a su fin.


Una semana antes de empezar el cole te saqué del fondo del armario y te dejé en primera fila. Alguien comentó que algún niño ya estaba de nuevo en proceso de desinfección. Así que volví a quererte con todas mis fuerzas porque eres la primera en detectar los bichitos asquerosos. Eres la reina de la prevención. Te quiero por eso, pero al mismo tiempo te odio con todas mis fuerzas por lo que significa. Cada vez que te cojo y te paso por un mechón de pelo estoy deseando que aparezcas limpia, si acaso con algún granito de arena, porque estas criaturas mías parece que se bañen en arena a la hora del patio. Odio cuando veo algo sospechoso entre tus firmes púas. Lo odio… lo odio… lo odio… Te quiero cuando hemos terminado y no ha aparecido nada. Pero sé que al día siguiente o pasado, volveré a debatirme en sentimientos por ti. 

30 sept 2014

Amigos imaginarios


Julia y Fiona son las amigas imaginarias de las niñas. Las gemelas no habían hablado demasiado de personajes o amigos que no existieran. Siempre han "utilizado" (por decirlo así) los amigos de la clase. Recuerdo que hemos quemado diferentes etapas, y siempre relacionadas con su día a día. En P3, hacían de maestras, y pasaban lista de los niños de la clase. En P4, que comenzaron a natación, hacían de monitoras y se llevaban a los niños a clase y montaban la piscina en medio del comedor. El año pasado, que fueron de colonias... ¡¡¡qué descubrimiento!!! Debajo la mesa del comedor era una tienda fantástica para jugar con los otros niños.

Pero esporádicamente, se van a clase de patinaje artístico o a hacer natación sincronizada con Julia y Fiona. Son actividades, que curiosamente, hemos hecho fuera de la escuela, por lo tanto, supongo que por eso no involucran a los niños de la clase. "Sí que existen, pero son invisibles de verdad. Vosotros no las veis ", me explican. Y ríen. Julia, Fiona y los niños de la clase se convierten en horas de juego e imaginación de las pequeñas cuando juegan en casa.


Leo que es frecuente en los niños hasta 7 años hablar de los amigos imaginarios. Los niños desarrollan un mundo de fantasía paralelo a la realidad y este amigo imaginario puede ayudar a desarrollar sus emociones. Según algunos especialistas, son compañeros que los niños crean para superar ciertos miedos, pero también puede ser una manera de reforzar la confianza en ellos mismos. Escuchad las conversaciones que el niño tiene con su amigo imaginario, porque puede ayudaros a conocer mejor las cosas que le preocupan o que puede necesitar.

22 sept 2014

Compañeras, siempre


Este fin de semana nos hemos despedido de la playa. Con el inicio del curso escolar, casi ha sido un "adiós, verano". He podido sentarme un rato tranquila en la arena, y pensar en cómo ha ido este verano, del que todavía tengo tantas cosas que contar. Pero me las quedo mirando cómo se bañan, saltan olas y juegan en la arena delante de mí. Una dice que hace una cascada de agua mientras la otra crea un castillo, pero en el fondo juntan las dos construcciones.

¿Y sabéis qué? Me dan envidia y a la vez me hacen especialmente feliz. De pequeña, yo no tuve ningún hermano ni primo de mi edad, y fuera de la escuela, no tenía niños con quién jugar. Y es algo que vista con perspectiva, pienso que echaba de menos.

Ellas son grandes compañeras de juegos. Sí, se pelean, claro... y se enfadan. Y se quieren con locura. Las veo jugar, y escucho como ríen. Siempre lo han hecho, desde pequeñas. Tienen sus historias y sus juegos. Supe que sería un vínculo especial desde el momento de quedarme embarazada. La idea de tener uno me hacía respecto, y de golpe, me llegaban dos. Una amiga me dijo que la naturaleza era muy sabia. ¡Por supuesto!. Las mandó juntas, para que tuvieran una compañera de vida. Y yo me las imaginaba cuando tuvieran dos años, como serían. Y también ahora imagino cómo serán cuando tengan 7 u 8. Y me asusto un poco en cómo será cuando sean adolescentes (si se pelearán mucho por la ropa o nos lo pondrán complicado con el tema ‘salir de fiesta’). Pienso si vivirán aquí o fuera, o qué querrán ser de mayores. Sólo confío en que siempre se tengan la una a la otra, y que se quieran como lo hacen ahora. Una complicidad única y difícil de explicar. Y me viene a la cabeza la imagen de dos gemelas del barrio, que deben rondar los sesenta, y que muchas tardes las veo pasear juntas. Imagino que cada una tiene su vida, pero que les gusta explicarse su día a día.


