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10 jul 2012

P3 ya ha terminado. Análisis del curso - 3


Lo primero que debo decir es que ¡es sorprendente cómo aprenden!. Este artículo pretende ser un repaso a los aspectos más pedagógicos de este curso.

Las capacidades que han desarrollado las pequeñas en la escuela han pasado principalmente por aprender a ser y a actuar cada día de forma más autónoma, haciendo un gran hincapié en cómo se expresan las emociones propias, como el miedo, la tristeza, la alegría ...

Saber escuchar las explicaciones de los compañeros de clase, aprender y entender una adivinanza sobre una hormiga o experimentar con diferentes técnicas plásticas les ayuda a aprender a pensar y comunicar. Aprender a descubrir y tener iniciativa. Y un aspecto destacado, aprender a convivir en la diversidad. Esto implica que tengan interés por sentirse identificadas con las emociones de los compañeros, un hecho que les ayuda a formar parte de un todo. Y también han aprendido a utilizar el lenguaje para resolver conflictos, emociones, deseos...

Han trabajado aspectos de motricidad fina, de coordinación oculo-manual y de percepción. Los juegos matemáticos les ha permitido ordenar, emparejar, comparar, clasificar... en psicomotricidad han descubierto las posibilidades del cuerpo, la relación con los demás y con los objetos.

Las niñas han cambiado mucho. En unos meses han crecido y se muestran mucho más seguras. Dominan su cuerpo, y ahora se atreven a saltar, trepar... Uno de los temas básicos ha sido gestionar lo que les pasa... sentimientos que no pueden expresarse, que les cuesta entender. Son temas que hay que ir trabajando. Paso a paso.


Primer artículo analizando P3
Segundo artículo analizando P3


9 jul 2012

P3 ya ha terminado. Análisis del curso - 2


Ayer empecé este análisis de P3, más centrado en uno de los temas que más preocupa a los padres o más debate provoca, si es mejor que los gemelos vayan juntos o separados a la escuela. También analizaba el inicio del curso, que no fue fácil. Si os interesa, lo podéis leer aquí. Continúo hoy con otros temas.
 
Aprendizaje. Sorpresa es poco. Me fascina su capacidad de aprendizaje y la cantidad de cosas que han absorbido. Ya no es cuestión de lenguaje, sino que el razonamiento es increíble. A principios de curso fue fácil darme cuenta que habían dejado de ser "bebés”... que se hacían mayores...

Las pequeñas de la clase. En un curso como éste, la diferencia entre un niño nacido en el mes de enero y ellas, que son de diciembre, es abismal. Me di cuenta el primer día que entré en la clase y observé las diferencias entre dibujos. Es un tema que ha salido a menudo hablando con las tutoras. Su madurez para algunas cosas no puede ser la misma que la de los niños mayores. Lo hemos notado mucho con el tema de los miedos, por ejemplo. En cambio, en otros aspectos han madurado más rápido. Por suerte, son temas que no me preocupan nada, sé que es sencillamente cuestión de tiempo.

¿Y como actúan en la escuela? Uno de los temas que más me "preocupaba" cuando me entrevistaba con las tutoras, era como se comportaban en la escuela. Si algunas actitudes que veía en casa también las reproducían en la clase... y claro, la gran pregunta… cómo actuar. Aaaaayyyy, no hay varitas mágicas para la tozudez y los celos, me parece. Debemos entender que son etapas y que forma parte de su maduración como personas. Deben marcar terreno, deben tentar hasta dónde pueden llegar y deben expresar, de la manera que sea, sus frustraciones, temores y alegrías.
 
¿Sabéis qué es lo que me dejaba más tranquila? Cuando Eulalia y Maribel, sus tutoras, me contaban que estaban felices en la escuela. Que sólo les hacía falta coger confianza con ellas, con los compañeros y con los otros adultos con quienes interactúan en la escuela. "Son muy divertidas", me dicen. Y yo sonrío.
 
