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25 nov 2013

Fitipaldis sobre ruedas


Aún recuerdo mi BH naranja (mode nostálgico ON). LA BICICLETA. En mayúsculas, la que me trajeron los Reyes. Iba con las ruedecitas de atrás y tengo presente esa imagen de mí misma, pidiendo a mi padre que me agarrara cuando me las quitaron y tenía miedo de caer. Recuerdo que fue un proceso algo lento. Todos los niños pasábamos por el mismo trance. Era como un examen que tenías que aprobar.

35 años después.
No sé cómo. Tengo que reconocer que estoy alucinada. En julio pasado comprobé como mis gemelas, con cuatro años y medio, se subieron a una bicicleta de dos ruedas y sabían montar a la perfección. Repito, no me preguntéis cómo. De pequeñas no tuvieron ninguna bicicleta de madera sin pedales, que como todo el mundo asegura, son ideales para el aprendizaje de la coordinación y el equilibrio. La Navidad pasada, los Reyes querían traer ya las bicicletas, pero estuvieron haciendo un "máster" y no lo vieron muy claro. Una medida les iba demasiado justa y la siguiente era demasiado grande. Así que optaron por el patinete, que también, debo decirlo, les ha enseñado mucho equilibrio. ¿O es que sencillamente los niños de hoy en día tienen algunas habilidades inherentes que nosotros no llevábamos incorporadas? Como por ejemplo, ¿dominar un smartphone con tres años? (eso seguro porque en nuestra época no existían ni en las pelis de ciencia ficción)

Respuesta fácil y clara.
No me podía creer con esto de las bicicletas.
"Estel, ¿dónde has aprendido a ir en bicicleta?”.
“En el patio de la escuela, mamá“.


Aunque todavía falta un mes (glups, tres semanas) para su cumpleaños, hoy ya han tenido su primer regalo adelantado. Mi madre y mi hermano hacía tiempo que decían que les regalarían la bicicleta. Hoy hemos pasado, de casualidad, por el Trocathlon y lo hemos tenido clarísimo ( realmente vale la pena el ahorro de dinero, y más si tenemos en cuenta que crecen tan rápido y pronto estas bicis quedarán pequeñas) . Por la tarde ya han dado diez mil vueltas a una plaza, practicando giros y frenos. Mañana quieren bajar al camino del río y domingo, ir en bicicleta hasta su casa la tía.


Ahora, ya podemos hacer excursiones de nuevo los cuatro (el verano pasado no pudimos, porque pesaban demasiado para ir en la sillitas de la bicis). ¡Cuántas nuevas opciones que tenemos por delante!

4 nov 2013

"¡Buenos días, señora caries!"



Las niñas no habían ido hasta hoy al dentista. No sé si he tardado demasiado, ni aún sé cuando es el momento adecuado para hacerlo. Pero cuando empiezas a escuchar que no- sé- cuántos - compañeros - de -clase ya han tenido caries, empiezas a alarmarte de verdad. Además, me preocupaba que una de las pequeñas cierre mal la mandíbula y por eso le cuesta pronunciar bien algún sonido...

Así que hoy que las pequeñas tenían fiesta y yo, aprovechándolo, me había pedido el día, pensé que era el momento ideal. Las pequeñas lo tomaban como una aventura, con comentarios tipo “a Martí le sacaron un diente", " Laia fue al dentista y dice que no le hizo ningún daño “... además, esta mañana, viendo ‘El pequeño Nicolás', justamente iba al dentista y salía muy contento. Camino del ambulatorio, Ona me contaba que la omnipresente Peppa también había ido al dentista y "sólo" le había mirado los dientes.

Han querido entrar las dos juntas. Primero Estel. El sofá de dentista le ha impresionado un poco. Me coge de la mano a mí y a su hermana. Dientes perfectos, ni una caries. La doctora me dice que las tiene bien y que no ve complicaciones con la oclusión. Vamos a por Ona. Aquí la cosa ya no va tan bien. Minuto y resultado: dos caries y cierra con un pequeño desvío, de modo que, según me dice la dentista, dentro de un tiempo, tendremos que pensar en un aparato para corregirlo. Esto ya es un golpecito más duro. Nada, toca ponerse las pilas y hacer el máster de los dentistas.



