14 mar 2013

¿Ascensores? No, gracias

Estel está mejor.

Le hemos retirado el vendaje y sólo hemos dejado el que le protege los dos dedos más accidentados tras su incidente con la puerta del ascensor. Al tocárselos, le han dolido un poco.

"Mira, mami, esto es el celo de médico que me puso la enfermera".

Incluso así te arrancan una sonrisa...

13 mar 2013

Murphy y un susto


Una de las primeras cosas que intuyes cuando tienes hijos es que nunca más volverás a estar tranquilo del todo. Y no me refiero a dormir horas y horas seguidas, hacer lo que quieras o poderte concentrar en la lectura profunda de un libro. Me refiero a la sensación que cuando llevas dos noches sin dormir porque las niñas han tenido mocos, se juntan días complicados en el trabajo, tú tampoco estás demasiado fina, el coche se estropea... pero descubres que puedes aguantar un día más, y otro. Y otro más si es necesario.

Ahora llevábamos una temporada bastante buena. Nos hemos escapado bastante bien de resfriados, fiebres y gripes (también es verdad que falta que lo digas para que mañana estemos todos enfermos). Pues mi marido me ha llamado a una hora poco habitual. Teóricamente  las había dejado ya en la escuela (además hoy iban al teatro y tenían que ser muy puntuales).

"No te asustes" (mal, cuando dicen esto, ya puedes empezar a temblar). Estel se ha pillado los dedos con la puerta de un ascensor, justo antes de ir a la escuela. "He ido al médico con ella, se la ha mirado y sólo tiene un fuerte rasguño y la mano un poco hinchada. Te digo que no te asustes porque lleva una venda y parece un poco exagerado”. Y dice: "Creo que todo habrá durado 10 segundos, pero no le podía sacar la mano y se me han hecho eternos. Siempre que subimos a ese ascensor le digo que se retire un poco. Hoy no lo habré hecho”.

Debe ser cosa de esta famosa ley de Murphy que todo lo envuelve. Está claro que ha sido un susto (Ona, su hermana, se ha puesto a llorar cuando vio que la puerta "atrapaba" la mano de Estel y también se ha asustado bastante). Pero la niña está bien. El viernes tenemos que volver al médico para que se la mire. De momento, Estel dice que su mano es como la de una ovejita, toda blanca. Y como es la derecha y le costaba coger el tenedor para cenar, le ha pedido a Ona si la podía ayudar. Así que Ona le iba pinchando los fideos ...

La primera cena de mamás


Antecedentes: un grupo de mujeres que nos conocimos en el curso pre-parto. La mayoría embarazadas por primera vez. Otras, que más tarde se convertirán en una fantástica fuente de información, esperan su segundo hijo. El curso no nos convenció a ninguna, pero nació un fuerte lazo de unión. Muchas de ellas se han convertido en mujeres especiales en mi vida.

Post-parto: Coincidimos de nuevo en las clases post-parto. Las convertimos en nuestro lugar de encuentro para luego irnos a pasear, tomar algo o hablar. Conversaciones prácticas, de nuestro día a día compartido y común. De nuestros miedos, preocupaciones, alegrías y pequeños éxitos.

¿Organizamos una cena? Sale la idea, con todas las necesidades organizativas que requiere. Combinaciones logísticas para que los papás se queden en casa cuidando a l@s peques y nosotras podamos cenar fuera. Cálculos de “si quedamos a las 21h, y le doy teta justo antes, con un poco de suerte…”. O cálculos de “han tomado biberón a las 20h…”. En mi caso: “Espero que no se pongan las dos  a berrear a dúo, porque cuando estás solo a veces las cosas se complican”. “Lo he dejado dormido, pero espero que no se despierte y me eche de menos”, comenta otra mamá. “Qué ilusión poder cenar tranquilas, ¿verdad?”

¿Tranquilas? No recuerdo si cenamos muy tranquilas esa primera vez. Sólo recuerdo todos los móviles encima de la mesa, mirándolos de reojo y muchas “rezando” para que no empezara a haber llamadas. Y en medio de la cena, más de una llamada a casa de “¿todo bien?”.  Hubo un momento que nos imaginé a todas saliendo por patas del restaurante con las pizzas olvidadas en el plato y el camarero persiguiéndonos con la cuenta. En esa primera cena no desconectamos del todo. Pero tranquilas, todo es cuestión de práctica. 

Este artículo es mi colaboración del mes de marzo en De tú a tú

12 mar 2013

Las fiestas de cumpleaños - 2 (las fantásticas fiestas de la escuela)

Uno de los regalos que recibió Ona.
Como son la clase de las Olimpiadas,
pues una medalla super original :-)


Supongo que el hecho de que hubiéramos ido a alguna fiesta de "chiquipark" (cuando aún no teníamos hijos), nos hacía ser un poco (muy) reacios a este tipo de fiesta. Nos asustamos del mercantilismo, de la locura de regalos y de convertir una fiesta de cumpleaños en prácticamente una organización de "boda". Jordi era un "anti" declarado... hasta que descubrimos y nos explicaron cómo eran las fiestas en la escuela.