Y yo, ¿qué? Tengo que reconoceros que en la guardería me costó aprenderme el nombre de la veintena de niños que había en la clase. Imaginad el esfuerzo que he tenido que hacer para conocer los 48 compañeros de Ona y Estel. La misión de conjugar los niños con sus padres ... bufff, prácticamente imposible. Como suele ocurrir a final de curso ha sido cuando más he podido activar este conocimiento.

Quizá porque hemos coincidido más en alguna fiesta, porque nos hemos escrito mucho planificando el regalo para las tutoras (esta semana mismo os los cuento, que son muy chulos) y porque hicimos una cena con algunas de las madres de la clase, he podido comenzó a sentir la fuerza del grupo. Y es que si lo pensáis bien, son las familias con quien compartiremos muchos años de aprendizaje y la educación de nuestros hijos.

El curso me ha pasado como un suspiro. De los primeros días locos por los llantos y por la logística (¿esto lo tenemos que llevar con una bolsa los lunes o lo dejan en la escuela?), hemos llegado a final de curso sin apenas darnos cuenta de ello. Ahora, les toca pasarlo genial en el Casal de verano, en la misma escuela. Estoy muy contenta de como ha ido todo. Me doy cuenta que en este balance no he remarcado suficientemente los aspectos pedagógicos y de aprendizaje. Los dejaremos para mañana :)

Posdata: Las fotografías que veis en este post son del proyecto de las hormigas, por lo tanto, son obra de Estel.

8 jul 2012

P3 ya ha terminado. Análisis del curso - 1



Tanto sufrir, al hacer la preinscripción por saber qué escuela te tocará ... tanto sufrir por el cambio de escuela, una nueva situación y qué reacción tendrán las pequeñas ... hasta hace poco mucha gente todavía me comentaba, sorprendida: "¿Ya hacen P3 tus niñas?". No es que lo hagan, están a punto de terminarlo, contestaba yo. No es fácil hacer balance de P3. Hay muchos aspectos que habría que tratar, pero me centraré en los que encuentro más determinantes.

Un inicio difícil. Sí, hubo muchos llantos. Ona y Estel habían ido juntas a la guardería, y entre el cambio físico de ir a un lugar nuevo y la separación, mi marido (que es quien las ha llevado durante todo el curso por la mañana), no lo tuvo nada fácil. Fue duro. Ya lo sabíamos que era una cuestión de tiempo, pero duele el corazón ... Fueron dos meses. Mi marido lo alarga hasta Navidad. A partir de entonces, la confianza con las maestras y conocer a sus compañeros hizo que todo fuera rodado. Aunque lloraran por la mañana se las veía contentas de ir a la escuela y si bien al principio no contaban demasiadas cosas, a lo largo del curso la evolución ha sido sencillamente espectacular. Son felices y se lo pasan en grande.

Una decisión acertada y que agradezco. Creo que ya os he comentado más de una vez que este curso había 4 pares de gemelos. Con las reuniones con las tutoras nos han explicado que dos de ellos tienen más la necesidad de ir a ver a su hermano (las nuestras entre ellos). Aunque las dos clases trabajan mucho juntas y hacen muchas cosas compartidas, las tutoras han permitido y fomentado en todo momento que si una de ellas tenía necesidad de ir un momento a otra clase lo hiciera. Incluso se han cambiado de clase en algún momento. "Se quieren mucho, tienen una relación muy especial. A veces da mucha risa ver como los 4 gemelos se van cambiando de clase para ir a ver a su hermano", me dice una de las tutoras. Sí, debe ser una relación muy especial, pienso.

Y también creo que fue una decisión acertada separarlas de clase. He tenido una ratoncita y una hormiga. Cada una me cuenta (y también explica a su hermana) las cosas que ha aprendido de estos animales. Cada una me cuenta las cosas que han hecho y me cantan canciones diferentes. Los álbumes, los proyectos de curso, son diferentes. Ellas se sienten muy especiales enseñando cosas a su hermana. Y eso también ha hecho aumentar muchísimo la complicidad entre ellas. Si tuviera que elegir una palabra para definirlas durante este curso sería "cómplices".