Y mientras lo pienso, mis "pequeñas" se cogen de la mano y se adentran, por enésima vez este fin de semana, a saltar juntas las olas. Es maravilloso.

31 ago 2014

Nuevo curso, nuevos retos


Este verano el blog ha descansado del todo. No era mi intención, porque tenía muchas ganas de escribir, pero había una misión prioritaria: cargar pilas.

Creo que las hemos cargado mucho, y espero que duren un cierto tiempo. Tengo muchas ganas de escribir sobre muchas cosas, y compartirlas con vosotros. Hemos cerrado una etapa (P5) y empezamos otra, con aspectos por resolver y otros que hemos trabajado mucho este verano. Hemos pasado unas semanas cargadas de aventuras y ahora empezamos el nuevo curso. Para toda la familia, una nueva temporada de retos y curiosidades.

Bienvenidos al nuevo curso de LA INVASIÓN TWIN.

31 jul 2014

Desconectar para poder cargar pilas

Me siento así. Sin batería y con necesidad vital de recargarme.

Junio ​​ya es, por sí solo, un mes agotador. Final de curso, final de extraescolares y preinscripción de las siguientes, preparación de los casales de verano. Un mes donde se juntan fiestas y celebraciones y soy incapaz de alargar más las horas. Creo que a todos / todas nos pasa lo mismo. El mes se escapa como nada, y las semanas avanzan inexorables.

Pero este año, julio ha sido igual. Un mes en el que, encima, le dejo la "responsabilidad" de planificar todos los médicos y revisiones que no he tenido tiempo de hacer. Este año me ha coincidido con trabajar durante todo el mes, y con cambios de horario. Las niñas han hecho dos casales diferentes, dos dinámicas, dos listas, dos maneras de funcionar. Preparar comidas para que se las llevaran.

Y mientras tanto, yo sólo tengo tiempo de hacer listas mentales de cosas que quería contar en el blog.
El final de curso, de un P5 que no sólo es el final de un curso. Es el final de una etapa. Y cómo llegamos y cómo la enfrentamos.

De la cantidad de cosas que las pequeñas han hecho en el Casal de la escuela.

De cómo han querido probar un nuevo Casal y estamos muuuy contentos.

Y de cosas que no son tan fáciles de explicar, como tener que hacer frente a los problemas de gestión de emociones de una de las pequeñas que nos hace fortalecer como padres y buscar la ayuda necesaria para acompañarla.

Tengo la necesidad de escribir, pero me faltan las horas y las letras.

Ahora empezamos a cargar pilas, unos días para estar los cuatro juntos y hacer lo que más nos gusta: Estar juntos y poner en marcha nuevas aventuras.

Poco a poco, a otro ritmo, os lo iré contando todo. ¡Que tengáis un verano genial!

24 jul 2014

Geocaching de andar por casa


El geocaching es una actividad lúdica que consiste en buscar "tesoros" escondidos. Por un lado está el reto de encontrar estos tesoros, pero por el otro, y muy importante, conlleva tener que hacer camino para encontrarlos.

Parece que la cosa ya está muy profesionalizada, pero nuestro geocaching "de andar por casa" (sin GPS, por ejemplo) pasa por inventar historias y encontrar pequeñas sorpresas para que Ona y Estel se entretengan cuando salimos a caminar por el bosque y evitar así el famoso "estoy cansada" al cabo de cuatro pasos. Y a menudo, nuestras armas son una lupa y unos prismáticos. A las niñas les encanta llevarse las dos herramientas para observar las flores y emular a su padre, que siempre lleva los prismáticos colgados del cuello. Y siempre inventamos alguna sorpresa. Un día fue un pequeño erizo que había salido en una chocolatina. Me adelanté y lo medio oculté en medio de unas flores. ¡Qué sorpresa cuando lo descubrieron!. "¿Cómo había podido ir hasta allí?". "Es igual que el nuestro". "¿Lo habéis escondido vosotros?". Y entre conversaciones, canciones, investigaciones, observaciones, lupas y prismáticos, hacemos unos buenos paseos.

Y vosotros... ¿qué trucos de 'geocaching' usáis?