Aprovecho para detallar algunos consejos importantes que hemos repasado con la dentista: 

• Poner muy poca pasta en el cepillo (del tamaño de una lenteja), y sobre todo, intentar que no se le traguen. Y claro, usar cepillos de dientes y dentífricos infantiles hasta los 8 años. 

• Los dientes deben cepillarse tres veces al día... también la lengua. Es importante que los niños se cepillen los dientes solos, pero que los padres lo repasen después (sobre todo las muelas, que a ellos les cuesta más)

• No acostarse nunca con los dientes sucios

• Evitar y reducir alimentos azucarados, como zumos de fruta, caramelos, yogures líquidos... u otros que se quedan muy adheridos a los dientes, como las patatas chips.

28 oct 2013

El último pañal

Ya está. Es el último. Y tengo la sensación de que cerramos una etapa muy importante. Hemos dicho adiós a los pañales, definitivamente y por completo. Y un nuevo ejemplo para rebatir las teorías de aquellos que me dicen que si las gemelas son iguales y van al mismo ritmo. NO.

El pañal « de día» hace mucho tiempo que lo dejaron atrás. Tres años prácticamente. No tuvimos ninguna prisa en hacerlo, y esperamos a que las pequeñas estuvieran preparadas. Con gemelos no es un planteamiento fácil (si queréis leer como lo resolvimos y como fue nuestra experiencia, aquí tenéis el link a Operación pañal x 2) . Si bien Ona decidió que no quería llevarlo tampoco de noche, a Estel le ha costado más tomar la decisión. De hecho, ha llevado pañal nocturno hasta hace muy poco.

Reconozco que en algún momento me preocupé, porque no era un solo pipí, sino que mojaba mucho el pañal. Intentamos que no bebiera demasiada agua antes de ir a dormir, pero no establecíamos una relación directa. Pero sabía que era una cuestión de ritmos y que no podía ponerle presión a la pequeña. De vez en cuando le preguntaba si quería probar de dormir sin pañal, pero me decía que no. Por suerte, el pediatra y la enfermera me reafirmaron que no debía preocuparme para nada. Y por suerte, las pequeñas no se han tomado nunca esta cuestión como una competición ni un motivo de " pique " entre ellas.


Y ha llegado la magia de P5. Del hecho de ser "mayores”. Estel se lo tomó tan a pecho, esto de ser mayor, que el día siguiente de empezar este curso me dijo que lo quería probar. Y voilà! La hemos felicitada mucho y ahora... ahora ya está. No se le ha escapado ni un pipí. Y nosotros hemos guardado el último pañal. Es tan importante respetar los ritmos de cada niño y evitar presionarlos o intentar hacerles madurar demasiado pronto...

13 oct 2013

Análisis en perspectiva (el segundo año)

Hace un tiempo, viendo los cambios abismales de las pequeñas decidí analizar cómo habían sido los primeros meses. En ese artículo ANÁLISIS EN PERSPECTIVA (EL PRIMER AÑO), recordaba unos inicios complicados, por el desconocimiento de encontrarse en casa con dos bebés, y también apuntaba que me hubiera gustado hacerlo en el momento, porque la memoria es selectiva y me percato que olvido muchas cosas que me había jurado que no olvidaría. Pero al mirar atrás, también te permite hacer unas " comparaciones " que de otro modo sería difícil de hacer. ¿Cómo fue el segundo año de las pequeñas?

12-24 meses

Cuando todavía alguien me pregunta si el primer año fue difícil, le digo que sí, pero que personalmente, los 12-24 aún es más duro, en ciertos aspectos. De hecho, cuando son bebés difícilmente se mueven de donde los has dejado, pero durante el segundo año su movilidad ya es más que peligrosa y realmente agotadora. Recuerdo que todo el mundo me advertía (y me hicieron entrar el miedo en el cuerpo) que cuando caminaran sería aún más terrible. Qué queréis que os diga, para nosotros, ¡fue una liberación! Nos seguían, y ¡no hacía falta llevarlas a cuestas constantemente! De manera de nuestras actividades fueron aumentando de forma considerable.