Lo dejo aquí por el momento. Mañana vuelvo con el análisis más centrado en el aprendizaje y cómo he vivido yo este P3.

Posdata: Las fotografías de este post son de los proyectos de la clase de los ratones, por tanto, son obra de Ona.

 

18 jun 2012

Plastilina mágica



¡Eres tú, mamá! (y me quedo helada)

 

Me pidieron que las ayudara a hacer una niña. Pero ahora resulta que es rubia y lleva una camiseta con una N en el medio ("tu letra, mama, pone tu letra en la camiseta") y voilà (!) Soy yo. Hay dos cosas que no cuadran. Tengo los ojos azules (no debían tener a mano la plastilina azul) y no sé de dónde han sacado que me paseo por casa con una falda que parece hawaiana.

Buena parte del curso nuestras tardes han sido así. Sobre todo las de los lunes. Era mi día para ir a buscarlas y como hacía frío, íbamos directamente a casa. Teníamos toda la tarde. Llegábamos y ellas organizaban.

- ¿Jugamos a rincones? Tú eres Maribel y yo seré Eulalia (son sus maestras en la escuela). - Niños, ¿estáis preparados? Ahora os daremos los papeles y pintaremos ratones y hormigas.

- No, ahora jugamos a ir con la tienda de campaña y ponemos las maletas en el coche. -No, mejor cogemos el tren (y debajo de la mesa empiezan a preparar el viaje).

- Mamá, queremos jugar con plastilina.
- Ya estamos, quiero leer un cuento.
- ¿Vamos a dibujar?


Yo me las miro y sonrío. Me gusta ver como este año han empezado a ser más cómplices que nunca y juegan juntas. Sobre todo a hacer de maestras. De sus maestras. (Esta semana, que acaba P3, ya tendré tiempo de hacer balance de curso... hay tantas cosas por comentar). Sólo os diré que con esta complicidad entre ellas, es la primera vez en tres años que he podido respirar un poco y hacer otras cosas mientras ellas juegan. ¿Y sabéis qué os digo? Que cada vez que miro esta foto, creo que me parezco más. Me tendré que buscar una falda a rayas rojas y verdes. La camiseta de tirantes, ya la tengo. Y mañana voy a hacerme más mechas.








2 nov 2011

Pe. Tres. Una letra y un número que son todo un mundo

P3. Una letra y un número. Pe. Tres. Es sencillo. Eso parece. Ahora que ya hace casi dos meses que el curso ha comenzado, creo que ya puedo hacer los primeros balances.

 
Me gusta escuchar las conversaciones que tienen las dos pequeñas. No sé si es el efecto de la escuela (probablemente hubiera pasado a consecuencia de la entrada en cualquier centro educativo), pero la verdad es que están aprendiendo muchas cosas. Y usan muchas palabras nuevas. Y tienen unas conversaciones entre ellas increíbles.


Me gusta cuando me empiezan a explicar cada una lo que ha hecho. Nuestra gran preocupación era ver como iría el hecho de separarlas en clase. Al principio una de ellas lo pasó bastante mal, porque no conocía a nadie. Lloraba y no contaba demasiadas cosas de lo que habían hecho. Sufrí, lo reconozco. Ahora ya tiene todo un abanico de amigos y está encantada con su 'señorita'. Además, cuando se encuentran, entre ellas, se cuentan muchas cosas. Y desde hace unas semanas, cuando hablan con alguien, con toda la vehemencia del mundo, se miran y dicen: "Somos hermanas". Por si alguien no lo ve claro... Ayer mismo, su tutora me decía que estaba muy contenta, y que naturalmente, en el patio jugaban mucho juntas. "Tienen un vínculo muy bonito..."

Me gusta la relación que tienen con sus tutoras. En muy poco tiempo se han convertido en sus referentes e incluso, si vamos al teatro el fin de semana, preguntan si ellas vendrán.

Me gusta porque se las ve contentas de ir a la escuela. Eso es lo que más me tranquiliza. Y me gusta mucho que este fin de semana hayan llevado a casa una libreta donde van incorporando las canciones que hacen en clase. Así no me vuelvo loca interpretando las canciones que me cantan (y que tengo que reconocer, algunas las desconozco). Por lo tanto, ha sido un fin de semana cantarín-cantarín.