De entrada debo explicaros que el último viernes de cada mes, en la escuela se hace una fiesta conjunta para celebrar el cumpleaños de todos los niños de ese mes. A las peques les encanta, porque los niños mayores los ayudan a hacer unas galletas que les encantan. Pero luego tenemos la fiesta que organizamos los padres. Ya os comenté que estaba contenta porque este año había salido la idea de hacer fiesta conjunta las dos clases. Reunirnos todos, en un parque. Haciendo conjuros para que haga buen tiempo, no llueva ni haga demasiado frío (es lo que tiene que las niñas nacieran del mes de diciembre). Con juegos y actividades pensadas para los niños gracias a unos padres híper-creativos. Pasteles hechos en casa. Y lo que más me gusta: no hay regalos. Los únicos regalos que se pueden llevar son aquellos que los niños pueden hacer ellos mismos. Dibujos o pequeños regalos manuales.  Y os diré la verdad: son fantásticos y Ona y Estel los tienen bien guardados en su habitación como tesoros. Eso también ahorra otra gran problemática: Cómo regalamos a los gemelos (hablamos de ello después de Reyes). Personalmente me lo pasé muy bien, y estas fiestas me ayudan mucho a conocer los padres y madres de los niños de la escuela (yo por ejemplo no las puedo llevar nunca por la mañana, y las tres tardes que voy a buscarlas, no coincides con todos).

11 mar 2013

Las fiestas de cumpleaños – 1 (El gran dilema)




Fiestas de cumpleaños con los niños de la clase, SÍ /
Fiestas de cumpleaños con los niños de la clase, NO.

De por sí eso ya era un dilema y tema de debate en casa. Y con gemelos, es un tema complicado, del que se ha hablado / filosofado y escrito mucho. Sí, otro tema de los eternos cuando hablamos de gemelos.






¿Cuáles son los principales problemas que nos hemos planteado?

¿Una fiesta conjunta o por separado?
¿Qué pasa si una clase prepara fiesta para los niños y la otra no?
Si uno de los hermanos no está invitado... ¿cómo debemos reaccionar?

Os seré absolutamente sincera. No tengo respuestas categóricas a ninguna de estas preguntas. Me he leído multitud de artículos y no saco nada en claro. Soy incapaz de posicionarme, y pienso que como en tantas otras cosas, nuestras visiones y decisiones irán evolucionando con Ona y Estel. O quizás llegará un punto que no será necesario que lo hagamos nosotros porque serán ellas quienes nos darán su visión y su decisión. Sólo os puedo decir que en los últimos dos años, hemos vivido dos experiencias muy diferentes. Y que en dos años hemos hecho blanco y negro. Quiero decir, que hemos ido de un extremo a otro.

En P3. Entre que hacía poco que habíamos empezado en la escuela, y todavía no nos conocíamos, no sabía ni cómo organizarlo. Una de las clases empezó a hacer la propuesta de hacer una fiesta para los niños. Primer dilema: "¿Qué debemos hacer si una clase organiza una fiesta y la otra no?". En la otra clase no se hacía ningún tipo de propuesta y no sabíamos cómo hacerlo. Sinceramente, me sabe mal que una de las niñas tenga una fiesta y la otra no. ¿Y si la hiciéramos conjunta, la fiesta? Pero claro, tampoco puedo obligar a un grupo de padres a hacer una fiesta conjunta con la otra clase... Me llega un mail de unos padres de otra pareja de gemelas también nacidas en diciembre. No podrán ir, porque tienen otro compromiso, pero también tienen el mismo debate interno que tenemos nosotros. Debo decir la verdad, y es que las fechas tampoco ayudan (justo antes de Navidad se intensifican todas las celebraciones). Al final, por motivos de agenda, el primer año no hicimos nada con los niños de la clase. Pero el debate no se cerró y continuábamos sin tener claro cómo actuar.

En P4. Se acerca el momento y empiezo a darle vueltas de nuevo. ¿Cómo lo haremos? Me gustan mucho las fiestas que se hacen de la escuela (os lo contaré en una segunda parte de este artículo), pero… ¿como lo organizaremos con las niñas? Me llega un mail. Como hay dos pares de gemelos y bastantes niños de noviembre y diciembre, se ha pensado en la posibilidad de hacer una fiesta conjunta las dos clases. Síííííííííi! Respiro tranquila. Siento un gran alivio. Me encanta la posibilidad porque sé que además, a Ona y a Estel les gustará mucho.

¿Qué pasará el año que viene? ¿Repetiremos la fórmula? ¿O quizás no? No sé, me temo que tendremos que reinventarnos cada año y cuando nos encontramos con problemas de si a una la invitan a hacer una cosa y la otra no, si una va a una fiesta y la otra no... tendremos que hacer mucha pedagogía y esforzarnos mucho. De momento, este año tuvimos una fiesta fantástica.