¿Sabéis que me viene a la cabeza de ese año? Las pequeñas sentadas en un trineo, riendo, aunque sólo los veía un poquito los ojos de tan tapadas que iban. Y de golpe, llorando porque la nieve estaba fría. Descubrir los parques, como unos espacios para jugar, subir a los columpios, y las risas y las sonrisas exageradas en cada nueva aventura. Recuerdo sobre todo, la curiosidad por todo y la

complicidad creciente. El descubrir, también con el lenguaje, el mundo que las rodea y la persona que las acompaña las 24 horas al día a su lado. Íbamos camino de los dos años y parecía que todo empezaba a rodar mucho mejor, con horarios bien controlados (y seguidos al pie de la letra) . De hecho, a menudo decimos que en casa hemos sido un " regimiento " hasta los tres años. A menudo pensamos que ha sido nuestra manera de funcionar, porque si no todo se nos complicaba . Si rompíamos los horarios, las pequeñas se ponían nerviosas, nosotros aún más, ellas lloraban, nosotros histéricos y estas situaciones son mucho más complicadas de reconducir. Más vale tomarse las cosas con calma e ir poco a poco.

31 may 2012

Juntas - 2


"Me dan miedo las olas"
"Dame la mano"
"Cógeme fuerte"
"No tengas miedo, estás conmigo"


La conversación es real. Fue así. Cada temporada, el primer día de playa es como una aventura que no sabes muy bien cómo responderán, si les molestará la arena o les dará miedo el agua. Este año el primer día fue fantástico, estuvieron jugando y pasándolo muy bien. "Dame la mano. No tengas miedo, estás conmigo". Tan pequeñas y saben que juntas tienen más fuerza. Que se pueden enfrentar a todo. Caminan juntas y aprenden a amar, a llorar, a tener miedo, a ser valientes, a enfadarse, a entender que las cosas no pueden ser ahora y aquí. No puedo evitar emocionarme cuando las veo así. Me demuestran, día a día, que tienen una relación muy especial que no sé hasta qué punto soy capaz de entender. Por muchas peleas, celos y momentos que están muy enfadadas... creo que por encima de todo se quieren muchísimo. ¡Tener un compañero de juego así debe ser fantástico!

18 feb 2012

Pinceladas del mundo (1) Irlanda del Norte






Había una vez, hace muchos, muchos años, un gigante que quiso dejar la isla de Irlanda. Quería ir hasta la costa de la vecina Escocia para ver a su amada. Pero… ¿como lo haría para cruzar el mar? Reunió miles de piedras y con un martillo enorme las fue clavando en el mar. Así, caminando por encima podría llegar a ver a su amada. Pero no se sabe porque no pudo terminar el camino. Pero aún ahora, se ve clarísimamente cuál era su intención. Es Giant s Causeway, en Antrim.

“Mi” Irlanda del Norte se remonta al año 1990, mi primer viaje sola, con 17 años. Un mundo de descubrimiento, un país excepcional e incluso en algunos momentos, en excepción. La presencia militar británica en las calles de Belfast era muy evidente. Aquel verano, mi mundo se dividía entre Falls Road y Shankill Road.


"El mundo es muy grande, pequeñas". Todo empezó así. Un día me ayudaron a archivar las fotografías de los viajes. Al margen de preguntar cómo es que ellas no salían, hacían diez mil preguntas. Así que me inventé alguna historieta y personaje de cada viaje para que ellas también formaran parte, aunque no estuvieran. Siempre les digo que las voy a llevar a todos estos lugares. Ojalá. La fotografía es una de mis grandes pasiones. Me hace ilusión compartirlas. Porque si habéis estado, os animéis a explicar las aventuras, historias y personajes que os habéis llevado de estos lugares.

26 ene 2012

La etapa '¿Y por qué mamá?'


(Día cualquiera. 20h)

Ona, Estel! Es hora de recoger los juguetes. ¿Y por qué, mamá? Porque tenemos que ir a cenar. ¿Y por qué, mamá? Porque ya es tarde y seguro que tenéis hambre. ¿Y por qué, mamá? Porque la barriga ya te hace ruiditos, que la oigo. ¿Y por qué, mamá? Porque la barriga quiere comer. ¿Y por qué, mamá?

(Indicaciones: aquí ya empiezo a acelerar el ritmo en las respuestas y el tono ya no es exactamente el mismo. Pero continuo...)