No os lo creeréis, pero echo de menos la libreta-diario de la guardería. Sí, aquella que a veces me daba rabia cargar arriba y abajo. Aquella que a veces no sabía qué escribir. Pero... aquella libreta donde cada día del mundo me apuntaban si habían comido bien, como habían pasado el día, si habían dormido una hora y media y si habían hecho dos pipís. ¿Cómo lo diría? Sin esa libreta tengo la sensación de que he perdido "control" sobre su día. P3 es otro mundo, y la escuela de los “mayores”, evidentemente, también. Ahora salen a veces despeinadas y cuando les quito los zapatos, a menudo me caen medio kilo de piedras del arenal. Pero eso sí... salen con unos dibujos fantásticos!


Primer balance hecho. Hay otros aspectos que habrá que esperar todavía un poco para analizarlos.


15 sept 2011

'Estrés escueladaptaciológico'


Sufro otra enfermedad ... sí, de esas extrañas enfermedades que tenemos los que somos padres. Se llama ‘estrés escueladaptaciológico’. Si me hubierais preguntado el martes habría respondido: “Como se alargue mucho más, yo no lo soportaré".

 
Me he obligado a esperar cuatro días para escribir sobre la adaptación a P3 y la nueva escuela. El martes fue muy duro. Los llantos fueron in crescendo sólo con pisar la escuela y se contagiaron entre ellas. Y por mucho que intenté calmarlas y tranquilizarlas ... cada vez era peor. Me fui de la escuela en medio de un drama. Eran las dos únicas pequeñas que lloraban. Y me sentía fatal. Cuando las recogí estaban tranquilas, pero no había ido demasiado bien. Quizás me sentía tan mal porque no me lo esperaba. En la guardería siempre se habían quedado muy contentas y sin llorar ... y hacía tiempo que hablaban de ir a la escuela de los "mayores". Sí, ya lo sé, paciencia, mucha paciencia. Son muchos cambios y tienen que asimilarlos. "No te estreses", me dice todo el mundo. Me lo dirán porque me lo notan en la voz. "Es normal". Sí, ya lo entiendo, pero a mí se me rompe el corazón.
El miércoles fue mucho mejor. De alguna manera, se cumplía la rutina que les habíamos contado durante todo el verano. "Ahora mamá por las mañanas no estará en casa. Papá os llevará a la escuela. Ona se encontrará con Jana y Estel con Dalia". También el miércoles: reunión con las dos tutoras. Gran conversación. Me cuentan que en algún momento han pedido ir a ver a su hermana. Como también lo han hecho los otros tres (!) pares de gemelos que hay en P3 (porque todavía hay quien no se cree la teoría de la invasión?).
Tensiones Ha sido una semana dura ... el martes especialmente, que me tocó el "drama" más fuerte. Hasta ese punto que debes decirte a ti misma "respira hondo, respira hondo". Aguanté como pude y al final me tumbé en la cama y pude desahogarme. No puedo evitar llorar en estas situaciones. Lo saco todo y luego me quedo más calmada. Creo que me salió todo. La tensión de los últimos 15 días. La tensión por tener que hacer lo imposible para cuidar de las niñas antes de que empiece la escuela y tú ya estás trabajando, la tensión de poner en marcha nueva temporada radiofónica y todos los ajustes que ello conlleva con nuevos horarios y volver al directo, la tensión de empezar en la escuela. La tensión de escuchar las declaraciones de una consejera de Educación que dice que las familias no nos viene de media hora y que no pasa nada si los niños salen más pronto. “Respira hondo, respira hondo”…
Fuera tensiones. Con mi mejor sonrisa cuento a las dos pequeñas que mañana volveremos a la escuela. Y que las iremos a buscar y jugaremos juntas toda la tarde. Sé que todavía habrá algún llanto. El gran qué es saber que están en muy buenas manos. Y eso es lo que más me tranquiliza.