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31 oct 2014

La vuelta ciclista del Trocathlon


Esto de las bicicletas es otro máster de los que hablábamos el otro día (Soy una mama-máster). 

Si lo calculo fríamente, las mellizas en cinco años han tenido una bici de bebé, un patinete y una bici de 16. A Ona ya se le ha quedado pequeña. 

Con gemelos, uno se tiene que pensar dos veces qué y cómo compra. (más trucos para ahorra con gemelos aquí y aquí). Porque por mucho que alguien de la familia les quería regalar una bicicleta nueva, pienso que es un gasto excesivo si tenemos en cuenta que al cabo de un año, esta bici puede haberse quedado pequeña. Y más si añadimos que detrás de las pequeñas, no hay nadie que "herede". Por ello, el año pasado, ya decidimos que las bicicletas las buscaríamos en el Trocathlon, el mercado de ocasión de Decathlon. Pensamos que muchas familias se debían encontrar como nosotros... y lo acertamos. Las dos pequeñas tuvieron bicis nuevas y comenzaron sus particulares vueltas ciclistas (Fitipaldis sobre ruedas). 

Pero a Ona, que ha hecho un fuerte tirón, se le ha quedado pequeña. Así que el sábado pasado volvimos. Cola impresionante de personas llevando las cosas más increíbles. Tablas de windsurf, trineos, camas elásticas... y bicicletas. Muchas bicicletas. Ona está contenta. Bici nueva de 20, de color azul, con unos adhesivos de nieve que le encantan. Y está emocionada con esto del cambio de marchas. Nosotros también. 35 euros.

25 nov 2013

Fitipaldis sobre ruedas


Aún recuerdo mi BH naranja (mode nostálgico ON). LA BICICLETA. En mayúsculas, la que me trajeron los Reyes. Iba con las ruedecitas de atrás y tengo presente esa imagen de mí misma, pidiendo a mi padre que me agarrara cuando me las quitaron y tenía miedo de caer. Recuerdo que fue un proceso algo lento. Todos los niños pasábamos por el mismo trance. Era como un examen que tenías que aprobar.

35 años después.
No sé cómo. Tengo que reconocer que estoy alucinada. En julio pasado comprobé como mis gemelas, con cuatro años y medio, se subieron a una bicicleta de dos ruedas y sabían montar a la perfección. Repito, no me preguntéis cómo. De pequeñas no tuvieron ninguna bicicleta de madera sin pedales, que como todo el mundo asegura, son ideales para el aprendizaje de la coordinación y el equilibrio. La Navidad pasada, los Reyes querían traer ya las bicicletas, pero estuvieron haciendo un "máster" y no lo vieron muy claro. Una medida les iba demasiado justa y la siguiente era demasiado grande. Así que optaron por el patinete, que también, debo decirlo, les ha enseñado mucho equilibrio. ¿O es que sencillamente los niños de hoy en día tienen algunas habilidades inherentes que nosotros no llevábamos incorporadas? Como por ejemplo, ¿dominar un smartphone con tres años? (eso seguro porque en nuestra época no existían ni en las pelis de ciencia ficción)

Respuesta fácil y clara.
No me podía creer con esto de las bicicletas.
"Estel, ¿dónde has aprendido a ir en bicicleta?”.
“En el patio de la escuela, mamá“.


Aunque todavía falta un mes (glups, tres semanas) para su cumpleaños, hoy ya han tenido su primer regalo adelantado. Mi madre y mi hermano hacía tiempo que decían que les regalarían la bicicleta. Hoy hemos pasado, de casualidad, por el Trocathlon y lo hemos tenido clarísimo ( realmente vale la pena el ahorro de dinero, y más si tenemos en cuenta que crecen tan rápido y pronto estas bicis quedarán pequeñas) . Por la tarde ya han dado diez mil vueltas a una plaza, practicando giros y frenos. Mañana quieren bajar al camino del río y domingo, ir en bicicleta hasta su casa la tía.


Ahora, ya podemos hacer excursiones de nuevo los cuatro (el verano pasado no pudimos, porque pesaban demasiado para ir en la sillitas de la bicis). ¡Cuántas nuevas opciones que tenemos por delante!