Porque pronto llegará papá del trabajo y también querrá cenar. ¿Y por qué, mamá? ¿Por qué qué, chicas? ¿Por qué Papa viene de trabajar? Porque tenemos que ir a trabajar... ¿Y porque, mamá?

(¡La gran pregunta! ¿Qué le digo, eh? Me gustaría poder contestarle que realmente no sé la respuesta, pero le tendré que contestar algo tipo "para tener dinero para pagar la comida, la escuela, el piso "...Pero continuo)

Venga, chicas, recogemos que papa ya está a punto de llegar con el autobús. ¿Y por qué con el autobús, mamá? Porque hoy no ha cogido el coche. ¿Y por qué ... BASTA!


La etapa '¿Y por qué, mamá?' es dura. Descubren el 'por qué' y lo colocan en todas partes. Creo que en realidad es una prueba del Ironman o algo similar. Ellos preguntan y preguntan y tratan de llegar al límite de nuestra paciencia. Y los padres ponemos a prueba nuestra inventiva. No me diréis que no habéis acabado dando respuestas surrealistas y teniendo unos diálogos apoteósicos gracias a los por qués-porqués. Pero requiere mucha paciencia, ¿verdad? ¿Por qué?

17 nov 2011

La teoría 'Scarlett O'Hara'

Tengo una teoría. Nada empírica, porque sólo pensaba que pasaba con mis gemelas, pero ahora resulta que estoy comprobando que hay una tendencia clara. O quizás es una evidencia para los pediatras y yo no me he enterado.

Si tenéis gemelos, si conocéis a alguien que tiene, si en la escuela hay dos pares... haced la consulta y me lo comentáis, por favor.

El
gemelo que nace más pequeño, con menos peso... es el que al cabo de un tiempo (meses, años) se hace más grande y alto?

Ona
pesó 2.500 kg al nacer. Su hermana, Estel, 3.400. Con tres meses ya la había igualado, prácticamente. Ahora, que están a punto de cumplir los tres años, Ona es tres dedos más alta y le saca unos dos kilos de peso. Sí, hay factores como la complexión, porque las dos comen muy bien, pero...

Estoy convencida de que cuando salió de la barriga donde había pasado hambre porque se lo 'quedaba' todo su hermana, Ona levantó su pequeña mano, apretó fuerte el puño y en forma de llanto exclamó: "A Dios pongo por testigo que nunca más volveré a pasar hambre". Sí, como una pequeña Scarlett O'Hara de Lo que el viento se llevó.

7 nov 2011

Ona 'solita'


Desde hace unos meses, esta es la sentencia que domina en nuestra casa. Ha ido in crescendo y ahora es una constante. Es increíble como estos dos conceptos –Ona y sola- me producen tanto orgullo y desesperación a la vez.

A la hora de vestirse, Ona sola. A la hora de peinarnos, Ona sola. A la hora de subir a la clase, Ona sola. A la hora de comer, Ona sola. Comerse un yogur? Ona sola. Secarse después de hacer un pipí y  o caca? Ona sola. Coger el teléfono y ponerse chula que quiere llamar a la abuela? Ven que te ayudo a marcar el número... noooo! Ona solita.

Podría seguir así durante horas y horas ... Me fascina ver cómo ha crecido, cuan mayores se han hecho y cuántas cosas han aprendido. Me parece increíble cuando la veo comer y espabila con la cuchara para acabárselo todo sin que le caiga nada. Me gusta ver como observan a los mayores, imitan y aprenden.

Me desespera cuando vamos tarde por la mañana y no hay manera de que se vista, se tome la leche y no me deja lavarle la cara o peinarla. Me pongo de los nervios cuando se ensucia de arriba abajo y cuento la cantidad de granos de arroz que van a parar al suelo. No me gusta cuando se seca mal y va sucia saliendo del lavabo.

Es curioso y a veces complicado entender que debemos dejarlos experimentar y aprender por ellos mismos. Es curioso cómo hacemos lo imposible por encontrar el equilibrio en un momento tan importante. Y en otro momento, ya hablaremos de cómo es de absolutamente agotador que el proceso "Ona sola" vaya acompañado de un proceso de "mamitis aguda" en el que sólo quiere que todo lo haga "mamá".