7 mar 2013

Pack oferta fin de semana: “Aventura total”



Hoy os propongo un pack oferta de fin de semana que hemos descubierto que quizás os interese. Es un pack muy especial pensado especialmente para personas con espíritu aventurero.

Incluye:

• Dos noches con pesadillas de brujas
• Elaboración de manzanas envenenadas
• Sesiones escaleras arriba - escaleras abajo
• Sesiones de juegos infantiles en la plaza
• Horas y horas de pintar dibujos y pegar adhesivos
• Posibilidad de contar muchos cuentos
• Opción teatro: representación de los cuentos
• Pasear con patinete
• 2 gemelas de 4 años con quien hacer todas las actividades
• Cansancio físico garantizado y risas sin parar


Y os preguntaréis... ¿esta fotografía corresponde con el pack aventura? ¡Nooooo! Estáis muy equivocados. El pack aventura es para vosotros o quien lo quiera contratar. La foto, corresponde al PACK RELAX para los padres de las gemelas, del que gozan mientras vosotros disfrutáis de los dos bichitos.

(Este fin de semana pasado, mi hermana, cuñado y sobrina “contrataron” el pack aventura. Ona y Estel se lo pasaron en grande en casa de su tía, como siempre. Y nosotros pudimos tener un fin de semana para nosotros solos. Un oasis de "solteros" que a menudo es muy importante poder disfrutar para recuperar momentos únicos de pareja).

5 mar 2013

Una de cal... y otra de arena (Radiografía de Ona - P4)


Hace unos días os contaba la reunión que tuve con la tutora de Estel. (Podéis leerlo aquí). Fue bien, pudimos hablar bastante de los dibujos que hace, las letras, como juega y cómo aprende. Si este post se titula Una de cal... y otra de arena, ya os podéis imaginar que la reunión con la tutora de Ona fue absolutamente diferente.

Hace un mes ya le pregunté a la tutora como estaba Ona, porque en casa llevaba una temporadita muy tozuda y con muchas rabietas (más de lo normal, entendedme, en este tiempo ya hemos descubierto que tiene un carácter fuerte, que es muy tozuda y cabezota. Y no lo digo sin ningún tipo de intención de calificación. Es como yo, en eso nos parecemos muchísimo). Por eso remarco que llevaba una temporada especialmente dura, y por eso le comenté a la tutora. Me dijo que en la escuela no lo estaba especialmente.


Pero claro, se ve que primero pasó la temporada en casa y ahora lo está pasando en la escuela. Sólo entrar en clase, y con aquella franqueza y sinceridad, la tutora ya nos comentó que Ona estaba especialmente "terrible". Que generalmente está bien, pero que cuando se tuerce, la cosa se complica y se enfada mucho con todos. Me sabe mal porque buena parte de la reunión estuvimos analizando qué podía pasarle, cómo teníamos que trabajar juntos y cómo podíamos ayudarla de la mejor manera. Las otras cosas, también importantes, sobre el aprendizaje y el día a día en la escuela quedaron más en un segundo plano. Y como dice la tutora, es una niña muy lista, encantadora, que le gusta mucho jugar con los otros niños y sobre todo, está entusiasmada con las letras y los números. Y le encanta pintar. Pero Ona lleva una temporada que grita mucho, quiere salirse siempre con la suya, no respeta las cosas de los demás ni las actividades de sus compañeros y se impone por la fuerza. Y sí, a veces dando golpes y patadas. Poco a poco también debe entender que no tiene que ser siempre la primera, o ser la encargada siempre de las pequeñas cosas, que debe dejar que también los demás tengan la iniciativa.

"Ha pasado algo que pueda estar más celosa (de Estel, entiendo)?", nos pide la tutora ... No, no ha habido nada especial. Intentamos que no haya diferencias entre hermanas, tratamos de tener tiempo para ambas y también a nivel individual.

"En casa también está contenta y de golpe, sin que pase aparentemente nada, ¿se bloquea y reacciona con estas rabietas?". Sí, es lo que pasa algunas veces. Estamos jugando tranquilamente y de golpe, algo se le gira y no hay manera ni de calmarla ni razonar con ella. No se le puede explicar nada.

Así que hablamos de la mejor manera de actuar y responder a estas situaciones. Ona sabe perfectamente que no ha hecho las cosas del todo bien, porque cuando le dices algo se tapa los oídos y sencillamente dice: "No te escucho. No te quiero escuchar”. Los niños son muy listos, y como sabe que hemos estado con su tutora, no para de preguntar de qué hemos hablado. Le explico y me mira. Me dice que no le gusta hacer estas cosas, pero que a veces se enfada.

Así que tenemos trabajo extra. Estos días y semanas haremos un seguimiento diario y estaremos muy atentos a las actitudes de Ona. Seguro que aunque sea una terca-muy tozuda (como su madre, esta que os escribe), será una etapa que, como todo, pasaremos. Y una vez pasada, llegará otra.

¿Habéis pasado por esta etapa? ¡Se aceptan ideas, sugerencias y argumentos! :-) Y como habéis podido comprobar, ay del que me diga que las gemelas son "iguales”...