Esto de las bicicletas es otro máster de los que hablábamos el otro día (Soy una mama-máster).
Si lo calculo fríamente, las mellizas en cinco años han tenido una bici de bebé, un patinete y una bici de 16. A Ona ya se le ha quedado pequeña.
Con gemelos, uno se tiene que pensar dos veces qué y cómo compra. (más trucos para ahorra con gemelos aquí y aquí). Porque por mucho que alguien de la familia les quería regalar una bicicleta nueva, pienso que es un gasto excesivo si tenemos en cuenta que al cabo de un año, esta bici puede haberse quedado pequeña. Y más si añadimos que detrás de las pequeñas, no hay nadie que "herede". Por ello, el año pasado, ya decidimos que las bicicletas las buscaríamos en el Trocathlon, el mercado de ocasión de Decathlon. Pensamos que muchas familias se debían encontrar como nosotros... y lo acertamos. Las dos pequeñas tuvieron bicis nuevas y comenzaron sus particulares vueltas ciclistas (Fitipaldis sobre ruedas).
Pero a Ona, que ha hecho un fuerte tirón, se le ha quedado pequeña. Así que el sábado pasado volvimos. Cola impresionante de personas llevando las cosas más increíbles. Tablas de windsurf, trineos, camas elásticas... y bicicletas. Muchas bicicletas. Ona está contenta. Bici nueva de 20, de color azul, con unos adhesivos de nieve que le encantan. Y está emocionada con esto del cambio de marchas. Nosotros también. 35 euros.

